

Vicente Quirarte
Vivir con el vampiro fue el título del diplomado interdisciplinario que diseñé y coordiné en i997 en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. El motivo era el centenario de publicación de la novela Drácula de Bram Stoker. Entonces llevábamos cien años de vivir bajo la sombra del vampiro mayor, con las características que habitualmente conocemos. Cualquier niño sabe cómo combatir los vampiros aunque no sepa cómo funciona elmundo real. Los vampiros existen sólo para quien cree en ellos y su presencia es motivo de una sintaxis cerrada y fija,no obstante las modificaciones que con el paso del tiempo ha recibido.
La película Nosferatu de Robert Eggers resucita el tema del vampiro y para hacerlo acude a la versión de 1922 de Frederic Murnau y a la novela de Stoker, como se hace constar en el crédito correspondiente. La película original Nosferatu se conserva milagrosamente, pues la viuda delautor, que había muerto en 1912, poco después del hundimiento del Titanic, ganó el juicio cuyo dictamen final era la destrucción del material fílmico. De tal manera, la cinta que ha llegado hasta nosotros es un triunfo del arte sobre la legalidad establecida y una prueba más de que el vampiro es indestructible.
El actor Christopher Lee, que en varias ocasiones encarnó al conde Drácula, declara que todo en las películas de vampiros es predecible: al final el bien triunfará sobre el mal pues Nosferatu se refiere a las fuerzas oscuras que nos amenazan. La versión cinematográfica más respetuosa y completa de la novela de Stoker fue la realizada por Francis Ford Coppola en 1992. ¿Que hace diferente la película de Eggers? La aparición paulatina del monstruo y la versión alterna de voces en rumano con el inglés original, aunque la acción de la película se sitúa, como en la película original, en Alemania. Hoy mueve a risa y compasión el conde Orlok -que tal es el nombre que lleva en la película de Murnau llevando a cuestas sus ataúdes. Sin embargo aún despierta escalofríos la aparición del vampiro en el barco Deméter y su acercamiento al final a la doncella que le espera.
Uno de los hallazgos de la película de Eggers consiste en que el vampiro, lo dice, es puro apetito. El tema ha sido desarrollado prolijamente por un autor mexicano, Carlos Fuentes, en una novela injustamente mal leída: Vlad, quien llega a México para seducir, poseer y destruir a una familia mexicana. En la novela corta de Fuentes, como en la película de Eggers, el personaje es Vlad Tepès, es decir, el Drácula histórico que combatió a los turcos en el siglo XV. Como tal, el personaje luce el bigote que lleva en la novela original y si bien es el monstruo repulsivo que aparece en la película de Murnau, ahora el vampiro viste casaca, como lo hacía Vlad.
Robert Eggers nos hace vivir bajo la sombra delvampiro. Sus hallazgos son múltiples: la llegada al castillo del vampiro, el terror creciente del personaje enfrentado a la otredad, que hace inolvidables las cien primeras páginas dela novela original, la bestialidad manifiesta de Renfield, las convulsiones de los personajes femeninos son memorables. El vampiro es el deseo latente en cada uno de nosotros, como quise expresarlo en el poema que titulé “Elogio del vampiro”y que da fin a esta reseña:

clavarle una estaca de madera,
condenar de antemano su apetito,
lamentar su presencia en nuestra vida:
el vampiro no pasa
si nosotros no abrimos la ventana.
Escucha su canción
no sólo desde el páramo o el bosque:
en el agua turquesa de los trópicos,
en los cuartos de hoteles,
en la tela de loro del mercado,
dondequiera que el hombre reconoce
el brillo de otro cuerpo y necesita
el marfil del vampiro en su garganta.
Inocente, el vampiro:
le decimos que es cruel cuando nos hiere
e invocamos a Dios cuando el diluvio
que nuestra propia sangre ha conjurado
mantiene a la deriva hasta a los muebles,
a pesar de las leyes y de Newton.
El vampiro es tan bello
que el azogue se niega a reflejarlo.
Si su sombra te alcanza,
olvidarán tu nombre los espejos
pero hallarás un eco en la hermosura
de quien has elegido como doble.
Quisiera amar la luz pero ya sabe
que el amor sabe a sombra perseguida,
al vahído final de los ahorcados,
a todo lo que termina en arrebato.
Ábrele tu ventana.
Cuando pruebes su vino,
sentirás que la vida se prolonga
y el agua de sus copas es de vidrio.
Acepta sus mentiras:
nunca estarás más vivo que en sus brazos.
Nosferatu (1922)

