Este texto me parece urgente en dos sentidos: uno inmediato, porque parece que la tendencia del pensamiento escrito es lenta, a pesar de la agilidad e inmediatez que brinda el uso del “gato mecánico” (Chat GPT), se puede acortar esa distancia amen al postulado periodístico. En otro sentido, es aún más urgente, que la adopción colonialista argentina de la deportación de migrantes o el continuo reforzamiento de frontera en todo el mundo, comprender los modelos caóticos de control. En su obra Behemoth, Franz Neuman brinda un cuadro sobre el pensamiento y acción del nacional socialismo, algunos puntos se exacerban en el régimen global de control fronterizo actual. Aquí algunas notas. 

De acuerdo con la escatología hebrea de origen babilónico, Leviatán y Behemoth son dos monstruos, el primero domina el mar, es femenino y adorado por animales marinos. El segundo gobierna la tierra o el desierto, es masculino y le brindan idolatría los animales terrestres. Hobbes utiliza estas figuras para hablar del Leviatán o Estado y el Behemoth o de la guerra civil inglesa para hacer referencia a un caos, una situación anómica, una anarquía y no-Estado. Por otra parte, Behemoth de Franz Neuman fue terminada en 1941, cuando Alemania Atacó a Rusia. 

La palabra fascismo no alcanza para describir lo que acontece con los controles fronterizos o se pierde el efecto con la banalización procedimental del habla cotidiano, por ello se vuelve vital retomar medidas históricas. Recurrir a parte del pasado para comprender parte del presente. El régimen de control migratorio no sólo es laxo con sus medidas, cuenta con rasgos de militarización y lógicas de securitización, también empata con algunas notas de Neuman cuando habla sobre el autoritarismo de la Alemania nazi. De aquí surge la idea de una era del autoritarismo fronterizo. 

Neuman evidencia en varios casos la construcción de una técnica política de naturaleza indomable que podía ser rastreado a través de actores centrales: en el caso de Francia en 1789 el poder era ejercido por la burocracia, los señores feudales, los tribunales y la alta burguesía. Es decir: administración, gobernantes, sistemas jurídicos y quién ostenta el capital. En el caso de la Alemania Nazi el control era ostentado por la burocracia, el ejército y el partido. Otra traducción: papeles, militarización y una clase política. En contraste, el sistema de movilidad actual es moldeado por: complejos sistemas de selección y etiquetado jurídico que deciden quién es migrante, quién es turista, quién es refugiado y qué derechos le son permitidos. Es modelado por sistemas de control militarizados con lógicas centradas en la seguridad. La frontera es controlada por una clase política, con una agenda y discurso propios. Esto sólo por hacer extrapolaciones muy a la ligera. 

Neuman argumenta que el modelo Nazi no es ni democrático, ni liberal, ni racional. El primer punto ya fue tratado ya se habló de una clase política específica que ostenta el poder. Como segundo tema se dice que el modelo no es liberal porque en un discurso Mussolini habla de un desprecio de las teorías políticas tradicionales pues menciona que los fascistas son aristócratas, demócratas, revolucionarios, reaccionarios, proletarios, antiproletarios, pacifistas y antipacifistas. Tienen una mirada fija: la nación. En este sistema no se tiene acceso a la libertad dice el autor. Ahora bien, Neuman los califica de cínicos y nihilistas que emplean las teorías como instrumentos, a pesar de que Mussolini se declara relativista. Entre esas mismas páginas se afirma que el relativismo y el pragmatismo tienen elementos autoritarios porque niegan la validez objetiva, lo que nos lleva a un tercer punto. 

El modelo autoritario no es racional, porque durante en su instauración la producción no equivale a bienestar. Esto es leído por el “pueblo” como un antagonismo rampante. Esas masas no son manipulables, no son carentes de autonomía. Sin embargo, se encuentran bajo estrategias de control previas al nacimiento de la ciencia política. Artimañas que conocía a la perfección Maquiavelo, juristas alemanes del siglo XVII, caudillos en ciudades-estado italianas, gobernantes de su época e incluso personajes fuera de su espacialidad como Cosisjoeza en Mitla: el arcanum dominationis o una técnica más allá del bien y del mal como suma de artificios para conservar el poder. 

Esta primera parte deja una ruta de lectura desde Behemoth para divisar el autoritarismo fronterizo. La segunda parte continuará con las técnicas: procedimientos, artificios y mecanismos concretos de control que permiten entender cómo se sostiene el poder en estos regímenes. Al final, quedará abierta la discusión crítica sobre lo que este andamiaje pretende alumbrar. 

El texto se lleva a cabo en el marco de las actividades del proyecto PAPIIT IN303424 “Ni ogro, ni filantrópico: nuevas formas del autoritarismo y la violencia en México” IIE-UNAM. 

*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo. 

Víctor Villarreal Cabello