

La exposición Retrospectopo inaugurada el 7 de febrero en el Museo Universitario de Arte Indígena Contemporáneo, es una muestra significativa del trabajo plástico de José Manuel Galván, el querido Topo.
La exposición abarca trabajos elaborados de 2007 a 2024, en los que Galván muestra su alegría y profundidad para elaborar cuadros en acuarela mixta, tinta, oleo, usando, como él lo señala, pinturas de pigmento vegetal, no toxico, que el mismo elabora en su casa taller donde tiene restirador y materiales para producir con alegría y desparpajo sus lienzos.
La exposición nos regala el goce del color, formas, imágenes sutiles. Predominan los cuadros abstractos, cargados de símbolos que se ocultan y atraen para descubrir imágenes y figuras que sutilmente se encuentran integradas a las manchas deliberadas.
A José Manuel le interesa y se le da muy bien el juego, la exposición es lúdica, sus figuras nacen de la intuición, de la imaginación, y recuerdan, que así cómo se nos enseñó a encontrar figuras en las nubes, así las formas de sus cuadros, donde lo abstracto juega con imágenes sutiles como nubes de colores de su paleta potente.
Hay cuadros como el “Pavo irreal”, “Búsqueda”, “Cosmos” “Hermana tierra” “Ahí va un navío cargado de…” donde las manchas, estilo Pollock, sugieren formas que se alargan o sintetizan en el papel fabiano de algodón, que facilita el trabajo en acuarela.
Dos cuadros dedicados a La Montaña, dan vida a la travesía por la vida emprendida por el EZLN, cuyas siglas ondean en las banderas que acompañan a barco zapatista. También hay cuadros de denuncia como “Genocidio” con las banderas de Estados Unidos e Israel donde predomina el color rojo.

José Manuel llegó a vivir a Cuernavaca desde los años setenta, venía con el grupo de teatro Mascarones, al cual perteneció. Don Sergio Méndez Arceo se interesó por el trabajo de los teatreros comprometidos, así José Manuel, conoció y trabajó con las comunidades de base.
El Topo es compañero reconocido por su trabajo artístico en teatro, música y escritura, se le encuentra en cuanto movimiento libertario se realiza en Morelos y otros estados. Para él trabajar en distintas actividades forma parte de su entrega con goce al arte. Sus talentos son reconocidos por diversos colectivos como CLETA, Mascarones, Zero, La Red Morelense de apoyo al CIN y CIG.
Participó en la Caravana Paz con Justicia y Dignidad, encabezada por Javier Sicilia que, durante tres días, en 2011, marchó de Cuernavaca a la Ciudad de México. En su andar el Topo intervino una bandera de México escribiendo en ella “No más”, lo que le valió aparecer en la portada de la revista Proceso. Otras banderas serán intervenidas, después, cómo la que pintó de negro el verde y rojo para trastocarlos en el negro por los 43.
Reproduzco, algunas de sus palabras, tomadas del texto que antecede la entrada a la exposición Restropectopo.
“El tiempo fue dando pauta para esta bella oportunidad, de mostrar algunos de mis resultados, en ese proceso interminable que es ejercer el goce de pintar.
La constancia se me da de una forma natural y no de manera obligada.
La constancia me lleva a no sentir pesada la actividad, sino al contrario, disfrutarla.
Es una terapia dejar que fluyan los colores y las composiciones que vienen, no de una manera consciente sino de mucho más allá, terapia necesaria que es uno de los beneficios primarios
Guardando las dimensiones, me reflejo en el espíritu de la Capilla Sixtina, del Paleolítico en la Cueva de Lascaux. O en las locuras de los clásicos, de J. Pollock, de Siqueiros, en los murales de graffiti, o en cualquier garabato de algún pintor con la incesante rebeldía y pasión.
Sentir la libertad de manchar más allá de la línea de contención es uno de los deleites recomendables. Dibujar en servilletas, explorar, atreverse a intervenir el papel, la pared, los lienzos, la vida. Me sucede también con la escritura, con el teatro, con la cultura. Me place socializarlo para escuchar diferentes lecturas y opiniones.
Dejar salir este impulso en lugar de reprimirlo o auto censurarlo es algo muy importante para mí. Yo no sé si pudiera vivir de esto, lo que sí sé es que para vivir en equilibrio tengo que hacerlo a mi ritmo.
Aquí comparto el resultado de jugar con el color y la forma, seleccionando por un gran ser humano, con quien nos sabemos, el uno del otro, desde hace ya muchos años. Gracias a la curadoría de esta breve exposición y también por el espacio bendecido por la institución educativa, aunque yo usualmente he circulado por la libre, gracias por al apoyo querido Wilfrido Ávila y al equipo de la gloriosa UAEM. José Manuel Galván.”
Vale la pena visitar la exposición Retrospectopo exhibida hasta la primera semana de marzo, y más vale la pena adquirir un cuadro con maravillosos juegos de colores y texturas.
¡Justica para Mafer”
¡Alto al genocidio en Gaza!

La autora y el artista José Manuel Galván en la exposición Retrospectopo del Museo Universitario de Arte Indígena Contemporáneo. Foto: Cortesía de la autora

