Ponencias conmemorativas del día internacional de la mujer y la niña en la ciencia

 

Conocí a Adriana Mendoza en Las revueltas de la barranca, el taller teórico-práctico que desarrollé para la tercera edición de Palmera Ardiendo, que convocó a diversas voces y prácticas a reflexionar alrededor de las barrancas. Adriana es bióloga, su investigación se centra particularmente en los arácnidos. De hecho, el año pasado participó en el VII Congreso Latinoamericano de Aracnología que se celebró en Bogotá, Colombia, representando a Morelos. Adriana también es artista y piezas suyas pueden verse actualmente en la Tallera, en el marco de la exposición Nos toca ser el asteroide. También es fotógrafa de naturaleza y organiza diversas actividades que engloban varias de sus pasiones: exploraciones en el bosque, caminatas fotográficas, jornadas de divulgación científica. En el fondo, mucho de lo que hace está enfocado a visibilizar el trabajo de las mujeres, ya sea en la ciencia, las humanidades o las artes, o mejor aún en el entrecruce de las disciplinas y la resistencia de estos saberes desde un enfoque comunitario.

En noviembre de 2024, Adriana Mendoza y la también bióloga Daniela Oliva, fundaron el proyecto Senderos y sentires, cuya descripción en su Instagram dice: “Formando tribu para explorar el ecosistema vivo que somos a profundidad”. Con este proyecto han convocado a distintos agentes a explorar ecosistemas de Morelos, siempre con una reflexión holística y urgente.

En el marco del Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia que se celebra el 11 de febrero, Senderos y sentires está invitando a una jornada de ponencias con temas que giran en torno a la conservación y la perspectiva de género. El evento se llevará a cabo este 15 de febrero a partir de las 18:00 horas y es de entrada libre.

El objetivo de esta jornada es promover el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas. Me parece fundamental que este evento reciba eco, ya que a pesar de que Morelos ocupa los primeros lugares nacionales de centros de investigación y de investigadorxs, es verdad que la participación y la difusión del trabajo de las mujeres científicas, aún es menor a la de los pares hombres, que continúan acaparando espacios institucionales. ¿Qué hacer cuando las prácticas no promueven la equidad de género? Se generan nuevos espacios y nuevas plataformas críticas para establecer diálogos más amplios. Eso es lo que creo que hace el proyecto Senderos y sentires.

Las ponencias conmemorativas del día internacional de la mujer y la niña en la ciencia contarán con la participación de la bióloga Karime Díaz, con una charla que busca rescatar las historias de mujeres pioneras en la biología cuyos aportes han sido invisibilizados o relegados en los relatos tradicionales de la ciencia. También, Astrid Eilyn Juárez Leal, se propone acercar al público en general al trabajo de cuidados y preservación de la vida realizado por mujeres campesinas en dos territorios de análisis comparado: Tiahuanaco, Bolivia y Morelos, México. Desde una visión que engloba las relaciones internacionales, la sociología y sobre todo una experiencia práctica en torno a estos temas, abordará la agroecología, como una técnica reproductiva de la vida y el vínculo de esta con los elementos socioculturales de los territorios.

Cerrará el evento Abril Ruiz Lorenzo, activista socioambiental y psicóloga apasionada del área climática, social y comunitaria, quien desde una perspectiva ecofeminista, cuestionará dicotomías consecuencia “del problema colonial y patriarcal de antagonizar y silenciar: el afán de separar emoción-razón, mente-cuerpo y naturaleza-humanidad, así como de reprimir las emociones, los cuerpos y los sentires”.

La invitación en conjunto es a concebir a las prácticas de cuidado (hacia la Tierra, la comunidad y nosotrxs mismxs) como un movimiento universal ,específicamente en el contexto de desconexión, explotación, aislamiento social y enajenación producto de las crisis climáticas y el Capitaloceno. Dice Abril en una contrarréplica a este panorama violento, no sólo como acto de sanación sino como una rebelión: “hacia la creación de mundos dignos, vitales y transformadores”.

Para conocer más sobre el trabajo de Senderos y sentires y sobre esta actividad particular, visiten su página en Instagram: https://www.instagram.com/senderosysentires/

¡Allá nos vemos!

P.D. Aprovecho el espacio para invitar también el 17 de febrero a las 12:00 horas a la charla Flores de chía. Cultivar la memoria y reforestar el estómago en La Tallera. Yunuén Díaz, José Antonio Chávez y Paula Vargas compartirán la memoria biocultural de la chía, una semilla prehispánica endémica de México, y la experiencia de su reintroducción en el campo experimental de la Facultad de Ciencias Agropecuarias en Chamilpa.

Davo Valdés de la Campa