

Barreras y facilitadores para la vacunación contra VPH y tamizaje de cáncer cervical en mexicanas
Leith León Maldonado, Alejandra Cabral, Betania Allen Leigh, Eduardo C Lazcano Ponce y Jorge Salmerón*
Las barreras comprometen la capacidad de los sistemas de salud para garantizar la atención, además de limitar la capacidad resolutiva. Innegablemente, las barreras plantean desafíos sustantivos a los sistemas de salud, resultando imprescindible identificarlas para estar en posibilidades de plantear intervenciones que ayuden a superarlas. En tanto que los facilitadores actúan como catalizadores para alcanzar resultados en salud, y reconocerlos es necesario para la toma de decisiones, la implementación de recursos estratégicos y el fortalecimiento de los sistemas de salud.
El cáncer cervical es un problema de salud pública, por su magnitud y trascendencia. También por los costos sociales y el sufrimiento que significa la pérdida de una persona, especialmente por una causa prevenible. Los esfuerzos globales ─de la comunidad científica, de organismos gubernamentales y no gubernamentales, y de las sociedades en su conjunto─ por paliar esta enfermedad son vastos y sustanciales; no obstante, se ven comprometidos y se desmoronan frente a las barreras.
México ─un país de ingresos medios─ ha registrado un descenso discreto en la mortalidad por cáncer cervical, dado el visible estancamiento durante varias décadas. Este escenario ha impulsado la búsqueda de enfoques innovadores para mitigar la carga de esta enfermedad y avanzar hacia su eliminación. Entre los esfuerzos emprendidos destacan la introducción de la prueba de virus del papiloma humano (VPH) dirigida a mujeres de entre 35 y 64 años en 2008 y la incorporación de la vacuna contra el VPH en el esquema nacional de vacunación en 2012. Esta vacuna inicialmente se aplicaba solamente a niñas en edad escolar y años más tarde se extendió la cobertura a grupos poblacionales en mayor riesgo de contraer la infección por VPH, como las personas que viven con VIH y personas que han sido víctimas de abuso sexual. En fechas más recientes, la vacunación contra VPH se extendió a los niños.
La estrategia HPV-FASTER representa una intervención innovadora que propone combinar, en una misma consulta, la vacunación contra el VPH y la detección basada en prueba de VPH en mujeres adultas con el fin de acelerar la eliminación del cáncer cervical. Esta estrategia fue adoptada en centros de salud de la alcaldía Tlalpan, en la Ciudad de México, bajo el nombre de FASTER-Tlalpan, focalizada en mujeres de 25 a 45 años. Simultáneamente, se desarrolló un estudio cualitativo para identificar barreras y facilitadores para su implementación, utilizando la técnica de la entrevista, fundamentado en modelos de comportamiento individual, utilizando un enfoque explicativo para ayudar a entender los factores, las circunstancias que obstaculizan o promueven la implementación de la estrategia en distintos niveles del contexto próximo y distal; las cuales se articulan como engranajes interconectados formando un contexto complejo.

Los hallazgos de dicho estudio permitieron documentar las barreras y los facilitadores en múltiples niveles. En el nivel intrapersonal ─características de la propia persona─ las principales barreras fueron la percepción de que sólo las mujeres jóvenes están en riesgo de contraer VPH, además de la vergüenza asociada con el examen pélvico y la falta de tiempo. Como facilitadores destacaron el conocimiento sobre los beneficios de la estrategia combinada, la percepción de eficiencia al realizar ambos procedimientos en una sola visita, el deseo de tranquilidad respecto a la salud y una actitud positiva hacia el autocuidado.
En el nivel interpersonal ─refiere la influencia de las relaciones con personas cercanas como la pareja, familia y amigas(os) ─ se identificaron barreras como el estigma, los prejuicios y la falta de apoyo por parte de las parejas. En contraste, el respaldo familiar, la comunicación entre pares y el intercambio de experiencias entre mujeres funcionaron como facilitadores relevantes. En el nivel institucional ─incluye la influencia de las acciones o inacción de las instituciones y personal de salud de las instituciones de salud─ persistieron obstáculos estructurales como la limitada infraestructura, la rigidez en los horarios de atención y la percepción de baja calidad en los servicios. No obstante, se reconocieron como facilitadores la atención cálida y profesional del personal, el uso de un lenguaje claro (sin tecnicismos), la inclusión de las parejas en el proceso y el uso de recordatorios telefónicos.
En los niveles comunitario ─incluye la influencia de las acciones o inacción de las personas de la comunidad, gubernamentales y no gubernamentales─, y de políticas públicas ─referente al marco legal, políticas públicas, recursos, infraestructura que facilitan o limitan─, aunque no se reportaron barreras explícitas, se evidenció la falta de un diálogo comunitario sólido en torno a la prevención del cáncer cervical. Las campañas masivas de información, la gratuidad de los servicios y la disposición colectiva a participar fueron señaladas como elementos facilitadores. Persisten desafíos importantes, como la ampliación del acceso gratuito a la vacuna para otros grupos poblacionales, lo cual refleja barreras regulatorias y de financiamiento.
Los hallazgos muestran que muchas de las barreras, especialmente las intrapersonales e institucionales, están estrechamente vinculadas con debilidades estructurales históricas en el sistema de salud mexicano. La infraestructura insuficiente, el equipo deficiente y la falta de capacitación del personal han socavado la consolidación del programa nacional para la prevención y control del cáncer cervical. Sin embargo, estas barreras son modificables mediante intervenciones orientadas a fortalecer la formación continua del personal de salud y la infraestructura, así como a la actualización de la legislación y a garantizar un financiamiento sostenible.
Este estudio documenta factores que obstaculizan o favorecen la implementación de una estrategia combinada de vacunación y detección del VPH. Su aporte resulta relevante para México y América Latina, al ofrecer evidencia útil para orientar políticas públicas e intervenciones efectivas. La implementación exitosa de estrategias como HPV-FASTER requiere reconocer y abordar las barreras existentes, al tiempo que se potencian los facilitadores, especialmente entre las poblaciones más pobres y vulnerables, con el objetivo de avanzar hacia la eliminación del cáncer cervical en la región.
* Especialistas en salud pública.

