

Comunicar ciencia en redes sociales
Hace 12 años, cuando aún había voces que cuestionaban el uso de Facebook por instituciones gubernamentales, en el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) empezamos la difusión de artículos científicos publicados por la comunidad de investigación del instituto.
El primero de los artículos lo publicamos en agosto 2013 a propósito de un curso sobre gobernanza que impartió Julio Frenk, ex director del INSP y uno de sus fundadores. Aunque no era un artículo científico «peer-reviewed” sino uno de revisión, esta publicación marcó un hito en la forma de difundir masivamente la evidencia científica.
Un par de meses después comenzamos a publicar los artículos con una metodología muy sencilla: elegimos artículos de acceso libre, tomamos una captura de la portada (para tener el abstract) y la publicamos en Facebook junto con el título, autores y enlace directo al artículo en la revista. Todo esto a las 20:00 horas, el horario que en esos años Facebook tenía más actividad. Aunque en un principio no había muchas reacciones, con el tiempo la estrategia fue conociéndose más y teniendo mejores interacciones; incluso llamando la atención de medios de comunicación que solicitan información adicional para hacer notas y reportajes a raíz de las publicaciones de artículos.
A veces me preguntan cómo empezó la idea de publicar artículos en Facebook y cuál era la motivación, además de por qué usamos las portadas de los papers. La idea de publicar artículos respondió a varios supuestos: 1) Dado que la producción científica es un continuo, es virtualmente imposible estar enterado de todos los artículos sobre un tema específico que se publican. 2) Por sus características, las redes sociales tienen un potencial de diseminación de la información sin precedentes (pueden conjuntar imagen, texto e hipervínculos), 3) La masificación entre la sociedad de redes como Facebook permite suponer que habrá una comunidad científica interesada en artículos y, 4) Publicar artículos en redes ahorra tiempo a los potenciales usuarios interesados y aumenta la posibilidad de visibilizar estudios.
Por otro lado, usar una captura de pantalla con la portada del artículo tiene muchas ventajas: al mostrar el abstract, da la información indispensable en un solo vistazo, eso incluye título, autor@s, resumen, año, revista, etc; además, es muy sencillo hacerlo, no se requiere un software de diseño y, finalmente, al ser la imagen de un artículo científico publicado no es necesario adecuarla a las identidades gubernamentales en turno.

Con los años, la publicación de artículos se fue haciendo más frecuente, hasta que a finales de 2019 agregamos el tag #EstoEsCiencia y un “sello” con la leyenda “Calidad INSP”, con el objetivo de dar identidad a la estrategia, posicionar el tag y poder revisar métricas y alcances.
Lo que comenzó como un experimento ha sido, a lo largo de los años, una de las estrategias más interesantes y fructíferas para comunicar ciencia desde el INSP y ha derivado en una estrategia integral que no solo considera al público académico y científico, sino a grupos de la población no especializada.
Denominamos a esta iniciativa “Estrategia 360”, y aunque el “núcleo” es un artículo científico, puede incluir reportajes, infografías, entrevistas extensas en video, reels y Tik Toks, comunicados de prensa, artículos de divulgación, e-cards e incluso memes. Todas estas piezas de comunicación girando en torno al artículo, a sus resultados, metodología, recomendaciones o discusión; adaptadas en lenguaje, tono y diseño a distintas audiencias.
Si bien los resultados de la implementación de la estrategia son variables, sabemos que funciona. Por ejemplo, 2023 y 2024 elegimos 4 artículos para aplicar la estrategia, publicados en distintas revistas (Drones, Salud Pública de México, Cancer epidemiology, biomarkers & prevention y Nature Food) tres de los artículos fueron de acceso libre y uno de acceso restringido.
De forma muy general, vimos que, durante la implementación de la estrategia, el artículo en Drones mostró un considerable aumento en las consultas del artículo y una amplia presencia en medios. El artículo de Salud Pública de México tuvo una considerable interacción en redes sociales y aumento en las consultas en la revista. El artículo de Nature Food mostró una destacada interacción y alcance en redes sociales. El artículo en Cancer epidemiology, biomarkers & prevention (el único de acceso restringido) tuvo una amplia presencia en medios de comunicación e interacción en redes sociales.
Todo este aprendizaje a lo largo de los años nos ha llevado a asegurar que el desarrollo de estrategias de comunicación de la ciencia utilizando redes sociales y medios masivos de comunicación ayuda a promover la democratización del conocimiento. Además, como instituciones académicas, es indispensable que construyamos mecanismos para posibilitar el retorno social de la investigación y que, como ocurre muchas veces, los artículos no solo se queden en el listado de Excel de la productividad académica.
*Comunicador de ciencia / Instagram: @Cacturante

Imagen cortesía del autor

