La corrupción con Cuauhtémoc da para mucho más

 

Hoy, en conferencia de prensa, el gobierno de Morelos dará a conocer a detalle las irregularidades que encontró en el proceso de entrega-recepción de la administración y en cuántas habrá procesos administrativos y penales contra colaboradores del exgobernador, Cuauhtémoc Blanco.

Y no es por arruinar la sorpresa, pero algunos de los casos han sido ya suficientemente expuestos y documentados, como los de las secretarías de Desarrollo Agropecuario, donde se retuvieron apoyos a productores en una bodega particular, de Desarrollo Sustentable en el Fideicomiso del Lago de Tequesquitengo; la jefatura de la Oficina de la Gubernatura, cuya representación en la Ciudad de México se mantuvo cerrada por seis años pero su titular cobró durante todo ese tiempo; o la hoy coordinación de Movilidad y Transporte, que debió incluso suspender actividades casi dos meses para tratar de erradicar los esquemas de corrupción que afectaban a los usuarios.

No es que la conferencia de prensa de hoy vaya a ser anticlimática, lo cierto es que esos expedientes de corrupción son mínimos, según nuestras fuentes en referencia al global de irregularidades detectadas en los sectores salud, educación, desarrollo económico y turismo. Además, cada una de las dependencias donde se han filtrado expedientes de corrupción acumularía otros casos, con lo que el total de observaciones no resueltas o evidencias de la probable comisión de delitos sería bastante grave.

A quienes están cerca del gobierno estatal no deberá sorprenderles: las quejas de los funcionarios entrantes sobre el “cochinero” recibido se diferencian de otros cambios de administración (que siempre resultan en señalamientos de quienes llegan a los que se fueron) en que esta vez hay indicaciones puntuales que señalarían la probable responsabilidad de algunos exfuncionarios en actos dolosos contra la buena marcha de la administración pública. Desde la detección de gente que cobraba sin trabajar (aviadores), ineptitudes millonarias, y abiertos robos al erario, el catálogo de señalamientos de los nuevos funcionarios es muy abundante.

Habrá que poner especial atención en lo que se diga, o se deje de decir sobre los procesos de entrega recepción en Turismo, Desarrollo Económico y Trabajo, Hacienda, la Coordinación de Comunicación Social, el Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos, Seguridad Pública, Desarrollo Agropecuario, Movilidad y Transporte, los fideicomisos de Desarrollo Empresarial y de Competitividad y Promoción del Empleo; entre otras dependencias que han sido señaladas por los nuevos titulares en diversos foros y momentos.

Y como para emocionar más a quienes esperarían sanciones contra Cuauhtémoc Blanco, este lunes apenas se darán a conocer las observaciones e irregularidades encontradas en el proceso de entrega recepción, que en algunos casos pudo haber sido más o menos limpia, pero aún faltan los resultados de las auditorías federales y estatales a la administración del exgobernador y que corresponderían, en lo federal, al final del 2023, las de los primeros nueve meses del 2024; y en lo estatal incluso a ejercicios anteriores, donde tanto la Auditoría Superior de la Federación, como la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización, han encontrado probables daños al erario por varios millones de pesos.

Algo que parece positivo es que la gobernadora, Margarita González Saravia, ha indicado tener la mayor transparencia en esa información, lo que permitirá a la ciudadanía dar seguimiento a los avances de cada uno de los casos que se señalen. Porque aunque algunos pensarían que la mandataria hizo el anuncio como para calmar las aguas (que tampoco estaban tan agitadas) de la política local, lo cierto es que hay elementos para confiar en el anuncio y que se presentaron aunque probablemente de forma discreta, casi en paralelo del informe de la gobernadora.

Primero, aunque probablemente pocos lo hayan notado, Francisco Reyes Olvera, quien fuera vocero del exgobernador, Cuauhtémoc Blanco, andaba en los alrededores de la Plaza de Armas de Cuernavaca minutos antes del informe. El exfuncionario, gente de confianza del exfutbolista hablaba por teléfono con alguien con alguna insistencia, según algunos de quienes lo vieron, “inquieto andaba”.

Segundo, luego del escándalo totalmente innecesario que provocó la exdirectora del Instituto de Crédito para los Trabajadores del Gobierno del Estado de Morelos, Fabiola Urióstegui Alvear, por haberse desistido de un amparo en el caso de la asignación irregular de un préstamo al exgobernador Graco Ramírez la semana anterior, el nuevo director, Enrique Iragorri Durán, seguramente ya instruido por la gobernadora, aseguró que la denuncia continuará hasta que los juzgadores concluyan el caso.

Tercero, no a pocos sorprendió que la gobernadora no solo anunciara las acciones contra exfuncionarios de la administración Blanco, sino también advirtiera que en su equipo no hay lugar para improvisaciones, excusas ni corrupción. ¿“Algo huele a podrido en el reino de Dinamarca”? A lo mejor no, pero por si las dudas. La advertencia, fue leída por algunos como un regaño fuerte a quienes, en el equipo de la mandataria, han fallado permitiendo la sospecha de que se protege a alguien, ya le costó el puesto a Fabiola Urióstegui, pero no faltan quienes advierten que hay más involucrados ese y otros casos similares.

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Para el anecdotario, si bien la gobernadora ha procurado que las costumbres decadentes de la política local cambien, muchos de sus funcionarios no parecen haberlo entendido. Para muchos el informe de los 100 días de la mandataria no fue de ella, ni de la gente beneficiada por las políticas públicas, sino de la presencia de esos funcionarios en el acto. La gobernadora eliminó prácticamente a su gabinete y otros políticos de la foto del recuerdo dejándolos a los lados, a lo mejor no entendieron aún.

Daniel Martínez Castellanos