

Aún operan cantinas junto a escuelas y se ignora Artículo 19
del Reglamento regulador de venta y consumo de alcohol del municipio de Tepoztlán
El día miércoles 20 de agosto fue entregado un oficio de queja por los tepoztecos Horacio Solís Barragán, abogado, y la activista Concepción Peñaloza Garrido, ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, el Congreso del Estado, y la oficina de la gobernadora Margarita González Saravia, en el que se considera expresamente que Perseo Quiroz Rendón, presidente municipal de Tepoztlán, junto con su secretario municipal e integrantes de su cabildo han actuado sólo selectivamente en cuanto a la clausura de bares y terrazas de venta de alcohol que se encuentran en proximidad con las escuelas del municipio.
Lo anterior se evidencia ya que a pesar de que la administración del edil ha clausurado bares como “La crudería”, “Vacas verdes”, “El sótano”, entre otros, la queja presentada el miércoles por los activistas tepoztecos ante las autoridades del estado señala que, tal como puede confirmarse en la cédula de acuerdo de admisión de 26 de mayo de 2025 emitido por la Comisión Dictaminadora del procedimiento “Acción Popular” número de expediente CD/AP/01/2025, así como en lo determinado en el acuerdo No. 4 emitido en la sesión ordinaria de esa misma comisión el 30 de junio de 2025, dichas clausuras se han basado en diligencias practicadas por las áreas de Dirección General de Hacienda, por conducto de la Coordinación General de Permisos y Licencias, Dirección de Salud, Coordinación General de Protección Civil y Dirección de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable, y que tales diligencias se basaron en visitas de “verificación” a los establecimientos denunciados.
Asimismo, el día 4 de julio de 2025 se llevó a cabo una audiencia de pruebas y alegatos, en la que, como manifestaron posteriormente propietarios de los negocios clausurados, los servidores públicos que integran la Comisión Dictaminadora requerían validar la estancia de los bares y terrazas denunciados por vía de revisar solicitudes de refrendo de licencias de funcionamiento, licencias de funcionamiento, testimoniales, documentos de responsabilidad sanitaria, pagos emitidos por la Tesorería, actas de inspección emitidas por Protección Civil, minutas de trabajo, y relación de empresas dadas de alta. Sin embargo, la queja recientemente presentada por los activistas señala asertivamente que en los casos de establecimientos con venta de bebidas alcohólicas cercanos a las escuelas, jurídicamente tales documentos carecen de cualquier validez, tomando como base el sólo hecho de que las licencias otorgadas a dichos bares y terrazas desde un inicio violan flagrantemente lo ordenado por el Artículo 19 del Reglamento para Regular la Venta, Distribución y Consumo de Alcohol en el Municipio de Tepoztlán, Morelos, que a la letra dice:
“los establecimientos con venta de bebidas alcohólicas no podrán ubicarse a una distancia perimetral de 200 metros de las instituciones educativas, Iglesias, Templos, Hospitales, Clínicas y Centros de Salud, Unidades Deportivas, Oficinas Públicas y Centros de Trabajo.”

En resumidas cuentas, legalmente hablando, la permanencia de los bares y cantinas en proximidad con las escuelas de nivel pre-escolar, primaria, secundaria, y preparatoria del municipio no debería depender de “verificación” alguna de documentos, licencias, recibos de la Tesorería, ni revisiones de índole sanitaria, sino que, bajo el Artículo 19 del Reglamento para Regular la Venta, Distribución y Consumo de Alcohol en el Municipio de Tepoztlán, dichos establecimientos simplemente no deberían estar ahí, volviendo –en dichos casos- completamente intrascendente y jurídicamente inoperante cualquier pretendida diligencia de revisión de papeles “en regla”.
