

*Cada 28 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Animación, para reconocer el legado de artistas y tecnólogos a este campo creado hace 133 años.
*El mercado mundial de Animación y Efectos Visuales (VFX) generó $197 mil millones de dólares en 2025, según la consultora de mercados Mordor Intelligence.
*En Morelos, al menos siete universidades ofrecen enseñanza en este campo, que puede aplicarse a medicina, ingeniería, cine, videojuegos y herramientas de realidad virtual.
Imagine usted que está en el interior del cráter de un volcán donde la lava comienza a salir violentamente, pero usted no se quema ni está en peligro, aunque puede mirarlo todo. Esto es algo que ya ocurre en un laboratorio de la Universidad de California en San Diego, donde los científicos entran a un cubo, en cuyo interior hay pantallas que cubren la totalidad del entorno. En ese ambiente controlado se proyecta una animación de lo que ocurre durante una erupción. No se trata solamente de un filme basado en suposiciones técnicas sino de una herramienta de visualización que combina imágenes en movimiento y gráficos creados por artistas a partir de datos científicos reales.
Del mismo modo le invitamos a imaginar un viaje a través de una arteria principal hasta llegar a un corazón para mirar si sus válvulas están trabajando correctamente o le proponemos llegar hasta el interior de un huracán para mirar la fuerza de los vientos en su interior. Esos son algunos ejemplos de tecnología que ya existe y en cuyo núcleo está el trabajo de personas que estudiaron animación. Muchos de ellos son los mismos artistas que hoy nos permiten mirar películas o videojuegos en los que podemos sentir que los animales hablan y tienen expresiones faciales como humanos o en los que los contendientes de un combate pueden sentirse en las trincheras de un terreno accidentado. En todas estas obras hay, en la base y fundamento, un grupo de expertas y expertos en animación o imagen en movimiento.
Este 28 de octubre, miles de personas, en diferentes países, celebrarán el Día Internacional de la Animación, que ayuda a recordar los orígenes de esta brillante idea de dar movimiento a imágenes que sólo se conocían fijas y que se presentó por primera vez en público en París, Francia, en 1892, en el espectáculo llamado Pantomimas luminosas, de Charles Émile Reynaud. Desde entonces, y a lo largo de 133 años, nuevas tecnologías, imaginaciones y talentos se han sumado a esta ruta creativa, hasta el momento en el que vivimos actualmente, donde ya es posible que cualquier familia tome una fotografía de sus padres o abuelos y pueda darles unos segundos de movimiento, con programas comerciales de inteligencia artificial.

