

(Segunda de dos partes)
Apenas bajar del barco el doctor Guisa ya no paró. Convocó a su amigo Juan Sánchez Navarro y a su señora esposa Teresa Redo para exponerles la idea y solicitar su apoyo. El líder empresarial director entonces del Grupo Modelo Juan Sánchez, amigo del filósofo Jesús Guisa le apoyó de inmediato incondicionalmente. Siempre en compañía de Teresa Redo, le extendieron un cheque por diez mil pesos con los que se pagaron los servicios y las actas notariales de la “Fundación Mexicana de Fomento Educativo para la Prevención y Detección Oportuna de Cáncer de Mama Teresa Redo A.C.” Ese era el largo nombre original de la asociación civil. Sólo para eso alcanzó. Había nacido en ese momento un movimiento hoy creciente que se dedicaría desde ese día a combatir frontalmente el mal del Cáncer de Mama en mujeres de condición humilde. Quizás fue la compensación a la llamada Boda Secreta de don Juan Sánchez Navarro y doña Tere Redo cuyos padres querían impedir. Don Jesús encargado del impedimento por el padre de Teresa al contrario apresuró a los tórtolos a casarse de inmediato una madrugada en el templo de la Sagrada Familia en la colonia Roma. Ahora o nunca. Con el tiempo, el beneplácito por el matrimonio vino de todas las partes, incluidos los suegros. La anécdota inspiró una novela me cuenta el Dr. Guisa.
Recuerda el doctor la intervención de sus amigos Esteban Moctezuma Barragán y Fernando Solís Cámara a través de la Fundación Azteca para impulsar sus tareas. “Incluso intervinieron para renombrar a la agrupación por un nombre más memorable. Mas sencillo de recordar. FUCAM nos dejó satisfechos. Era más mediático”.
Le pregunto al doctor Guisa ¿cuál ha sido su interacción con los gobiernos federales responsables de la tarea de salud pública? Me dice que “de manera general ha sido positiva desde la administración del doctor Zedillo casi al finalizar su sexenio. Se necesita que le entiendan al problema. Con el doctor Juan Ramón de la Fuente discutí mucho pero siempre en positivo. Conseguí el apoyo del Seguro Popular del sexenio de Vicente Fox -a través del secretario Julio Frenk, la secretaria Josefina Vázquez Mota y la propia Martha Sahagún. La relación con el doctor José Narro también fue muy positiva, pregúntele”, me dijo. Me comenta que compartió aula con el Doctor David Kershenobich, actual ministro de Salud. “No ha habido interacción a pesar de que la señora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acaba de anunciar una inversión importante para combatir el mal cancerígeno. Capítulo aparte, tuve una relación muy especial con Andrés Manuel López Obrador”, subrayó enfático.
Un amigo común, José María Pérez Gay, “Chema” a quien expliqué mi propósito médico, nos convocó siendo Andrés Manuel jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Le expuse ampliamente la situación del Cáncer de Mama en México. Ya se sentía el crecimiento del problema. “Despertamos al tigre”. Le pedí apoyo para tener una sede en donde se pudiera atender a las pacientes de manera integral. Me retó a practicarles mastografías a al menos 8 mil mujeres en la zona más pobre de la capital. Elegimos la Sierra Santa Catarina de Iztapalapa. Pensé que no lo lograríamos en tan corto tiempo. Si lo hicimos. Andrés fue muy empático y después de ofrecernos a través de Marcelo Ebrard varias propuestas. Aterrizamos en este predio de la calle de Bordo junto a la prepa 5 en la delegación -alcaldía hoy- Coyoacán. Abusando de su simpatía por nuestro proyecto le pedí si nos lo podían proporcionar con acabados hospitalarios”, cosa que ocurrió. Ni limosnero ni garrote justifico en mi cabeza. No fue abuso fue urgencia”, sostiene él agradecido.
