Culturas, multicultural, intercultural y convivial

Braulio Hornedo Rocha

A: MGS

Hoy analizo la palabra cultura con diccionario en mano para establecer las simpatías y diferencias entre la cuarteta del título. Cultura tiene tres acepciones. La primera es como cultivo, apegada a su origen etimológico del latín: cultüra. La segunda es como el conjunto de conocimientos que le permiten a alguien desarrollar su juicio crítico, o sea, la cultura personal para intervenir en la cultura colectiva. La tercera es el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grados de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época y grupo social, esto es, la cultura colectiva. Pretendo analizar y deslindar las simpatías y diferencias que van del multiculturalismo al interculturalismo y finalmente a la convivialidad propuesta por Iván Illich.

            Multicultural es definido por el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) como un adjetivo que significa: caracterizado por la convivencia de diversas culturas. Su origen proviene del mundo anglosajón y surgió en la década de los años setenta del siglo XX. Aparece originalmente en Canadá y Australia y se extiende por Estados Unidos, Inglaterra y Francia, según propone el pionero del multiculturalismo Bhikhu Parekh (2005) en su libro: Repensando el multiculturalismo.

            La palabra tiene un sentido descriptivo al señalar la existencia de diversas culturas en un mismo territorio nacional, pero que son reconocidas por la cultura central hegemónica. Se ha usado para formular políticas públicas, pero esas políticas son siempre elaboradas y ejecutadas desde el centro por la cultura hegemónica moderna y dominante del Estado nación, esto es, formuladas de arriba para abajo.

            Entendemos el multiculturalismo como el reconocimiento de la diversidad para encontrar caminos en la convivencia de las culturas en un determinado territorio. Ello no significa que existan relaciones igualitarias entre los diferentes actores, sino que existe una cultura moderna dominante y culturas originarias, pero ahora dominadas mediante el mercado y el multiculturalismo. La cultura moderna y dominante es la cultura del progreso capitalista, que es muy parecida en los diferentes países en el capitalismo global de la actualidad.

            La subordinación económica y la dominación política a través de la educación escolarizada, el marketing digital y la publicidad en los medios de comunicación masiva. Logran que, en este sentido, la palabra multicultural sea sinónimo de inequidad disfrazada en las prácticas políticas realizadas por los gobiernos de los Estados nación y la cultura del progreso capitalista dominante.

            Para la palabra intercultural, el DRAE señala dos acepciones, también como adjetivo. La primera es lo que concierne a la relación entre culturas. La segunda a lo que es común a varias culturas.  Cuando se puede identificar lo que es común a culturas diferentes, entonces se tienen las bases para reconocer al otro ya no sólo como diferente, sino también como semejante.

            Esta diferencia es crucial entre los dos términos, y la mayor precisión semántica posible es necesaria, cuando se requiere diferenciar, no sólo en lo semántico, sino, sobre todo, en las prácticas políticas correspondientes a cada palabra en su contexto político cultural específico.

            Interculturalismo se diferencia entonces de multiculturalismo por su propuesta de partir del reconocimiento respetuoso del otro como semejante. No existe una relación jerárquica de dominación, sino horizontal de corresponsabilidad, reconocimiento, respeto y apoyo mutuo. La interacción entre las culturas se da con una amplia tolerancia a las diferencias desde una postura empática con el otro.

            Mientras que el multiculturalismo es una simple y llana descripción de la existencia del otro, sin un reconocimiento como interlocutor semejante, sino si acaso, como un “beneficiario” de las políticas “piadosas” de la cultura dominante.

            Uno de los precursores en el uso de la palabra intercultural con el sentido que hemos señalado, fue Iván Illich (1926-2002). En 1958 cuando era vicerrector de la Universidad Pontificia en la ciudad de Ponce, en Puerto Rico, Illich fundó el Instituto de Comunicación Intercultural, como un centro de investigación y reflexión sobre la interacción entre diferentes culturas. En particular la norteamericana y la puertorriqueña.

            En ese año y en ese instituto, conoce a dos personajes clave en la evolución intelectual de su pensamiento, ellos fueron: Everett A. Riemer (1910-1998) y Leopold Khor (1909-1994). En 1961, un año después de su salida de Puerto Rico, fue creado en la Universidad Fordham en Nueva York, El Centro Intercultural de Formación) con sedes alternas en Petrópolis, Brasil y Cuernavaca, México.

            La palabra convivencia utilizada por el DRAE en su definición de multicultural me permitirá establecer las diferencias con el concepto de convivio. Pues mientras la convivencia es forzada e impuesta por las circunstancias que nos obligan a ser tolerantes con el otro. Mientras que el convivio por el contrario, es la reunión voluntaria con el otro. Es resultado de juntar a los camaradas para: comer, beber, conversar y también para trabajar entre semejantes. La convivialidad propongo, siguiendo a Illich: es una celebración de la amistad que se realiza voluntariamente entre semejantes.

Imagen cortesía del autor

LA JORNADA MORELOS