Dicha omisión se da en cuanto a la operación ilegal –que al día de hoy continúa- en violación al Reglamento mencionado, por parte de cantinas, bares, y terrazas muy probablemente de propietarios externos, como lo son, por ejemplo, “Terraza 360” y “Terraza Colibrí”. La primera de ellas a unos escasos metros de la Secundaria Jesús Conde Rodríguez, en una esquina donde antes se encontraban papelerías y tiendas de abarrotes de familias tepoztecas, y la segunda, “Terraza Colibrí”, separada únicamente por un muro de los salones de clase de la Escuela Primaria Escuadrón 201 y Héroes Caídos. Padres de familia han manifestado en las redes que durante visitas que han hecho para conocer las actividades escolares de sus hijos, pudieron percatarse con gran indignación del escándalo proveniente de tal negocio, ya que los grupos musicales que tocan en él por las noches ensayan durante horarios de clase. Otros de los bares y terrazas con venta de alcohol que continúan operando en cercanía con las escuelas municipales –en violación al reglamento citado- son: “Terraza Flamingo”, “La Capitana (Rocket Brothers)”, “Balam Drinks & Beats”, “La Terraza Tepoztlán”, “La auténtica”, y “Salón Rupestre” (ese último de reciente inauguración, directamente frente a la Primaria Escuadrón 201, ya durante la actual administración, aún cuando esta ya había recibido un escrito de demanda colectiva contra ese tipo de establecimientos en zona escolar, respaldado por 2,000 firmas).
A diferencia de dichos bares, en cuanto a los locales y puestos más pequeños de venta de alcohol, operados por tepoztecos, la acción de Quiroz Rendón sí ha sido visible. El día viernes 15 de agosto, en una reunión que sostuvo el edil con comerciantes originarios que venden bebidas alcohólicas en locales y puestos a lo largo de zonas como Av. Del Tepozteco, Quiroz fue claro: “No hay negociación” les aseguró el presidente municipal a los comerciantes locales, tal como pudo apreciarse en la transmisión en vivo que se hizo de dicha junta por vía de redes sociales, mencionando el edil claramente que dicha actividad transgrede la ley. En esa misma transmisión en video se puede constatar que los comerciantes están dispuestos a cambiar de giro, sin embargo, exigen que la aplicación de la normatividad sea pareja, y no parcial.
El domingo 24 de agosto se realizó un fuerte “operativo” de clausura que incluyó puntos de venta de alcohol sobre Av. del Tepozteco, sin embargo, integrantes del grupo de comercio Coatequitl Axitla manifestaron su inconformidad debido a que en esos casos la presidencia municipal también actuó de forma parcial, ya que se omitieron algunos establecimientos de venta de bebidas alcohólicas en la zona de Axitla, a pié del cerro del Tepozteco, uno de los cuales, por ejemplo –llamado “Alebrijes”- se encuentra aún operando directamente encima de un basamento piramidal, y aun cuando vende bebidas alcohólicas para llevar y consumir en la calle, no ha sido clausurado, ocurriendo lo mismo con otros negocios de venta de alcohol en la misma área, denunciando los miembros del gremio que uno de tales locales opera sobre una plataforma de concreto y desazolva sus desechos y aguas negras en la barranca, así como denuncian que otros dos locales más, llamados “La morenita” y “El corral” (cortes de carne y cervezas para llevar), se encuentran dentro de un predio en litigio (Exp. 545/2024 del Tribunal Unitario Agrario), y que aun así parecen gozar de un permiso de operación. En base a todos estos señalamientos, los comerciantes del grupo Coatequitl Axitla también subrayan que la administración de Quiroz Rendón está actuando sólo selectivamente.
Los activistas Solís y Peñaloza señalaron nuevamente en la queja entregada ante las autoridades estatales y la oficina de Derechos Humanos, que también continúan operando salones y “jardines” de eventos -en cuyos casos la transgresión a las leyes estatales y ambientales federales consiste en la muy alta emisión de decibeles- en perjuicio de la tranquilidad de las y los tepoztecos, afectando el descanso de ancianos, niñas y niños, y grupos vulnerables, así como causando estrés y afectación a la fauna silvestre, ya que algunos de los salones en cuestión se encuentran no sólo cercanos a hogares, sino también en colindancia directa con los cerros y corredores naturales de Tepoztlán, hogar de múltiples especies endémicas.
La queja presentada por los activistas se apoya en la demanda colectiva que se presentó en enero de este año respaldada por las firmas de 2,000 tepoztecas y tepoztecos, y también de residentes no originarios del municipio, exigiendo poner un alto a la proliferación desmedida de la venta de alcohol y la dañina emisión de ruido a alto volumen.


