Le doy gracias a la muerte

Por enseñarme a vivir

Por invitarme a salir

A descifrar bien mi suerte

Natalia Lafourcade

La música como manifestación sublime de la existencia, ha sido y sigue siendo eco de lo que experimentamos en nuestros habitares cotidianos. Le cantamos al amor, al desamor, a la ira, al duelo, a la amistad, al disfrute, al tiempo. También le cantamos a la muerte.

En la tradición mexica la muerte no es el fin, es el tránsito que nos regresa al origen, es la reunión con los muertos en el Mictlán: el lugar del descanso eterno. Cantarle a la muerte a veces es un ritual de vida, de memoria, de homenaje a quienes ya no están, de dar gracias por los pasos dados. Por eso hoy decidí compartirles estas canciones que le cantan a ese ciclo que configura la vida: la muerte.

Como parte de su álbum “De todas las flores”, la cantante veracruzana Natalia Lafourcade incluye dos canciones que hacen referencia a la muerte, “Que te vaya bonito Nicolás”, dedicada a su sobrino que falleció en una accidente en la montaña: Hoy las aves y los pájaros cantando, hacen círculos de danza en el aire, van llevándose tu alma en una fiesta, donde los ríos cantan y pachamama baila, y “Muerte”, un canción para la impermanencia y las transformaciones en vida: En polvo de minerales y estrellas me convertí, y el cielo que descubrí hoy me deslumbra de vida, bailé tan agradecida, que a Dios mi muerte ofrecí.

¿Será que en esta curva de cadera, mi vida corre peligro más que en la de carretera? recita la canciónQuerida Muerte” de la cantante feminista mexicano – estadounidense Reneé Goust. Esta canción es algo como una plegaria – manifiesto en la que le pide a la muerte que esta vez no nos lleve y denuncia las características de la violencia contra las mujeres. Ay! querida Muerte, no, no vengas hoy, ay! querida muerte, no vengas hoy.

Basta, basta de llamarme así, ya voy a ir, voy a subir, cuando me toque a mí, son los versos que Vicentico escribió para su hermana y que forman parte de la canción “Basta de llamarme así” de los Fabulosos Cádillacs. Es una canción para honrar la memoria: Mientras, yo te canto esta canción, en tu voz, en tu honor, o en la voz, de los que estén durmiendo allí.

 

“Cerró sus ojitos Cleto” es tal vez una de las canciones más populares en México sobre nuestra relación con la muerte por su crónica humorística e irreverente. En esta canción, Chava Flores narra lo que sucede a menudo en los velorios mexicanos: se convierten en una fiesta. El velorio fue un relajo, pura vida, la peluca y el café fue con bebida, y empezaron con los cuentos de color para ir pasando, y acabaron con que Cleto ya se andaba chamuscando.

Por último, “Lo que la vida se lleva”, musicalización del poema “Yaraví del que se va” de Ricardo Yáñez a cargo de Ampersan y Juan Pablo Villa, una canción a capella y con un profundo acercamiento al canto cardenche. Esta canción forma parte del álbum 6 Conejo. ¿Qué será de mi cuando la tierra me cubra? ¿Qué será de mi cuando la tierra me cubra? Me buscará el colibrí, en el rosal de mi tumba, me buscará el colibrí, en el rosal de mi tumba.

Que sea este un homenaje a todas las personas que en estos días se nos están yendo, y nos están arrebatando.

Imagen de la pantalla de un videojuego

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Imagen cortesía de la autora

Jessica Rivera Hamed