

Misterios Insondables
Queridos lectores, ahora que se habla tanto de la identidad, es preciso detenernos un poco y analizar lo que significa ese término. Como bien sabemos, la búsqueda de la identidad si bien tiene que ver con un proceso psicológico, también es muy, pero muy emocional ya que implica la exploración y descubrimiento de quienes somos realmente, sin embargo para adentrarnos en el proceso de descubrirnos a nosotros mismos y saber realmente quienes somos, debemos reflexionar y pensar, lo que no es fácil porque implica cuestionarnos acerca de nuestras propias creencias, valores y experiencias todo además, obviamente influenciado por nuestra propia cultura, por la familia y por el entorno social en el que nos hemos desarrollado. No es fácil, por eso tanta gente carece de identidad propia.
Por de pronto me adentro al área de la psicología y leo que la búsqueda de la identidad está relacionada a la formación del yo y puede influir en nuestras decisiones, relaciones y sobre todo en nuestro bienestar emocional lo que nos permitirá en un futuro conectar con los demás desde un lugar de autenticidad. Y en ese sondeo de hallarnos es increíble constatar cómo la identidad que unos anhelan tanto, para otros no tiene la menor importancia.
Pero los que se atrevan a iniciar esta exploración de sí mismos, tal vez les suceda como lo refiere el maravilloso cuento “El Pájaro Azul” de Maurice Maeterlinck, en el que sus dos personajes principales Mytyl (como le puso a mi mamá, Rubén Darío, su padrino de bautizo) y Tyltyl, dos humildes hermanitos, hijos de un leñador, que en su pobreza Mytyl –la niña- siente que no es feliz y con la ayuda de su hermanito Tyltyl, salen de su casa en búsqueda del pájaro azul que es ni más ni menos que la metáfora de la felicidad.
Realmente es bien profundo ese cuento que debiera de leerse a todos los niños con ayuda de una persona madura que les haga reflexionar. En el relato, los niños van al mundo donde están sus abuelitos ya fallecidos, hablan con ellos y siguen sus recorridos por distintos puntos de luz, así llegan al mundo de los niños que aún no nacen hasta que cansados y desalentados por no hallarlo regresan a su casa para encontrarse que dentro esta una jaula colgada y en su interior el precioso pájaro azul tan anhelado.
Creo que lo mismo sucede con la identidad. Ve uno estados como Yucatán, donde todo refiere a su propia identidad y así sucede en otros muchos estados de la república como Oaxaca, Veracruz, Sonora, Sinaloa, Puebla y tantos otros. Aquí en Morelos, muchos estudiosos se avocan a la búsqueda de la identidad morelense que creen perdida cuando en realidad la tenemos en todos los rincones de nuestro estado.

Solo necesitamos conocer, apreciar y valorar nuestra vasta riqueza patrimonial cultural y natural con la que nos topamos a cada momento sin verla, como le sucede a tanta gente cuando pasan en sus veloces transportes a un lado, por ejemplo, de un enorme monolito con signos de petrograbados realizados antes de la invasión o conquista española. Lo curioso es que están colocados en su parte oriente, rumbo al volcán Popocatépetl. Y si al pasar cerca del monolito se pararan a examinarla, verían preciosas inscripciones de mazorcas finamente talladas y otras inscripciones.
Nos dice nuestro amigo el antropólogo Víctor Hugo Valencia Valera director del INAH en Morelos, que en cada municipio hay grandes muestras de cultura que permanecen ocultas o al menos inaccesibles para quienes no residen en el lugar por lo que aún nos falta a todos mucho por conocer. Por ejemplo, en Axochiapan, hay un gran vestigio arqueológico que data de tiempos inmemoriales. Ya nos ocuparemos de traérselos a esta columna que está decidida a difundir nuestra cultura, para que no se olvide. Verán, hay un gran misterio insondable, me refiero a La Historia de Morelos que hicieron hace años, ojalá todos los morelenses tuvieran un ejemplar en casa, eso sería una forma sencilla de comenzar a conocer nuestra vasta cultura y empezar a apreciarla. Afortunadamente tengo la mía y una más que se la dediqué a un gran conocedor e impulsor de la cultura morelense y que no tenía acceso a ella pues los directivos o rectores, se quedaron con gran parte de los ejemplares o CDs para hacer sus regalos de proselitismo político a otros políticos, pero no se preocuparon en su momento en hacerlas llegar a los alumnos.
A mí, no hay persona, cuando platico de ese enorme trabajo, que no me pregunte ¿cómo podemos conseguir un CD con la historia completa de Morelos?. Misterio, les respondo. Solo a unos cuántos afortunados nos tocó la suerte, que agradezco enormemente, de tenerla. Se podrían sacar copias piratas pero no se trata de eso, sino de que se difunda La Historia de Morelos, orgullosamente como parte fundamental de nuestra identidad. Ojalá pronto pueda estar al alcance de todo mundo y darnos cuenta de que nuestra identidad dizque perdida la hemos tenido siempre con nosotros solo es cuestión de quererla ver y sentir. Y hasta el próximo miércoles.

El monolito que quedó dentro del gran estacionamiento aledaño, gracias al INAH Morelos fue removido con enorme grúa para ser colocado muy cerca, en un lugar libre exactamente viendo hacia el mismo lugar como fue colocada hace siglos. Imagen bajada del MACC – INAH- MONOLITO, presentada por la autora para su publicación.

