En días pasados la Academia Mexicana de la Comunicación A.C., que acertadamente dirige Ricardo Homs, publicó el libro “Libertad de expresión. La visión jurídica”, bajo la eficaz coordinación de Hilda Nucci González y con posterioridad se sumó Guillermo Tenorio Cueto. Desde el título mismo del libro se indica su objetivo, que es analizar el marco jurídico nacional e internacional aplicable a la libertad de expresión en México, así como los estándares que los tribunales han ido construyendo en los casos que han resuelto, emitiendo criterios y razonamientos establecidos como precedentes.

El libro reúne a 10 especialistas en materia de libertad de expresión, quienes presentan sus colaboraciones sustentadas en su conocimiento y experiencia en la temática que les correspondió desarrollar. La publicación tiene, además, el objetivo de abrir un espacio de reflexión e intercambio de experiencias en la materia, desde las diferentes perspectivas de los autores, permitiendo examinar los distintos mecanismos que hagan posible promover y proteger este derecho esencial para la vida democrática.

De su lectura es posible dar seguimiento a las posturas que se dan sobre puntos neurálgicos en la materia. Entre la variedad de temas que se plantean están la libertad de expresión como un derecho humano básico, la libertad de expresión desde los medios de comunicación, la libertad de expresión en los procesos electorales, la enseñanza universitaria de la legislación sobre la libertad de expresión y derecho a la información, además la libertad de expresión en el ámbito académico, el derecho al olvido en internet, la libertad de expresión en el ámbito digital, el derecho de réplica en el ámbito digital, la protección jurídica al derecho a la reputación honorable, reparación del daño moral, el derecho de rectificación, así como los desafíos en materia de seguridad para el ejercicio periodístico y el uso de inteligencia artificial en el periodismo, entre otras líneas temáticas. La intención con este gran abanico de temas es que llegue a un amplio número de sectores, entre otros, jueces, fiscales, abogados, comunicadores, estudiantes y la sociedad civil, buscando también fomentar la discusión sobre estos temas e inspirar acciones positivas que permitan avanzar en la defensa de los derechos humanos.

La libertad de expresión y de prensa son derechos fundamentales que potencian todos los demás derechos. El valor fundamental de la libertad de expresión en un Estado democrático ha sido reconocido por los tribunales internacionales de protección de los derechos humanos, convirtiéndola en una condición necesaria para prevenir sistemas autocráticos. De esta manera, por ejemplo, se ha dicho que proteger la democracia es proteger la libertad de expresión o el derecho de acceso a la información de ataques y vulneración a su ejercicio. Algunas autoridades de gobierno pueden desviarse en su respeto y asfixiar, controlar y someter a los medios y periodistas, y para lograrlo recurren a incontables maniobras que van desde la tradicional censura, hasta aquellos más sutiles que se han identificado como medios indirectos de afectación en virtud de que sus efectos intimidatorios se traducen en evidentes actos que buscan inhibir el ejercicio de la libertad de expresión y que están prohibidos en el artículo 7 de la Constitución general y el artículo 13.3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que incluyen la compra y acaparamiento de medios, la dádiva a periodistas y propagandistas, la presión económica, la amenaza a anunciantes ´privados, auditorias, el cierre de las fuentes informativas y, como hemos visto recientemente, a través de demandas judiciales, varias de ellas escudadas en supuesta violencia de género, buscando hacerlos callar imponiendo la autocensura.

Las expresiones indebidas o que caen en excesos se deben vencer con la discusión y el debate público evitando caer en supuestas restricciones previas que silencian la información y las opiniones legitimas que son necesarias para una democracia. A la prensa le corresponde seguir haciendo su trabajo de denuncia a partir de los mejores criterios de la técnica periodística.

El libro aborda temas novedosos como las nuevas tecnologías de la información, en particular las redes sociales que se han convertido en importante medio de comunicación ya que no son sólo un aspecto de entretenimiento, sino que tienen además un potencial como recurso político y social. Las nuevas tecnologías han mostrado su poderío, y la reacción del Estado ha sido tratar de limitar su uso, imponiendo viejos controles a nuevos recursos. Ante esta circunstancia, varios temas que se abordan en el libro refieren a las medidas adecuadas y eficaces que se deben adoptar para fomentar la independencia de esos nuevos medios y asegurar el acceso de los particulares a la información que proveen.

Además de lo anterior, está el reto a resolver sobre la libertad de expresión, la vida privada y el uso de las redes sociales que le pueden dar las personas servidoras públicas, particularmente cuando hablan sobre asuntos del Estado en sus redes privadas. En las redes sociales, al igual que la libertad de expresión en los llamados “medios tradicionales”, los periodistas tienen derecho a emitir opiniones que pueden resultar chocantes a los servidores públicos o a la clase política. Conocer aspectos de la vida privada de un político puede ser de interés público, por ejemplo, si ello permite entender un posible desvío de recursos públicos. Como lo han sentenciado tribunales nacionales e internacionales, quienes deciden ser parte del juego democrático deben tener una mayor tolerancia a las críticas por encontrarse sometidos a un profuso escrutinio por parte de la sociedad.

Estos y otros temas estarían por resolverse y para ello se requiere la opinión de especialistas en la materia, cuestión de la que se ocupa este libro, como son los nuevos debates en materia de libertad de expresión. Sin lugar a duda, son varios los retos y desafíos que afronta el ejercicio de la libertad de expresión, por ello vale la pena conocer más sobre estos temas, las discusiones y planteamientos de posibles soluciones que los expertos proponen, ese es el propósito del texto que comentamos.

La edición digital del libro se puede obtener de manera gratuita en la página electrónica de la Academia Mexicana de la Comunicación (www.amdc.org.mx) y será presentado este jueves 18 de septiembre en la Fundación Miguel Alemán.

*Especialista en Derechos Humanos

Luis Raul González Pérez