En las últimas 48 horas, la rectora de la UAEM, Viridiana Leon ha sido objeto de arteros ataques y descalificaciones, tomando como pretexto la desaparición de una estudiante de esa casa de estudios. Estos ataques que bordean con cercanía la miseria de artera agresión, tiene el componente indispensable de la cobardía, ya que quienes los llevan a cabo esconden la cara con cínica desvergüenza, pensando que la cola que asoman no los identifica. ¿Por qué los ataques?, bueno hay de todo, misoginia, por ver a una mujer de brillante desempeño de rectora, frustración por que Viridiana ha sacudido los nidos de ratas que ahí medraban, coraje e impotencia de quienes vieron sus cotos de poder mochados en beneficio de la UAEM y, finalmente y hay que repetirlo porque es mujer, porque es brillante, porque es honesta. Por eso, sus enemigos escondiéndose tras panfleterosfeisbuquerospeseteros y algún periodista vieron el caso de la estudiante desaparecida una oportunidad para atacar a la rectora, utilizando con vileza un hecho lamentable. 

Viridiana León es de las nuevas generaciones de morelenses brillantes y heredó de su padre Francisco León las cualidades que este llevo consigo toda su vida, honestidad, entrega a sus ideales, humildad y generosidad y una trayectoria ejemplar. 

Bueno, los perros ladran, signo de que ella camina. Pero lo que queda evidente es la vileza de sus enemigos y esa es indeleble. 

Paco Guerrero Garro