Cinema Planeta nos brindó el ejemplo de lo que se puede hacer

(Segunda y final)

 

Sí, queridos lectores, todos los corto y largometrajes elegidos por un profesional comité evaluador para presentarlos en la edición 17 del festival aquí en Cuernavaca, fueron excelentes. Por respeto al espacio solo describo el documental que abrió la muestra: Bulls and Saints del estadounidense Peter Eversoll y el chileno Rodrigo Dorfman en el que exploraron la migración inversa, los que buscan regresar a México. A través de seguir durante siete años a los personajes centrales Tacho y Cecilia y a su familia que quedó en Cherán, nos ofrecieron una sincera visión de los inmigrantes en Estados Unidos.

Ustedes se preguntarán, ¿qué tiene que ver esto con Cinema Planeta, Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente de México y fíjense queridos amigos, que sí tiene que ver y mucho. Ahí les va: este largometraje describe y cuestiona la narrativa de una indocumentada familia de origen indígena que vive desde hace casi dos décadas en una zona rural de Carolina del Norte y su incesante afán por regresar a su pueblo San Francisco Cherán, que se encuentra en el centro de la denominada Meseta Purépecha en Michoacán, su tierra natal en México que siempre ha estado cerca de sus pensamientos y de su corazón porque, fíjense, ambos sueñan como el resto de su pueblo originario con participar en el gran proyecto de recuperación de 9,069 de sus 13 mil hectáreas de bosque de pino y encino destruidas por el grupo delictivo Los Caballeros Templarios para destinar el terreno a la siembra de cultivos ajenos a la arboleda.

Y a través de este filme, los dos directores extranjeros destacan que, en 2011, el pueblo de Cherán, harto ya de la destrucción, se levantó en armas contra ese Cartel, indignados por la tala de los árboles y su destrucción ambiental y un buen día, decidieron expulsar a los invasores. Y a partir de entonces, su población estableció un sistema de gobierno autónomo basado en sus propias tradiciones: Usos y Costumbres y trabajan para que su hermoso bosque de pino y encino, vuelva a reverdecer en las 9,069 hectáreas taladas.

Esta historia nos da el ejemplo de un pueblo que sí pudo luchar por preservar su medio ambiente y mientras lo veía, recordaba yo la tala inmoderada de nuestro Bosque de Agua, en Huitzilac. Al final, el director Peter Eversoll pasó al frente a contestar en perfecto español, todas las preguntas del público quien a la par destacó la valentía de los lugareños y la añoranza de Tacho y Cecilia, que aún desde lejos, no pierden la esperanza de volver a vivir en Cherán para participar en el gran proyecto de recuperación de las áreas degradadas a las que incluso ya está regresando la fauna a su entorno natural.

Durante los tres días, escuchamos, entre otros temas, la guía para un diseño de arte sostenlible por parte de la Asociación Mexicana de Directores de Arte “AMDA” que impartió la directora de producción Lorenza Manríquez; Del Set al Planeta: prácticas sostenibles en el cine que impartió el famoso cuernavacense Nicolás Celis productor de la película Roma del director Alfonso Cuarónl, a Stephanie García fundadora de Greener (empresa auditora ambiental en producciones cinematográficas). Otra más fue la de la editora en Jefe de la Revista Vogue para México y Latinoamérica, Atenea Morales de la Cruz que, en Alfombras Verdes, da a conocer cómo es que los famosos que asisten sobre alfombras rojas en los festivales cinematográficos del mundo están adoptando en sus vestuarios, prácticas ecológicas cada vez más sostenibles a favor del planeta.

Destaco los cortometrajes realizados por jóvenes morelenses como La Voz de la Barranca, La Tierra tiene memoria, Atmos, Tú decides, Pic Nic, La Antártida y yo, así como una serie de cine minutos realizados por la Escuela de Comunicación de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, UAEM y obvio, resaltó el trabajo organizado del valioso equipo de Cinema Planeta, todos jóvenes, todos comprometidos con la salvaguarda de nuestro planeta dirigidos por la promotora cultural Eleonora Isunza, co-fundadora y actual directora de Cinema Planeta. Participó también Adriana Paz, primera mexicana en ganar el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes, en Francia; Andrés Delgado actor y activista ambiental; el ecuatoriano Neithan Herbert residente en San Miguel de Allende quien trabaja en la confluencia entre la alta costura y el prét-a-porter (es la ropa lista para llevar), creando piezas que rinden homenaje al medio ambiente y a su herencia latinoamericana, entre otros.

Fíjense queridos lectores la importancia de que se haya presentado por primera vez en México, concretamente en Cuernavaca, la 1ª. edición del Green Market que es el primer mercado de cine ambiental del mundo y que, a partir de ahora, a través de Cinema Planeta se va a profesionalizar y promover el cine medio ambiental desde Morelos. Si bien en este evento hubo una corta pero poderosa muestra de cine, lo fundamental fueron las conferencias, conversatorios, talleres, mentorías y las sesiones de cine en construcción en donde 16 realizadores presentaron sus proyectos y un jurado conformado por cineastas renombrados los retroalimentaron premiando a tres de las producciones: Del suelo al cielo de Enrique Cruz, Asunto Concluido de Oskar Tejedor y Nocturnia de Luis Felipe Alanís, los tres morelenses que con los recursos materiales y tecnológicos recibidos se terminarán y presentarán en la próxima edición del Festival Cinema Planeta a celebrarse en abril de 2026. ¡Qué orgullo! y, por último, presentes en la inauguración en toda una fila del cine, el equipo de futbol Los Cañeros del Zacatepec A.C., perfectamente uniformados que recibieron un gran aplauso de todos los asistentes. Y nos leemos el próximo miércoles.

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En esta imagen aparece el estadounidense Peter Eversoll, que presentó en la 17 edición de Cinema Planeta efectuada en Cinemex Plaza Bugambilia, la película Bulls and Saints que aborda la añoranza de dos indígenas: Tacho y Cecilia que viven en Carolina del Norte USA desde hace 20 años sin poder regresar a su precioso pueblo de Cherán, en Michoacán. Anhelan participar en la reconstrucción de su bosque destruido por la delincuencia. Foto tomada por la autora.

Lya Gutiérrez Quintanilla