

La osadía de San Valentín en desobedecer al imperio romano y casar en secreto a los enamorados – en medio de la prohibición del matrimonio entre jóvenes para evitar que los soldados se distrajeran de su misión – da origen a una de las conmemoraciones más antiguas a nivel global, el día del amor y la amistad o día de San Valentín.
Con el mes de febrero llegan los rituales en color rojo para manifestar el amor, el cariño o la pasión de los amantes, parejas o amigas, y con ello, suelen revivirse las concepciones y mitos tradicionales del amor, que mucho daño han hecho en la construcción de nuestros afectos y relaciones personales.
Los mitos de la media naranja, la omnipotencia del amor que todo lo puede, los celos como manifestación de amor y otras quimeras, se han ido deconstruyendo las últimas décadas gracias a las mujeres que se han atrevido, desde la escritura, a cuestionarlo todo, a señalar que el amor ha sido el opio de las mujeres como lo dijo Kate Millet o que las mujeres vivimos el amor como un mandato como señala Marcela Lagarde.
¿Es posible repensar el amor desde otros lugares si así fuimos configuradas? ¿Pensar el amor como un lazo colectivo, correspondiente, compañero y que más que atarnos nos haga sentir libres? Yo creo que sí, y por eso hoy quiero compartirles cinco canciones que proponen mirar el amor desde la igualdad, la felicidad, la complicidad y la no violencia.
- Contigo de La Otra (con el Kanka) (2016). Esta canción tiene algunos años de haberse vuelto icónica en el movimiento feminista, sobre todo entre las más jóvenes que empezaron a cuestionarse, gracias al feminismo, el impacto en nuestra vida de la forma en la que aprendimos del amor:
Yo no me muero si no estás aquí, puedo andar bien caminando sin ti, no me haces falta ni eres mi media naranja en la vida, voy aprendiendo a curarme yo misma todas mis heridas. Pero contigo, es cierto que el mundo parece un poco menos feo, es cierto que a veces romper las cadenas duele un poco menos.
- Un beso en la alameda. Renee Goust. (2021). La Centaura del Norte le canta a la diversidad, a la transgresión y sobre todo, al amor libre, en especial, el amor lésbico.
Cantan los pajarillos, y las novias se besan, dibujan en sus labios el lienzo sabio de la inocencia, y las hojitas secas danzan la ventolera, y aquellas dos amantes son el diamante de la alameda.

- Jeveux. Zaz (2018). Esta canción es una declaración de libertad, de aprender a nombrar lo que queremos y lo que somos, lo que nos gusta y lo que aspiramos en una relación:
¿Una suite en el Ritz? ¡No es lo que quiero! ¿Joyas de Chanel? ¡No es lo que quiero! ¿Una limusina? ¿Qué haría con ella? Vamos juntos a descubrir mi libertad, olvida entonces todos tus prejuicios, bienvenido a mi realidad.
- Tal vez. Laura Itandehui (2024). Esta declaración de amor de la oaxaqueña Laura Itandehui es una melodiosa seducción empoderada y dulce con la complicidad de los metales al estilo de banda de salón de los 50.
Si tú, no sé, quizá, tal vez, si quisieras o si pudieras en algún momento de alguna manera, ya no puedo con la angustia y te confieso que me muero por saber si quieres salir conmigo.
- Amor verdadero. Rebeca Lane & Audry Funk (2024). El amor que se construye entre las amigas es poderoso y salva vidas. Esta canción le escribe a esa complicidad.
Hace tiempo vivía confundida, creía que el amor en un sólo empaque venia, estaba equivocada, fuego que arde es mi manada, hermanas que escogimos, abrazamos aprendimos, que hacer plan de retiro es más divertido si tú estás conmigo.
El amor no duele, no debe doler.


