
Tiempos de tránsfugas
Daniel Martínez Castellanos
Como ya no falta tanto para las elecciones locales del 27, pronto empezarán a anunciarse los movimientos de tránsfugas partidistas con lo que aspirantes olvidados, censurados, limitados, o no complacidos con lo que les ofrecen sus partidos buscarán hacerse de candidaturas, “aunque sea pa’ regidor”.
Pero antes de dar la nada graciosa huida de las fuerzas o grupúsculos políticos que impulsaron sus carreras, las y los políticos deben emprender campañas fuertes para ser visibles al público y no solo ser Fulana o Fulano que se sumó a tal partido. Es decir, deben hacer sentir al partido receptor que realmente gana algo; a las audiencias, que el cambio es noticia; y al partido del que se van, que realmente perdió algo. Errores en esos cálculos han provocado que cientos de tránsfugas de la política acaben arrumbados juntando polvo en alguna jefatura de departamento o dirección de asuntos sin importancia, todo por seguir enchufados a la nómina oficial.
Porque ha habido tránsfugas exitosos en elecciones, como Cuauhtémoc Blanco, quien pasó por tres partidos (Social Demócrata, Encuentro Social y Morena) en solo tres procesos electorales (el último ya como plurinominal porque no vaya siendo). Decenas de gobernadores, alcaldes, diputados han aplicado la de más vale aquí corrió para continuar sus carreras políticas y algunos lo han logrado.
Sería difícil establecer las probabilidades de éxito electoral de los tránsfugas, si bien hay algunos que han ganado las elecciones de forma contundente (básicamente porque políticamente representaban mucho más que sus partidos); la mayoría parece haberse perdido en la burocracia de altos vuelos o de medio pelo.

La síndica del PRI que es de Morena
Por mero ejemplo, la síndica municipal de Cuernavaca, Paula Trade Hidalgo, aprovecha la ausencia temporal del alcalde José Luis Urióstegui para adueñarse del discurso político en la ciudad y se presenta en todos lados, (ajonjolí de todos los moles, diría mi abuela). Trade Hidalgo fue impulsada a la candidatura para la sindicatura municipal por el PRI que, junto al PAN, PRD y RSP formaron la coalición que ganó la elección al ayuntamiento, básicamente por el buen posicionamiento que tenía Urióstegui Salgado al concluir su primer periodo como alcalde.
Pero hace meses se habla de los acercamientos de la síndica con el partido Movimiento de Regeneración Nacional. Para muchos, la actividad reciente de la síndica busca que Morena la perciba como una buena candidata a la alcaldía local. Para otros, intentaría demostrarle a su partido (que ya evalúa otras posibles candidaturas de personajes mucho más cercanos al grupo que usufructúa la dirigencia estatal) que su candidatura es, diría Thanos, inevitable.
El escenario en el PRI es más o menos así, hace años se apoderó del partido el grupo que forman los otrora jóvenes Jonathan Márquez, Eliasib Polanco Saldívar, Jorge Meade González, entre otros. Todo apunta a que la candidatura priista a la alcaldía de Cuernavaca sería para alguno de ellos en caso de que el PAN les niegue su amor en una reedición de su alianza electoral del 2024. Eso dejaría fuera a Paula Trade de cualquier posibilidad de participar en busca de una candidatura a un cargo igual o mayor. Pero también una eventual alianza PRI-PAN la eliminaría, el candidato de Acción Nacional prácticamente está cantado, será Daniel Martínez Terrazas quien muy probablemente no admitiría llevar a Trade en la fórmula.
En el caso de Morena abundan los tiradores, ninguno de ellos con la combinación de solvencia y ascendencia necesaria para ganar la elección en Cuernavaca; pero lo más importante, ninguno de ellos cercano a la gobernadora, Margarita González Saravia.
Hay quienes consideran que la gobernadora requiere un aliado político en la capital del estado para dar un mensaje de control (la verdad, eso nos parece un análisis bastante pobre porque la mandataria ya es gobernadora y no requiere enviar otro mensaje). Lo que es muy probable es que un alcalde de Cuernavaca de Morena que no estuviera alineado con el proyecto de gobierno de González Saravia podría ocasionar muchos problemas a la administración y hasta arriesgar la buena marcha de proyectos de largo aliento para la ciudad (esos que iniciaron gracias a la cercanía entre la gobernadora y el alcalde Urióstegui).
Ahí es donde entra Paula Trade, la síndica lleva buena relación con el funcionariado estatal, no es una mujer extraordinariamente identificada con el PRI, está ganando visibilidad y, probablemente, hasta tenga algún capital político que poner en la mesa. Probablemente por ello desde hace muchos meses de habla de la incorporación de la síndica de Cuernavaca a Morena.
Pero no es la única
Aunque el anuncio de una alianza nacional entre Morena, PT y Verde, haría pensar en que las cosas se calmarían en las izquierdas del estado. No será así. La división interna en Morena, los liderazgos regionales sólidos que se han ido construyendo, las debilidades de las dirigencias locales de los partidos podrían comprometer una alianza total local y con ello, como ocurre cada proceso electoral, abrir espacios para marginados de candidaturas atomizando el voto de las izquierdas.
Pero lo mismo ocurriría en la oposición, se vaya o no en alianza. La explicación de ello está en que los tiempos de los proyectos políticos colectivos quedaron hace tiempo muy atrás. Hoy se vive la época del sálvese quien pueda, en la que hasta los más chimuelos mascan tuercas. Todo mundo cree que tiene los arrestos, los méritos, las habilidades para ser político, así que se candidatean y cuando no le des nomina, deciden irse con quienes les nomine. No representan ideologías sino apenas proyectos políticos individuales o de un pequeño grupo de interés (francamente no sabemos aún qué es más peligroso o embrutecedor).
@martinellito / martinellito@otulook.com

