

Los activos del PAN en Cuernavaca
El PAN recuperó el ayuntamiento de Cuernavaca después de una década de haberlo perdido gracias a dos candidaturas ciudadanas: José Luis Urióstegui Salgado y Andrea Gordillo Vega. Ella desde una organización civil, Conecta2; y él en la continuación de la lucha ciudadana que junto con otros vecinos de Cuernavaca había iniciado desde candidato por el PRD en el 2012 y siguió tejiendo como dirigente social, candidato ciudadano y luego nominado externo del Social Demócrata de Morelos y luego también del PAN.
Andrea y José Luis tenían una relativamente amplia base social; eran figuras no identificadas con la podredumbre política que Morelos vivió durante los gobiernos de Graco Ramírez Garrido y Cuauhtémoc Blanco Bravo; y su arraigo familiar en la ciudad no desentonaba con otros candidatos panistas que en el pasado habían reportado triunfos electorales.
Una colección de decepciones
En el 2021, el PAN venía de sonoras derrotas consecutivas en las elecciones por la alcaldía de Cuernavaca. El último triunfo panista en la alcaldía lo había logrado Jesús Giles Sánchez en 2006, con poco más de 71 mil votos, el 42.6% de los emitidos entonces.
Desde entonces, la votación de Acción Nacional en Cuernavaca cayó estrepitosamente. En la elección del 2009, los panistas lograron apenas 23% de la votación total, su candidato era Sergio Álvarez Mata. En el 2012, el PAN logró apenas el 21.8% de la votación total con Marcos Manuel Suárez Gerard como su candidato. Para el 2015, el PAN en Cuernavaca registraría su peor votación desde la transición democrática del país, Luis Miguel Ramírez Romero consiguió entonces apenas el 15.1% de los votos en la elección que ganó el futbolista recién retirado y apenas llegado a Morelos Cuauhtémoc Blanco.

2018 parecía marcar el inicio de una recuperación moderada para el PAN en Cuernavaca, con todos sus asegunes. Acción Nacional con Javier Bolaños Aguilar logró el segundo lugar en la elección por la alcaldía, pero perdió contra una planilla acéfala (la de Morena que llevaba a un candidato suplente, Antonio Villalobos Adán), además, sus votos totales, poco más de 33 mil 800, no fueron ni la mitad de los que había logrado nueve años antes el último candidato panista ganador.
Le legitimidad que da Cuernavaca a los panistas
Ya antes, en el 2015, Juan Carlos Martínez Terrazas había derrotado al grupo dominante en el PAN haciéndose de la dirigencia estatal y con ello del control de las candidaturas. Los pésimos resultados electorales que se habían obtenido en las elecciones anteriores ayudaron a los Martínez Terrazas y al PAN cambió de familia al mando. Los Adame fueron desplazados por los hermanos Martínez Terrazas quienes se formaron en el PAN desde la campaña de Sergio Estrada Cajigal a la gubernatura de Morelos allá en el 2000.
En el 2018 se vivió el último enfrentamiento entre las familias, uno que acabó a mamporros en una asamblea para el cambio de dirigencia que al final tuvo sólo un candidato registrado; Daniel Martínez Terrazas. Aunque el pleito no acabó con el PAN en Morelos sí puso en duda la legitimidad de la nueva familia a cargo de la dirigencia.
Así que los dueños del PAN en Morelos se plantearon la necesidad de recuperar Cuernavaca, donde el PAN había construido su fortaleza electoral, pero no tenían candidatos que fueran garantía de triunfos. En esa dinámica, el PAN buscó a Urióstegui Salgado y a Gordillo Vega.
El factor Urióstegui
José Luis Urióstegui Salgado fue postulado por primera vez a la alcaldía de Cuernavaca por el PRD y aunque quedó en segundo lugar obtuvo 90 votos más que el candidato panista en esa elección (curiosamente, hoy Marcos Manuel Suárez Gerard es suplente de Urióstegui y secretario de Desarrollo Económico y Turismo del ayuntamiento). En el 2015, José Luis no se postuló; pero en el 2018 optó por la vía independiente y su planilla logró 27 mil 431 votos con lo que logró el tercer lugar en la elección. Aunque no ganó, Urióstegui continuó su trabajo político y social reforzando su base social.
En el 2021, la elección en Cuernavaca fue atípica, hubo 18 candidatos registrados para la alcaldía, aunque solo dos obtuvieron una votación superior al 9%. Urióstegui Salgado, postulado por el PAN y el PSD consiguió 48 mil 619 votos, el 31.15% del total y más de 9 mil sobre el segundo lugar, Jorge Argüelles Victorero. El PAN ganó Cuernavaca, pero con los votos de un candidato ciudadano. En la misma elección, Andrea Gordillo también candidata externa logró el 26.4% de los votos, superando por poco más de 500 a la candidata de Morena que buscaba reelegirse, Alejandra Flores Espinoza.
En el 2024 Urióstegui consiguió 84 mil 72 votos (73% más que en la elección anterior), pero la cifra incluye votos del propio alcalde, y PAN, PRI, PRD y RSP, así que no se puede presumir aún que el PAN haya recuperado la votación del 2006 en la capital de Morelos. Andrea Gordillo también logró la reelección con 41.7% de los votos, y el número total de gente que votó por ella creció en 154%. Además, Urióstegui pudo impulsar a dos candidatos bastante mediocres para lograr triunfos en las urnas: en 2021 Ángel Adame Jiménez, y en el 2024, Daniel Martínez Terrazas.
Un error perder los activos electorales
Y la dirigencia del PAN en Morelos podrá confiar en sí misma, que para algo recuperaron Cuernavaca, pero debe tener en cuenta quiénes son sus activos reales. En Cuernavaca, Urióstegui y Gordillo son las más importantes figuras panistas no sólo en términos de efectividad política (son considerados como interlocutores serios por casi todos los actores políticos estatales), sino también a la hora de acudir a las urnas, lo único que hace tiempo parece interesar a las dirigencias de Acción Nacional. Sería un error no cuidarlos con la peregrina idea de que la marca PAN puede todavía ganar siquiera una jefatura de manzana.
@martinellito / martinellito@outlook.com

