

Seguridad social para la vida
¿Sabes cómo afecta el delito de suplantación de identidad en la seguridad social?
Gabriela Mendizábal Bermúdez y Paola Koraí Toledo Cervantes*
En enero de este año el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) alertó a la población sobre un intento de fraude en línea, en el que estafadores se hacen pasar por empleados de la institución para obtener datos personales. A través de un portal apócrifo (www.imssoficial.org), solicitan información como nombre, CURP, número de seguridad social y datos de contacto, prometiendo agilizar trámites. Incluso ofrecen comunicarse por teléfono o WhatsApp según la preferencia del usuario. El IMSS advirtió a sus derechohabientes sobre este riesgo y les recomendó no compartir información en sitios no oficiales.
La suplantación de identidad en materia de seguridad social es un fenómeno que ha adquirido creciente relevancia, no solo en el Estado de Morelos sino también en todo el país, dada su implicación directa en los derechos y el bienestar de las y los ciudadanos.
En 2016, Morelos se convirtió en la quinta entidad del país en tipificar la suplantación de identidad como delito en su Código Penal, mediante la incorporación del artículo 189 BIS, señalando que “Al que por cualquier medio, suplante la identidad de otra persona u otorgue su consentimiento para llevar a cabo la suplantación en su identidad, causando con ello un daño o perjuicio u obteniendo un lucro indebido, se le impondrá una pena de uno a cinco años de prisión, de 400 a 600 días de multa y, en su caso, la reparación del daño que se hubiere causado.” Se equiparan también a este delito de suplantación de identidad diversas conductas cometidas mediante el uso de medios informáticos, como manipular o interceptar datos para usar información personal sin autorización, acceder a bases de datos, transferir o poseer datos ajenos con fines ilícitos, o asumir identidades ajenas —físicas o jurídicas— a través de internet o sistemas electrónicos, con el objetivo de causar daño patrimonial u obtener un beneficio indebido. Todas estas acciones se sancionan con las mismas penas correspondientes.

La identidad la constituyen los datos personales: nombre, teléfono, domicilio, fotografías, huellas dactilares, números de licencia y de seguridad social, incluyendo información financiera o médica, así como cualquier otro dato que permita identificar a una persona.
Existen diversas formas para cometer este ilícito y obtener algún beneficio, como la creación de perfiles falsos en redes sociales, la utilización de documentos de identificación ajenos y el acceso no autorizado a datos personales, así como a prestaciones, créditos o servicios.
La suplantación de identidad ha aumentado con el avance de la era digital y la falta de protección de datos personales. Desafortunadamente en Morelos no hay cifras exactas -o al menos públicas- de este delito; sin embargo, para darnos una idea de la magnitud del problema se puede mencionar que el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, registró entre enero y octubre de 2023 1,607 casos en la Ciudad de México, destacando el hackeo de redes sociales (62%) y el robo de información celular (26%). Esta actividad ilícita en 2023 creció 218% respecto a 2022.
La suplantación de identidad en seguridad social afecta gravemente tanto a las personas, como al sistema de seguridad social, generando gastos indebidos y pérdida de confianza en las instituciones. El robo de identidad puede ocasionar cobro ilegal de pensiones, acceso a servicios médicos con identidades falsas y el uso indebido de datos que sirven para generar otro tipo de fraudes. Esta práctica compromete la integridad del sistema, generando incertidumbre y obstaculizando la seguridad social como garantía para una vida digna, obstaculizando la seguridad social para la vida.
*Profesora Investigadora de Tiempo Completo y aspirante al Doctorado en Derecho y Globalización de la FDyCS de la UAEM.

