(Primera de tres partes)

José Martínez Cruz

Una vida dedicada a la defensa de los derechos humanos. He dedicado gran parte de mi vida consciente a esta causa, desde comienzos de los años 70s militando en el Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (PRT) hasta la dirección de medios como el periódico Bandera Socialista y la revista Desde los Cuatro Puntos. Fui fundador del Frente Pro Derechos Humanos en Morelos y miembro del Frente Nacional Contra la Represión.

Además, fui uno de los iniciadores de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, organismo que cumple 35 años defendiendo la dignidad de las personas. Con participación en foros internacionales y una constante presencia en iniciativas ciudadanas como plebiscitos, consultas y congresos, he participado en la defensa y promoción de los derechos fundamentales en México.

La llegada a la CNDH en tiempos de crisis

En enero de 2020, decidí asumir la responsabilidad de dirigir la Primera Visitaduría de la CNDH, el área clave encargada del seguimiento y atención de quejas por violaciones a los derechos humanos. Mi llegada se dio en un contexto complejo, donde la pandemia apenas comenzaba a expandirse y la institución experimentaba un giro político importante con la administración del presidente López Obrador.

Asumí el compromiso de contribuir a transformar la CNDH en un órgano autónomo y plenamente al servicio de las víctimas, con total independencia frente al gobierno federal. Por ello es que, incluso con la reducción de personal presencial por la pandemia y los retos del trabajo remoto, nuestro equipo no dejó de laborar ni un solo día en las oficinas situadas en el edificio Jorge Carpizo, símbolo histórico de la defensa de los derechos humanos en México.

Trabajo intenso y recomendaciones clave

Durante estos ocho meses, la Primera Visitaduría elaboró y emitió 14 recomendaciones, de las cuales 10 corresponden a casos particulares, tres a violaciones graves y una es de carácter general. Además, se levantó un informe especial relacionado con las condiciones de protección para personas indígenas con discapacidad.

Entre las recomendaciones destacan varias dirigidas al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) por fallas graves en la atención médica, que provocaron la muerte de pacientes o afectaron derechos como el interés superior de la niñez. También se documentaron casos de tortura, violencia institucional y violaciones al derecho a la vida y la integridad.

Aun cuando la Comisión tuvo que operar bajo circunstancias adversas, logramos mantener el compromiso ético y profesional de todo el equipo para atender todas las quejas, dar seguimiento a las investigaciones y rendir cuentas a la sociedad.

La Jornada Morelos