

La aplicación CBP One se lanzó en octubre de 2020, tuvo una modificado en 2023 y terminó el 20 de enero de 2025. Su intención fue administrar las solicitudes de asilo de Estados Unidos a distancia a través del reconocimiento facial, filas virtuales, uso de VPN y selección aleatoria. Cuando la aplicación cierra o durante su implementación otros gobiernos empiezan utilizar biometría y digitalización para registrar extranjeros: la Unión Europea usa huellas dactilares, México implementa citas web, Turquía solicita pre-autorizaciones electrónicas para ingresar a su país y Reino Unido implementa las Autorizaciones Electrónicas para Viajar (ETA, por sus siglas en inglés). El CBP One es sólo la muestra de un sistema global de movilidad que empieza a integrar nuevas tecnologías para su control, aquí algunas notas.
En general, los grandes espacios de inmigración como Estados Unidos, la Unión Europea y Australia han implementado diversas medidas para el control de las personas que quieren llegar a sus fronteras. Hay una especie de retroalimentación de estos sistemas, algunos le llaman “frontera competitiva» a este intento por controlar más personas y de mejor formar. En 2020, durante la pandemia de Covid-19 se implementaron medidas para el control de las personas que ingresaban a Estados Unidos, primero la intención era revisar la entrada de productos, luego se comienza a utilizar como «cerca electrónica» o como «tubo» para ingresar a Estados Unidos.
El registro y funcionamiento de este sistema es poco claro, es una suerte de «caja negra» que puede ser leída por las entradas discursivas y las salidas de las revisiones hechas por organizaciones nacionales e internacionales, así como la experiencia del usuario. En general, se denuncia un sistema aleatorio, que propone nuevos riesgos y retos para potenciales solicitantes de asilo. Por ejemplo, se crítica que algunas personas podrían tardar meses en obtener una cita y otras días o semanas. Otra observación es que la aplicación podía ser utilizada en ciertos espacios y con ciertos dispositivos. A veces la DHS emitía comunicados en donde sugería que podía funcionar mejor la aplicación en Tabasco, en Monterrey o Tapachula.
Por ejemplo, en 2024 el CBP One se convirtió en la vía principal para solicitar asilo. Esto tuvo otros efectos espaciales como la espera en ciudades peligrosas para miles de migrantes o el uso de coyotes digitales que garantizaban el cruce a personas migrantes. Se ha documentado que el CBP One somete a este y otros riesgos más a las personas migrantes, sus estrategias minan el derecho de asilo y refugio en Estados Unidos, usan una narrativa que propone neutralidad y agilización de los trámites digitales cuando los resultado y efectos en la realidad caminada es otra.
Así como la implementación de los visados, las Autorizaciones Electrónicas para Viajar (ETA) se han implementado en diversos puntos de la Unión Europea y Canadá con la intención de tener un documento previo y más control respecto a quién puede o no entrar a su territorio. Pero estos controles, tanto la visa como la ETA, son estrategias implementadas sin mucha claridad sobre la selectividad de quién puede o no acceder a dichos documentos. No es casualidad la creación de estas «cajas negras»: un sistema que no sabemos cómo funciona por dentro, pero de las cuales pueden ser leídas a través de sus salidas y entradas. La intención es que su funcionamiento sea poco legible y comprensible para que el acceso se vea delimitado a cuestiones económicas, pero también que no todas las personas puedan cruzar esos trámites administrativos o electrónicos, las fronteras de papel, biométricas y electrónicas.
México también ha implementado la solicitud de citas de manera electrónica, así como Turquía y otros países. Si la tendencia histórica no falla, las tecnologías y formas utilizadas por el CBP One serán reproducidas, implementadas y mejoradas para el control de la movilidad de la población. En ese tenor, el legado del CBP One llega para quedarse. El biodato y el tecno dato tienen efectos espaciales, de esto depende que las personas puedan acceder a rutas legales para la movilidad y no todo tendrá que ver con dinero, no se recibe igual a un ucraniano que a un haitiano, el sistema racista prefiere cuerpos blancos como refugiados. Bienvenida querida lectora a la era del biodato y del control digital desigual.

Hoy martes se cumplen 100 notas sobre fronteras y migración. Quiero agradecer a La Jornada Morelos por la oportunidad de presentar textos cada martes por este medio.
*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.

