¿Qué es cooperar? Una reflexión desde la práctica del NODESS Morelos Solidario y Cooperativo

Tatiana Vanessa González Rivera*

Hace un par de semanas me invitaron a impartir una ponencia alrededor del cuestionamiento ¿qué es cooperar? Y la intención era responder con base en mi conocimiento de la legislación cooperativa a nivel México y Latinoamérica. Realmente es un honor que se me identifique como estudiosa de esta materia; sin embargo, aún me considero una aficionada en estos temas pues soy parte de ese relevo generacional de estudiosos del Derecho que poco a poco han despejado el camino para la defensa de un auténtico Derecho Cooperativo. La pregunta retumbó en mi mente y mis reflexiones se decantaron por lo que a continuación comparto con ustedes.

Puede asumirse que cooperar es una acción intrínseca al quehacer de los y las cooperativistas y por ende una práctica diaria que se realiza de forma intuitiva; no obstante, como lo he enfatizado en otras ocasiones “constituir legalmente una cooperativa es relativamente fácil si se cumple con los requerimientos legales, pero el reto radica en hacer auténtico cooperativismo”; es por ello que hoy podemos encontrar muchas cooperativas que se han corporativizado y acercado peligrosamente a la lógica capitalista. Entonces, cooperar debe ser entendido como una noción más amplia que colaborar – este último término es propio de las empresas capitalistas tradicionales – ya que cooperar implica una relación basada en la solidaridad, democracia, autogestión, igualdad entre personas que han advertido necesidades en común y por ende construyen alternativas colectivas para atenderlas. Asimismo, existe un compromiso con el entorno natural, la comunidad de donde emanan esos beneficios y las generaciones futuras (desarrollo más integral que implica lo económico, pero también lo social y ambiental). En cambio, colaborar es una idea que parte de objetivos definidos centrados en la eficiencia y productividad propios de la lógica del mercado, se desarrolla en un contexto en el cual las personas colaboran como parte de sus funciones y atendiendo a una jerarquía.

Cooperar tiene cabida en empresas de propiedad colectiva y gestión democrática como es el caso de las cooperativas. En cambio, la empresa capitalista es de propiedad privada, las decisiones las toman un grupo de directivos y sus principios son la competitividad y el rendimiento.

Ahora bien, ¿la legislación cooperativa de nuestra región define explícitamente el término cooperar? La respuesta es un no, pero las leyes especiales aplicables a las cooperativas sí destacan principios como la cooperación, ayuda mutua, esfuerzo en conjunto, solidaridad. Si analizamos las definiciones de la cooperativa como forma organizativa de la economía social, encontraremos que todas las leyes refieren esos principios; igualmente hay articulados que enumeran los principios cooperativos que en buena medida proyectan el contenido de los estipulados por la Alianza Cooperativa Internacional en la Declaración de Identidad Cooperativa de 1995. Aspecto distinto sería analizar si esos principios se cumplen en la práctica y si la ley despliega todos los mecanismos para su realización – tópico que quizás después, en otra entrega, pueda abordar –.

Finalmente, otra forma que encuentro para proyectar el sentido del término “cooperar” en el contenido de las leyes es a partir de la noción de “acto cooperativo”. El acto cooperativo se refiere a un acto jurídico – un acto jurídico, de forma genérica, es toda acción humana regulada por el derecho y con consecuencias legales – así, el acto cooperativo se enfoca en aquellos realizados entre las cooperativas y sus socios, por éstas y los socios de sus cooperativas socias, o por las cooperativas entre sí.

En ese sentido, cooperar es la acción y el acto cooperativo es su expresión institucionalizada, es ese contexto o escenario en el cual “cooperar” se vuelve praxis transformadora. Como corolario solo me resta enfatizar que cooperar va más allá de “hacer negocios juntos”, es una auténtica forma de vivir y defender las relaciones económicas bajo una lógica no capitalista redefiniendo la idea de producción, distribución y consumo en función de un bienestar colectivo.

* Coordinadora del NODESS Morelos Solidario y Cooperativo. Investigadora Asociada C de Tiempo Completo del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (CRIM-UNAM). tatianag@crim.unam.mx

Tatiana Vanessa González Rivera