Jojutla es un orgulloso referente de identidad y memoria histórica morelense. La localidad suriana de cálido clima es también, sin exagerar, un importante “puerto de sierra” que facilita no solo la comunicación en la zona sino el comercio, no en vano, al recorrer el mercado es vasta y variada la oferta de productos regionales.

El sitio, fue habitado desde la época precortesiana, en localidades como Tlatenchi, se han encontrado incontables vestigios prehispánicos. Posteriormente, el periodo virreinal supuso la fundación del histórico San Miguel Xoxutla (lugar de pintura azul). A lo largo de la dominación española, la agricultura se dio con dificultad, aunque la región resultó ser idónea para la siembra de caña de azúcar, por lo que adicionalmente se consolidaron otras actividades como la pesca y la cestería. Se levantaron también templos, entre los que destaca el conjunto de San Miguel Arcángel que alberga la venerada imagen del señor de Tula, advocación principal en el sur de Morelos, así como la soberbia capilla de Guadalupe del siglo XVII, la cual es famosa por su vistosa fachada de arte Tequitqui.

Jojutla no fue ajena a la guerra de Independencia, y uno de sus hijos, Juan Antonio Tlaxcoapan, Regidor ante el Ayuntamiento del vecino Tlaquiltenango, organizó a un grupo de jojutlenses que se unieron al Ejército Insurgente. Poco después, Tlaxcoapan fue hecho prisionero y fusilado por las tropas realistas. Para mediados del siglo XIX, llegó Ricardo Sánchez, convirtiéndose no solo en el primer presidente municipal, sino en el introductor del cultivo del arroz, que le ha dado al municipio, bonanza y fama mundial. Hoy con justicia, Sánchez es un personaje principal en la identidad de Jojutla. Benito Juárez es otra figura apreciada, no solo por haber ordenado la creación del Estado de Morelos en 1869, sino porque en años previos asistió a los jojutlenses en procesos para recuperar tierras en disputa, en reconocimiento a lo anterior, el municipio lleva la denominación oficial de “Jojutla de Juárez”. El cambio de siglo vio pasar al afamado sacerdote Agapito Minos, historiador apreciado y autor de las “Apuntaciones históricas de Xoxutla a Tlaquiltenango».

La Revolución del Sur, entró con fuerza en Jojutla, no en vano la ciudad fue saqueada en la etapa inicial de la lucha, de igual forma, no pocos jojutlenses militaron como distinguidos miembros del ejército zapatista y la Convención, ya en su ocaso, sesionó en Jojutla. Tras la lucha armada, Jojutla se consolidó como un importante centro comercial y agrícola, destacando en este último rubro el cultivo de caña de azúcar y arroz, la actividad comercial y de servicios se vio también complementada con los afamados balnearios y parques acuáticos.

Pero además de despuntar como un referente de identidad y cultura morelense, Jojutla es un centro de pensamiento, no son pocos los nativos del lugar que han destacado y destacan en los más diversos rubros. El pasado 21 de mayo, la asociación civil “Casa Ciudadana, expresión del sur” de importante presencia en la región, galardonó a alrededor de cuarenta personajes de todas las disciplinas, en un emotivo acto que llenó la plaza principal y dio cuenta de la riqueza del talento local.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas y hay asignaturas pendientes en el rubro de patrimonio y cultura. En fechas recientes y gracias a la gestión de recursos del Programa Nacional de Reconstrucción (PNR) obtenidos por el Consejo Estatal Morelos de “Adopte una Obra de Arte A.C.” Se logró la conclusión de las obras de restauración del histórico edificio de la presidencia municipal, afectado por el sismo de 2017. El inmueble ya ha sido entregado al Ayuntamiento y aún no se ha puesto en funcionamiento como sede de los poderes municipales, tal como lo clama la población, necesitada del espacio público. De igual manera, en agosto de 2023, La Jornada Morelos, hizo pública la carta del exgobernador Jorge Carrillo Olea, al entonces alcalde Juan Ángel Flores Bustamante, por medio de la cual el exmandatario originario de Jojutla respetuosamente pidió al entonces Edil, que diera cuenta a la sociedad del destino del óleo “Juárez” obra del Maestro Vlady, y que la familia Carrillo Enríquez, donó al Ayuntamiento en abril de 1998, siendo Alcalde Antonio Pastrana Quevedo. Hoy, casi dos años después de su entrega, la misiva sigue sin ser respondida y peor aún, se desconoce dónde se encuentra o quien tiene el valioso óleo.

El Ayuntamiento de Jojutla, no debe tomar a la ligera lo anterior, tiene el deber cívico, moral y legal de restituir a los jojutlenses su palacio municipal ya restaurado, así como también de una importante pieza del acervo artístico municipal, ojalá así sea en bien de Morelos. No quiero concluir estas líneas, sin agradecer a La Jornada Morelos, el invitarme a formar parte de su Consejo Editorial, distinción que asumo con responsabilidad y compromiso ¡Gracias!

Escritor y cronista morelense.

Vlady, autoretrato

Foto Centro Vlady

La Jornada Morelos