Motor económico en auge
Existe mucha información que permite afirmar que la animación ha dejado de ser una simple herramienta de entretenimiento para convertirse en un motor económico global masivo. Actualmente, el mercado mundial de Animación y Efectos Visuales (VFX) se valora en aproximadamente 197 mil millones de dólares, según un análisis de la firma especializada en investigación de mercados Mordor Intelligence. En Japón, la industria de la animación o anime genera ventas anuales de 20 mil millones de dólares y se estima que ha acumulado un crecimiento de 200% entre 2015 y 2025. Este crecimiento explosivo está impulsado principalmente por la demanda de contenido en streaming, videojuegos y aplicaciones de visualización científica, lo que demuestra su relevancia como sector de alta inversión.
En México, la industria de la animación también ha cobrado gran relevancia, principalmente en cine, publicidad, videojuegos y contenido para redes sociales. Un ejemplo es el reciente anuncio de la apertura de un estudio específico de animación de figuras tridimensionales que une a la productora Netflix con el galardonado director de cine mexicano Guillermo del Toro. Ese proyecto tendrá como sede Guadalajara, pero en los festivales de cortometraje es posible mirar productos de animación generados en diferentes entidades de la República. Todas ellas contribuyen a los ingresos de la industria audiovisual mexicana, que en 2022 generó 139 mil millones de pesos. Todavía es necesario separar cuánto de ese dinero corresponde exclusivamente a animación, pero es muy claro que ya en casi todos los documentales, noticieros, anuncios publicitarios, cortometrajes y largometrajes hay fragmentos hechos con animación, o la totalidad está hecha con animación.
Para regiones geográficas como Morelos, la animación no sólo es anécdota lejana u objeto de importación. En esta entidad hay por lo menos siete instituciones de educación superior que forman a profesionistas con diferente grado de especialización en este campo: la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), en sus Facultades de Diseño y Artes; la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata (UTEZ); la Universidad TecMilenio Cuernavaca (TecMilenio); la Universidad La Salle Cuernavaca; la Universidad Internacional (Uninter), la Universidad del Valle de México (UVM-Cuernavaca); el Centro Universitario de Desarrollo Integral (CUDI). En ellas se imparten cursos, talleres o carreras en animación, animación 3D y stop motion. Cada una de esas escuelas tiene programas, de diferente perfil, para que sus estudiantes den sus primeros pasos en esta actividad que también es área de desarrollo económico.
La dimensión económica de la animación específicamente en Morelos es la más difícil de aislar en cifras duras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), ya que se clasifica dentro del sector audiovisual o fílmico. Sin embargo, en el año 2018 ya se tenía registrado que en el estado trabajaban 200 expertas y expertos en animación, de acuerdo con lo que entonces era la Secretaría de Ciencia y Tecnología del estado de Morelos.
En la actualidad no hay un indicador o un documento donde se mida específicamente esta actividad económica, pero sí se pueden encontrar, en redes y directorios, empresas de Cuernavaca especializadas en animación, sin embargo, la actual administración de Morelos está impulsando la industria audiovisual como un motor de desarrollo económico para generar inversión y empleo de calidad, dentro de cuyas áreas de especialización está la animación. Esto es un indicio del reconocimiento del actual gobierno morelense sobre el potencial económico de las empresas basadas en generar imágenes en movimiento.
De lentes y espejos a bites y Q-bits
Hace casi 200 años, alrededor de 1830, comenzaron a construirse pequeños juguetes ópticos que creaban la ilusión de que una fotografía adquiría movimiento. Con ellos, una persona podía colocar sus ojos mirando a una pequeña ventana y detrás parecía mirar un caballo correr o una bailarina mover los brazos. Esto fue posible porque se descubrió un fenómeno que ocurre en el ojo que se llama persistencia retiniana, gracias al cual, cuando se miran varias imágenes fijas, en un solo segundo, parecen adquirir movimiento. Así empezó su largo camino la animación. Sin embargo, fue hasta 1892 cuando se pudo proyectar a grandes públicos una pequeña historia de 4 minutos de unos dibujos que se movían. Era un conjunto largo de dibujos ordenados que se proyectaban detrás de una pantalla, con un complejo sistema de lentes y espejos. Ese invento, llamado praxinoscopio, causó furor pocos años, hasta que llegó el cinematógrafo y lo desplazó hasta el olvido.
Libros completos de la historia de la animación se han escrito y en ellos se explican grandes hitos, como la aparición de la primera película de dibujos animados hecha con cinematógrafo, llamada Humorous Phases of Funny Faces, del año 1906. Más de dos décadas después, en 1928 llegó la primera película de dibujos animados con sonido, llamada Steamboat Willie, en la que debutó Mickey Mouse, y para 1937 el público pudo ver la primera película de dibujos animados a color y con sonido: Blancanieves y los siete enanos.
Desde entonces, hasta ahora, un caudal de mejoras tecnológicas han perfeccionado movimientos, de los personajes, cambios de encuadres, profundidades y texturas de escenografías. Además, la animación también se ha integrado a numerosos proyectos educativos para mostrar fenómenos o eventos de los cuales no existen registros o sería casi imposible mirar directamente sin incurrir en un riesgo, como los ejemplos que se ofrecieron anteriormente: el desplazamiento de la sangre por dentro de las arterias humanas; los movimientos de lava volcánica durante una erupción o las corrientes violentas en el cuerpo de un huracán.
Existen proyectos muy avanzados para aprender fenómenos médicos, con grandes animaciones y sólido fundamento científico, que se pueden consultar gratuitamente en YouTube, como Dandelion Medical Animation, o herramientas avanzadas de animación que sólo usan los laboratorios de punta en las universidades más prestigiosas. También existen ya programas para dar movimiento a fotografías que cualquier persona puede comprar y usar en internet, como MyHeritage, CapCut Animation o Wombo Dream,
En el campo de la industria audiovisual y el entretenimiento, hoy la animación ya no se limita a la elaboración de largometrajes y cortometrajes. Las plataformas de streaming más poderosas, como Netflix, Disney+ o Amazon prime han aumentado sus inversiones para elaborar series de animación que no se dirigen a niños sino a mayores de edad, como (Arcane, BoJack Horseman, Invincible. Esto ha ampliado el público objetivo más allá de los niños.
Hablar de animación, en la actualidad, no es hablar de caricaturas para niños, éste campo de la creatividad está siendo clave en la expansión de universos narrativos y de industrias que saben capitalizarlos. Los estudios usan la animación para crear escenas de videojuegos, cinemáticas, o incluso experiencias de realidad virtual o de realidad aumentada. Estas diferentes aplicaciones de la animación confluyen con con la industria de videojuegos, que ya compite para ser la mayor fuente de ingresos en entretenimiento, por encima de la televisión, el cine y los canales streaming.
¿Por qué este tema podría ser importante para cualquier región del planeta donde haya talento joven, como ocurre en Morelos? Porque, gracias a internet, la animación se desarrolla actualmente con modelos de producción internacional, donde un estudio puede estar en Londres, Los Angeles, Guadalajara o Tokio, y desde ahí subcontrata los servicios de animación de expertos individuales o estudios en Vancouver, Rio de Janeiro o Cuernavaca. Imagine usted todos los universos posibles que se pueden crear y a los que se puede dar movimiento con jóvenes talentosos, software, internet e inteligencia artificial. Por eso la animación es algo que vale la pena estudiar, analizar y celebrar, pues es un campo del conocimiento que no es un juego de niños.

El Día Internacional de la Animación es promovido por la Association Internationale du Film d’Animation (ASIFA). IMAGEN: ASIFA

En la actualidad, los expertos en animación combinan la creación artística con el uso de programas avanzados de cómputo. IMAGEN: Studionetworksolutions.com

En 1892 se proyectó la primera película de dibujos animados llamada ¡Pobre Pierrot!, creada con un equipo de lentes y luces llamado praxinoscopio. IMAGEN: Charles Emile Reynaud

La primera película cinematográfica de dibujos animados con sonido fue Steamboat Willie, en la que debutó Micky Mouse, en 1928. IMAGEN: Walt Disney

Además de la industria del entretenimiento, actualmente la animación crea proyectos didácticos; por ejemplo, para la enseñanza médica. IMAGEN: Dandelion Medical Animation

Fenómenos geológicos y atmosféricos han podido ser analizados y explicados gracias a la colaboración de científicos con animadores. IMAGEN: Scientific Animation UK.

Nuevos programas de inteligencia artificial, disponibles para todo el público permiten convertir fotos familiares en pequeños videos con movimiento. IMAGEN: myheritage.com/deep-nostalgia.

En Morelos, al menos siete Instituciones de educación superior imparten cursos, talleres o carreras especializadas en animación. IMAGEN: Uninter.