Todas nacen con el GEN

“Hoy ya casi no cabemos en esa sede. Nos hemos expandido a Oaxaca, y a Morelos y Chiapas para atender a más pacientes sin que tengan que padecer el desplazamiento a la CDMX y sus penosos costos”. Le pregunto sobre otras entidades y me dice que “han cambiado mucho las autoridades y es cansado y a veces inútil perseguir a los políticos para lograr un apoyo que es decididamente para los gobernados. Hace un gesto de cansancio o hartazgo. El EDOMEX y Veracruz por sus millones de habitantes tienen una mayor población diagnosticada o nunca consultada. Su problema de salud también es mayor.
Aclara el doctor Guisa que la presencia del Cáncer de Mama “está supeditado a la presencia de un factor genético que tienen todas las mujeres, lo que no significa que se detone necesariamente. Ocurre sólo a veces, y el comportamiento en la alimentación, sedentarismo y la carga hereditaria y hormonal confluyen para provocar la aparición de la enfermedad. Por esa razón se debe practicar la exploración con frecuencia y disciplina”. “En Estados Unidos si se detecta que una mujer no asiste a sus pruebas se le advierte que está a punto de perder su Medicare o Seguro Social. Las obligan a asistir por el bien de todos”
“Eventualmente FUCAM hace sus pesquisas que es el mejor método de detección declarada del cáncer. Vamos a las poblaciones a realizar exploraciones y mastografías que nos señala la presencia del mal de mama. La exploración personal es muy importante. Es clave para que nosotros comprobemos las sospechas científicamente. De cada mil mastografías detectamos tres casos o cuatro casos que parecen pocos pero sumadas todas las pesquisas y las asistencias a FUCAM suman entre el 7 y el 10 por ciento de las mujeres con la enfermedad actualmente en México. Una mastografía cuesta alrededor de 600 pesos. En México hay muy poco personal médico capaz de interpretar los datos de esos estudios. No sólo faltan recursos, también urge personal especializado del tamaño del problema.”
Aliados Rosas. Sumar es la mejor operación
“Muchas empresas comparten al mismo nivel las preocupaciones de FUCAM. Nos apoyan para llegar a puntos recónditos para explorar a poblaciones más que vulnerables. ADO nos proporciona vehículos y transporte. Grupo México ha acondicionado un vagón dedicado a FUCAM en su “Tren de la Salud” para llegar a lugares remotos bien equipados. La Comercial Mexicana frecuentemente nos brinda pasillos comerciales para beneficio de la fundación y nos permite también celebrar jornadas de exploración en los vehículos que colocamos en sus estacionamientos. La transnacional del maquillaje Esteé Lauder nos apoya generosamente; y así decenas de empresarios conscientes están de nuestro lado acompañando la tarea por mexicanas humildes. Son decenas de empresas poderosas que se suman a nuestras tareas y nos aportan recursos valiosísimos para conseguir detectar, tratar con químicos y radio terapias y celebrar las cirugías pertinentes”.
“La tardanza en la detección detona los costos de tratamientos exponencialmente. Es muy caro el tratamiento por lo que es altamente recomendable la detección a tiempo. Avanzada la enfermedad es muy costosa y requiere de aplicaciones técnicas muy sofisticadas y medicamentos muy caros”. Todo bajo escrupulosa transparencia y buena administración, le agrego yo. Asiente modesto.
Un ejército de galenos y comunicación humana
FUCAM en 25 años ha formado a un gran ejército de especialistas en el tema del Cáncer de Mama. Se tienen acuerdos con decenas de universidades que becan a sus alumnos para hacer especialidades en FUCAM en todos los campos del conocimiento que tienen que ver con la enfermedad. La tarea de formación de técnicos, enfermeras y médicos oncólogos con especialidad ginecológica en condiciones de trabajo óptimas es fundamental. Sin embargo, no es el único factor determinante.
Subraya el doctor Fernando Guisa “la importancia de la comunicación en el tema del Cáncer de Mama. Si bien es una enfermedad hoy muy propagada, las alertas a tiempo, el diagnóstico temprano y su tratamiento oportuno se basa mucho en el conocimiento que la población tenga. Entre más se comente, entre más se difunda, entre más se esparza la preocupación y las acciones a seguir desde la casa mejor será la recuperación. A dónde acudir ante sospechas o confirmaciones; en síntesis, entre más aparezca el tema en medios y redes sociales mayores serán las posibilidades de abatir la enfermedad. Se trata de crecer la curabilidad y reducir los costos económicos y sociales de la enfermedad. Los medios deben ser los grandes aliados del tema. Los medios deben tomar compromiso con esta tarea que compete a los gobiernos y a la sociedad enfrentar. Deben ser cien por ciento aliados rosas: Popularizar la preocupación de un tema que no tiene que ver con política ni con religión; convoca el doctor desde su escritorio”.
