
Probables razones para el relevo en Servicios de Salud
La versión más o menos oficial es que la salida de Jacqueline Hernández Ruiz de la dirección de Servicios de Salud Morelos (SSM) busca destensar un proceso complicado de transferencia de la operatividad médica del gobierno estatal a la federación (IMSS-Bienestar), que había impactado en las relaciones laborales con un sindicato particularmente difícil, la sección 29 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud.
En realidad, el movimiento parece ser parte de ese reordenamiento doméstico que, con el lema Ordenar la Casa, ha emprendido la gobernadora Margarita González Saravia. La remoción de la médica cirujana que tenía más de 16 años en los Servicios de Salud fue mucho más explicable que su nombramiento en octubre del 2024.
El pasado que regresaba
Hernández Ruiz había sido parte del equipo de Héctor Barón Olivares, quien como director de los SSM habría tejido toda una red de corrupción que habría permitido pagos por más de 300 millones de pesos a una empresa por medicamentos y servicios médicos que no se entregaron, por lo que la Auditoría Superior de la Federación observó las cuentas públicas de los Servicios de Salud Morelos y determinó la existencia de probables daños a la Hacienda Pública. En aquél entonces, Jacqueline Hernández era directora de Proyectos y Políticas Públicas en Salud de la Secretaría de Salud.
Por hacer un símil medio arriesgado era como si en el Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos se hubiera cambiado a Eliacín Salgado de la Paz para poner a alguno de sus colaboradores.

Un dato que llama la atención: la directora de Servicios de Salud Morelos contrató en el 2024 y 2025 a por lo menos una de las empresas que incumplieron con la entrega de materiales y servicios en 2022 y 2023. En total se asignaron siete contratos por un monto superior a los 84 millones de pesos.
La secretaría de la Contraloría, hoy de Administración y Buen Gobierno, recibió diversas quejas sobre la gestión en los SSM, no todas del sindicato que preside Gil Magadán. La mayor parte de las denuncias iban sobre la red que seguía operando presuntas corruptelas en el despacho desde la administración de Cuauhtémoc Blanco.
No es un triunfo sindical
Por supuesto que la dirigencia sindical de Gil Magadán se anotará la destitución de Hernández Ruiz como uno de sus pequeños triunfos.
La relación entre la directora y el sindicato se había contaminado al grado de la fractura. Las quejas sobre presunto autoritarismo e inobservancias de la norma en la contratación y movimiento de personal, la negativa a establecer comisiones mixtas efectivas, la desatención y hasta el profundo distanciamiento de la base trabajadora, para muchos habrían sido motivo suficiente para remover a la directora. Pero en esta ocasión no es así.
Lo cierto es que en el gobierno estatal el líder del sindicato de Salud dista mucho de ser una de las personas favoritas, tampoco les es simpático y de hecho, existen sospechas sobre actos de deshonestidad que también están en fase de investigación.
La lejanía entre el secretario de Salud, Mario Ocampo Ocampo y el dirigente sindical Gil Magadán Salazar empezó desde los primeros días de la administración de la gobernadora y no se ha corregido, al contrario, sus trayectorias son divergentes y, dado lo que sabemos de ambos, probablemente es mejor que así sea.
Así que ningún favor iba a hacerse a Gil Magadán desde el gobierno estatal.
La remoción de la directora de los SSM apunta a ser más parte de una necesaria limpia en ese despacho que a una concesión para mejorar las relaciones con un sindicato que, además, se ha debilitado enormemente con la transición al modelo de atención IMSS-Bienestar, que transfiere la mayoría de las plazas operativas a la federación.
El relevo
Rolando González Nájera, el relevo de Jacqueline Hernández, por cierto, tampoco es nuevo en el despacho (aparentemente no hay muchos médicos ni sanitaristas que quieran trabajar en el sector público). Pero a diferencia de su antecesora, tiene un perfil mucho más operativo, fue director del hospital de Temixco y hasta la semana pasada era subdirector de hospitales de los Servicios de Salud. Aparentemente no está involucrado en ninguna firma de contratos sospechosos. Como es doctorado en alta dirección de establecimientos de salud, no deberá faltarle el conocimiento para lidiar con la administración de los ya bastante más reducidos Servicios de Salud Morelos.
En tanto, igual que en otras remociones de funcionarios en la administración de la gobernadora González Saravia, habrá que ver a dónde apuntan las investigaciones y si habrá sanciones por los hechos de probable corrupción que habrían provocado el despido. Insistimos, si existieron irregularidades, deberán sancionarse, no es suficiente la remoción del funcionariado que dañó el erario y la confianza ciudadana.
@martinellito
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