
MenteTrans: una experiencia digital en salud mental para juventudes trans
Sergio Orihuela García y Rosibel Rodríguez Bolaños*
La salud mental está estrechamente ligada con las condiciones sociales que permiten o limitan el desarrollo de la identidad de género. Antes de buscar apoyo profesional, muchas juventudes trans enfrentan incertidumbre sobre cómo serán tratadas en los servicios de salud: si su identidad será respetada o cuestionada. Vivir en contextos donde deben mantenerse en constante vigilancia para evitar burlas, agresiones verbales o golpes, tiene efectos emocionales importantes y las lleva a modificar gestos, palabras y comportamientos como estrategias de protección.
Los datos muestran la complejidad del problema. En México, según la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género 2021, las personas de la diversidad sexual mayores de 15 años reportan más experiencias de discriminación y violencia que el resto de la población, incluso dentro del entorno familiar. La situación es aún más compleja para juventudes trans y no binarias. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Salud Mental de Juventudes LGBTQ+ en México 2024, dos de cada tres personas consideraron el suicidio en el último año, principalmente por rechazo familiar y social, y los problemas de salud mental se pueden multiplicar hasta cinco veces en estas condiciones.
El acceso a servicios de salud se ve limitado por las barreras estructurales y por el temor a la estigmatización. En este contexto, la “salud afirmativa” -aquella que acompaña, respeta y valida la identidad- resulta fundamental, ya que cuando las juventudes trans se sienten seguras y aceptadas, los niveles de ansiedad y depresión pueden disminuir hasta igualarse con los de la población en general.
MenteTrans: una experiencia colectiva en la virtualidad

Como respuesta a esta problemática se desarrolló MenteTrans, una iniciativa educativa digital orientada a fortalecer la salud mental de juventudes trans. Surgió a partir de un atlas de Espacios Seguros LGBTIQ+ elaborado en 2022 y del incremento del uso de entornos digitales durante la pandemia por Covid-19. El proyecto piloto fue implementado en 2025 con el respaldo del Instituto Nacional de Salud Pública, con la participación de 50 personas de distintos estados, principalmente de Ciudad de México, Estado de México y Chiapas.
La plataforma estuvo acompañada por un chat en Instagram que favoreció el intercambio continuo. El aprendizaje se construyó colectivamente mediante la experiencia entre pares y contenidos basados en la evidencia científica. Las propias juventudes produjeron minipodcasts, infografías, miniplataformas y videos cortos sobre reconocimiento corporal, manejo de emociones, reducción de riesgo y daños asociados con el consumo de sustancias y construcción de redes de apoyo, temas identificados previamente en un diagnóstico participativo.
Los resultados fueron alentadores. Al inicio, solamente la mitad de las personas participantes sabía reconocer y manejar sus emociones; al finalizar, todas reportaron contar con herramientas útiles para su vida cotidiana. También se observaron disminuciones en sentimientos de culpa y ansiedad, así como un aumento de la autoconfianza. En relación con el consumo de sustancias, se adquirió información práctica para reducir riesgos y daños. La experiencia de MenteTrans mostró que los entornos digitales pueden funcionar como espacios seguros que rompen barreras geográficas y económicas, siempre que las iniciativas en promoción y educación para la salud sea diseñadas con la participación de la propia población.
En la convivencia diaria, existen acciones sencillas que pueden marcar la diferencia: respetar el nombre y los pronombres de la persona; preguntar, si se tiene duda, sobre cómo dirigirse a alguien: ¿cómo prefieres que te nombre? o simplemente ¿cómo te llamas? Socializar con naturalidad. Escuchar sin prejuicios: el apoyo más importante es permitir que la otra persona cuente su historia. Buscar información o apoyo profesional cuando sea necesario. Es completamente normal tener inquietudes y creencias previas; sin embargo, se pueden cambiar acudiendo a servicios especializados en salud trans y es posible crear entornos seguros y de confianza. Si tienes un familiar trans, tu aceptación es un factor indispensable para prevenir problemas de salud mental.
La salud mental es un derecho humano, y garantizarla para las juventudes trans es una responsabilidad colectiva. Incorporar prácticas basadas en la empatía y el respeto es un paso indispensable para construir entornos y servicios para todas las personas.
* Personas especialistas en salud pública. Invitadas por el Dr. Eduardo C. Lazcano Ponce.


