No son pocos los problemas que enfrenta la entidad, entre los cuales se cuentan los daños al medio ambiente, al patrimonio histórico, artístico y cultural así como también los actos emblemáticos de corrupción de la administración de Cuauhtémoc Blanco, como lo fue la rapiña en torno a los lotes del Fideicomiso del Lago de Tequesquitengo y en primerísimo lugar, destaca atender la crisis de seguridad pública. Sin embargo, en descargo de la administración estatal se debe tomar en consideración que resolverlos no es sólo obligación del gobierno del estado, sino una labor en conjunto con los municipios y la federación.

El gobierno morelense, ha llevado a cabo en los últimos días, acciones que muestran su intención de afrontar la parte que le corresponde para poner en orden en la casa, tal como lo fue la noticia de que ya se presentaron las denuncias correspondientes en contra de los funcionarios a quienes se acusa de cometer actos deshonestos, así como de que también se contempla a la cultura como un formidable ariete en la ardua tarea de reconstituir el tejido social morelense.

A poco más de tres meses de entrar en funciones, el gobierno del estado ha promovido iniciativas que dan cuenta de la apuesta por nuestra identidad cultural y memoria histórica como herramientas para consolidar la agenda morelense. Entre ellas destacan, acciones sencillas pero contundentes que van desde la presencia de la gobernadora en ceremonias de honores a la bandera al inicio de cada semana en distintas localidades de la entidad, hasta la imagen que circuló hace poco en medios y redes sociales, donde se muestra a la Presidenta de la República sosteniendo un tocado de chinelo, en la ceremonia de reapertura del segundo piso del Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México.

Es del dominio público, que Huitzilac es una de las piedras en el zapato para el gobierno del estado. De tiempo atrás a la fecha, la inseguridad es alarmante, los homicidios, robos, secuestros y despojos están a la orden del día, al momento de escribir estas líneas se conocía la noticia del asesinato de los miembros de una de las planillas que contienden por la presidencia y mesa directiva del Comisariado de Bienes Comunales del municipio. Como si lo anterior no fuera suficiente el daño al medio ambiente ocasionado por talamontes es alarmante. Por ello fue oportuna la iniciativa que se dio a conocer en días pasados por parte de los gobiernos federal, de la Ciudad de México, del Estado de México y de Morelos para proteger el Bosque de Agua y atender el problema como lo que es, uno de carácter regional.

Pero también es oportuno, el proyecto cultural que ejecuta en Huitzilac el gobierno morelense, para rescatar el monumento a Morelos en los límites con la Ciudad de México. Como se recordará, el bronce ecuestre del Siervo de la Nación fue derribado por criminales a inicios del sexenio de Graco Ramírez y nunca fue restituido. Hoy se dignifica el espacio, se le da un acento de identidad local con los glifos que representan a los municipios y se levanta una estatua en piedra al prócer. Seguramente se pensó en este material para alejar al nuevo monumento de las tentaciones de los ladrones de bronce. Rescatar este espacio puede ser el precedente para salvar otro monumento en piedra al Generalísimo, como lo es el “Morelotes” invadido por plateros en Cuernavaca, aunque en este último caso, no solo deben intervenir las autoridades locales, sino en primer lugar el Centro INAH Morelos, custodio del Palacio de Cortés.

En días pasados, se conmemoró el quinto aniversario luctuoso del Maestro Jorge Cázares Campos, referente ineludible de cultura y orgullo morelense. La efeméride en torno a la partida del destacado paisajista no pasó desapercibida para el gobierno estatal. Julián Vences, cronista y colaborador de La Jornada Morelos, preside con tino el Instituto Estatal de Documentación y Archivo General del Estado de Morelos. Desde su particular trinchera, Julián promovió un homenaje al Maestro Cázares en su taller, el cual se realizó con la colaboración de Jorge Cázares Clement y contó con el decidido apoyo de Juan Salgado Brito, Secretario General de Gobierno. El homenaje se cerró con la publicación de un número especial dedicado a Cázares de la revista “17 de Abril”, órgano de difusión del Instituto de Documentación.

En el sinuoso trecho por devolver la paz, el desarrollo económico y social a Morelos, es importante denunciar lo que no se haga bien, pero también lo es, reconocer y motivar los aciertos. Fomentar nuestros valores cívicos en ceremonias de honores a la bandera, divulgar nuestra orgullosa cultura más allá de los límites estatales, restituir monumentos así como reconocer y recordar a talentos locales, son buenas acciones, que sin duda alguna, refuerzan al ariete de la cultura en la brega por alcanzar las jornadas que los morelenses ya merecemos.

*Escritor y cronista morelense.

Roberto Abe Camil