El domingo 20 de julio de 2025 aconteció en la Ciudad de México la segunda “Marcha Contra la Gentrificación” al sur de la Ciudad de México. La cita fue a las 3 de la tarde en la estación del Metrobús Fuentes Brotantes en la delegación Tlalpan. De dicho despliegue se tienen varias notas: los encapsulamientos y uso excesivo de fuerzas policiales antimotines, la idea de marchar de sur a norte y el final que se tuvo con la ruptura de cristales en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM. Pero vamos con calma ¿Qué es la gentrificación? ¿Cómo se vivió la marcha? ¿Cómo leer estas representaciones en 2025? Aquí algunas notas.

La convocatoria «¡Otra! Marcha contra la gentrificación» tuvo varias expresiones que vale la pena leer como un movimiento no nuevo para el mundo, pero que sí tiene sus primeras expresiones en México. Durante la tarde del domingo personas con banderas de Palestina, comunistas, anarquistas, así como vecinos de Tlalpan y de los pueblos originarios de la cuenca de Anáhuac expresaron su inconformidad con la gentrificación.

La marcha comenzó ajetreada y lenta debido a los constantes «encapsulamientos» que realizaron los cuerpos antimotines de la Ciudad de México. Esta es una estrategia que consiste en rodear a los manifestantes de granaderos y autoridades. Durante la mayor parte del tiempo se desplegaron grupos como los Zorros, las Ateneas, los Faunos, Centauros y los Relámpagos para reprimir la marcha. Razón por la que se avanzó de norte a sur a las 4 de la tarde, el primer desplante llegó hasta el monumento del caminero con carteles como «PCR ante la gentrificación revolución», «No a la privatización de nuestro derecho», «En los pueblos originarios no necesitamos proyectos inmobiliarios», «El barrio no está en venta» y «La ciudad no se vende, se ama y se defiende» y «Gentrificación = colonización».

El segundo despliegue marcho de sur a norte hacia insurgentes. En algunos negocios había carteles de «negocio mexicano», se tapizaron con maderas de triplay algunos ventanales y hubo movilización de autos y motocicletas de las concesionarias por miedo. Al llegar Perisur parte de los manifestantes del Bloque Negro comenzaron a romper letreros de empresas trasnacionales como Walmart y Starbucks, también las instalaciones del Metrobús se vieron afectadas. Aunque las autoridades digan que hubo «saldo blanco», una mujer joven fue agredida en la cabeza por lo que parece ser una bomba de humo no detonada. El accionante fue protegido por los granaderos a la Altura del Instituto Nacional de Pediatría. La marcha continuó hacia el MUAC, en la Centro Cultural Universitario, donde la marcha culminó con la ruptura de cristales de la fachada del museo, así como el saqueo de la librería Julio Torri. De estos actos hay mucho que decir, pero vamos por partes.

¿Qué es la gentrificación? Es un proceso de desplazamiento/despojo de la tierra y la propiedad. Es un proceso bien definido por teóricos como David Harvey, Ayse Çaglar, Saskia Sasen, entre otras personas. Hay varias cosas que vale la pena definir y acotar, como que la gentrificación no sólo ocurre sólo de extranjeros a locales, sino que puede ocurrir perpetuado por nacionales con mayor ingreso económico. Esto no sólo afecta en términos de vivienda, también lo hace con la modificación del entorno a través del incremento de precios como alimentación y encarecimiento de servicios.

Esta caristia es perpetuada por diversos actores y añadirle la culpa a un grupo de personas puede ser el chivo expiatorio de algo más amplio. El contubernio entre gobierno y empresas privadas son sólo un pilar de las causas de estos procesos. La idea misma de propiedad privada y de la riqueza como procesos para la perpetuación de la acumulación desmedida en occidente también nos da pistas de lo que evita que millones de personas tengan acceso a una vivienda o sean desplazadas hacia las periferias.

Lo que genera más morbo es el uso de fuerza desmedido, no fue casualidad que todos los grupos policiales fueran desplegados en “Ciudad Salinas”, en Insurgentes Sur hay un espacio amplio que tiene cedes y empresas de dicha familia. El final puede ser leído con más sensibilidad que prejuicio. ¿Qué nos dice el cierre de esta marcha cuando culmina con la ruptura de vidrios en un museo y saqueo de libros? ¿Qué no es una forma de pedir a gritos lo que les hace falta a estos movimientos? Un museo tiene arte, una librería libros. Por otra parte, también puede ser leído como falta de organización, como la deslegitimación de luchas con buenas intenciones. Sólo quien ha marchado, sabe que hay una cultura empírica de las marchas, que se deja de pensar como individuos, que hay diversos grupos e intereses.

Leo la marcha como una oportunidad de aprender, la gentrificación no es un tema nuevo para países como Francia, Italia, España o Estados Unidos, hay que abrevar de esas luchas. Las expresiones del despojo empiezan a tener su presencia en Ciudad de México. Es oblicuidad del destino encontrar un signo a un año del Mundial de Futbol.

*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.


Fuente: archivo personal.

Víctor Villarreal Cabello