Tardó más de dos décadas el sistema educativo en Morelos para darse cuenta de que carecía del andamiaje jurídico para presupuestar recursos a los compromisos adquiridos por las conquistas laborales del magisterio, como los aguinaldos de noventa días para trabajadores jubilados y homologados (docentes del nivel medio superior y superior que trabajan en sistemas de bachillerato e institutos tecnológicos), y la prima de antigüedad para pensionados y jubilados.

El asunto no era sencillo, si bien leyes federales, decretos locales y minutas firmadas por el gobierno de Morelos y la representación sindical contemplaban estos derechos de maestros y administrativos agremiados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Morelos, no existen aún ordenamientos que obliguen a la autoridad educativa a presupuestar los recursos necesarios para los pagos, así que al final de cada año se han vivido episodios de tensión entre un gobierno que debe acceder a ampliaciones presupuestales para cubrir los aguinaldos de jubilados y homologados y de forma siempre incompleta, las primas de antigüedad para los trabajadores en retiro.

La LVI Legislatura está dando un gran paso para obligar a que la autoridad educativa de la que dependen estos pagos, el Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), se obligue a reconocerlos, presupuestarlos y, con ello, tener la solvencia económica suficiente para cubrirlos año con año. La reforma al decreto de creación del instituto obliga a reconocer “el derecho de los trabajadores jubilados y pensionados, federalizados y estatales, afiliados a la sección 19 del SNTE, a percibir una prima de antigüedad”, y establece también las normas que deberán seguirse para el pago. Con ello, se obligaría a la dirección del IEBEM a incluir en su proyecto de presupuesto los recursos suficientes para cubrir esa prima, de lo contrario, incurriría en una omisión grave causante de responsabilidad administrativa.

El dictamen que aprueba la iniciativa de reforma presentada por la diputada Ruth Rodríguez López, presidenta de la Comisión de Educación y Cultura y maestra jubilada, fue presentado ayer en primera lectura y podría aprobarse tan pronto como la semana entrante en sesión del Congreso. La reforma es el resultado de una lucha de más de dos décadas del magisterio jubilado, que en ocasiones fue ignorada incluso por sus representantes sindicales y ahora encontró afortunadas coyunturas, en la representación laboral y en el Legislativo y Ejecutivo de Morelos, todos comprometidos con el magisterio y conscientes de la deuda que gobierno y sociedad tienen con sus maestros jubilados.

Tendrá que revisarse aún si en la operación administrativa la reforma es suficiente para que la autoridad educativa presupueste los recursos suficientes, pero el primer paso se ha dado ya. Si la iniciativa funciona, el camino jurídico se habrá trazado para garantizar también que el IEBEM esté obligado a presupuestar los recursos para el pago de aguinaldos de jubilados y homologados, y para otros pagos múltiples de prestaciones y jornadas laborales devengadas pero pendientes por no tener un capítulo presupuestal para asignarse.

Por eso resulta tan relevante la iniciativa de la diputada Ruth Rodríguez, un proyecto legislativo que a muchos habría parecido muy limitado a un solo capítulo laboral de la educación morelense; pero que, bien visto, podría resultar en una profunda solución a los grandes pendientes legislativos del sector educativo en Morelos.

La Jornada Morelos