Existe una forma adicional de colaboración además de los casi 350 trabajadores permanentes: El Voluntariado. Durante 23 años doña María Luisa Ortega Peimbert “Maly” se encargó de promover esta tarea. La coordinación con las áreas médicas y de trabajo social y la aplicación de personal voluntario completa la ecuación. Su presencia eleva la calidad de la atención que brinda FUCAM. Hace mas pasadero y generoso el tránsito por la enfermedad hacia la ya referida “curabilidad”. En el Voluntariado – muchas de ellas pacientes en remisión- las mujeres que se reciben desde el inicio crean un vínculo de confianza con quien les extiende la mano. Le apoya con información sobre estancias, pelucas, mangas, alimentación, bazares, direcciones, lo que sea comprometidas en todo momento a dar soluciones. Siempre bajo la supervisión médica y con una calidez necesaria para quien está padeciendo el mal.
Si la tarea del doctor Guisa ha sido un apostolado en el combate al Cáncer de Mama, en su señora esposa se reconoce también la devoción del cuidado de las pacientes bajo un manto de solidaridad, de sororidad de sus voluntarias y entusiasmo de los voluntarios. “Maly” dedicó 23 años hasta su partida a colaborar en esta tarea tan humana. Hoy mismo dos de sus hijas María Luisa Guisa Ortega como directora general y Virginia Guisa Ortega como directora de Desarrollo de Proyectos, participan de manera permanente y decidida a continuar con el legado de su padre y su señora madre (+). “Yo ya puse el ejemplo. Te toca”, dicen las playeras y los carteles que se miran en los pasillos de las salas de espera.
FUCAM es una institución líder en América Latina. Llama la atención de especialistas americanos y europeos que ven cómo una pequeña institución puede dar servicio integral, completo desde el primer diagnóstico hasta el final de la cadena de sanación a las pacientes, y cómo se reinventa cada vez para seguir colaborando -coadyuvando se dice hoy- con los esfuerzos obligatorios del estado de proporcionar el derecho a la salud. “Hagamos del Cáncer de Mama una enfermedad del pasado”, pregona el galeno. En cada entrevista o conferencia del Doctor Fernando Guisa Hohestein concluye con esa arenga. El Cáncer de Mama no es una enfermedad moderna. Existe desde siglos atrás. Me ilustra con un par de pinturas antiguas de Rubens y Miguel Ángel que muestran la presencia de modificaciones físicas visibles motivadas por una patología mamaria en personajes femeninos de su obra. Por eso insiste “Hagamos del Cáncer de Mama una enfermedad del pasado” (como la Peste y la Tuberculosis) repite siempre como broche de cierre. Empresas y gobiernos tienen la palabra. Me apuro a concluir la charla pues ya le han avisado que tiene pacientes en espera. Me despido, hay prioridades.
Miro un video en Youtube: reciben al doctor Guisa en una plaza pública de Tlaxcoapan, Hidalgo. Le suben al volumen del sonido local cuando el galeno saluda con las manos. Se escucha la canción “Amigo” del brasileño Roberto Carlos. La misma pieza que se popularizó con Juan Pablo II en sus giras pastorales. Amigo le dicen al doctor por haber llevado sus servicios a una apartada comunidad sin más esperanza que lo que les caiga del cielo, migajas casi siempre. El doctor Fernando Guisa Hohenstein en 2018 fue propuesto como candidato a la “Medalla Belisario Domínguez” que anualmente entrega el Senado de la República a ciudadanos destacados. En ese año la obtuvo el fundador del Periódico La Jornada Carlos Payán Velver. Ojalá también se le entregue al doctor fundador de la asociación civil FUCAM. Tendría lógica.
* Director general de Factor D Consultores


