

Al inaugurar la Feria Nacional del Empleo para la Diversidad e Inclusión Laboral en Temixco, la gobernadora Margarita González Saravia pidió, dado el éxito de estos eventos en el plano local, organizar un gran evento que convoque a más empresas para ofrecer plazas de calidad a las y los morelenses.
Se trata de un asunto de vital importancia para Morelos. Hasta mayo pasado, se habían cerrado en la entidad 764 empleos formales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, parte por como respuesta a ciclos económicos normales, pero mucho más por la disminución de empresas registradas. En contraste, la tasa de desempleo en el estado es relativamente baja, menor al 2% y la tasa de condiciones críticas de ocupación (el porcentaje de la población ocupada en condiciones laborales precarias, jornadas reducidas por el mercado o jornadas mayores a las de ley), se redujo del 30.2 al 25.4%. Los datos no son contradictorios, pero reflejan que la mayoría de los morelenses tienen empleos de baja calidad.
Llama la atención que en la Feria de Temixco se ofrecieron 400 empleos en 26 empresas y hace unos días en Cuautla la cifra de vacantes superó las 600. La ocupación total de esas vacantes superaría la pérdida de empleos formales acumulada en el año.
Pareciera entonces que algo aleja la conciliación entre la oferta y la demanda de empleos formales en el estado; puede tratarse de que las condiciones de los empleos ofrecidos no cumplan las expectativas salariales de los solicitantes, que las empresas no encuentren los trabajadores con la formación que buscan, que los ambientes de trabajo sean poco atractivos para los solicitantes, o que los empleos no tengan la calidad que se requiere. En cualquier caso, se trata de fallas que deben atenderse pronto.
El empleo formal es vital no solo para la justicia social, el desarrollo personal y familiar, también tiene un indudable impacto en las finanzas estatales y con ello, en la capacidad de crecimiento de la entidad. Los esfuerzos que el gobierno estatal hace a través de la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo y el Servicio Nacional del Empleo deben extenderse y observar cada uno de los retos que se presentan para superarlos de la mano de los empleadores y de quienes buscan trabajo.
El fomento al empleo formal y de calidad es un acierto del gobierno de Morelos, mucho más si se entiende lo que debe mejorarse en el futuro para encontrar la posibilidad de conciliar los intereses de los trabajadores con los de sus patrones actuales o futuros. Impulsar el aumento a la productividad, promover estímulos fiscales con base en la calidad de los empleos que se generan, mejorar la educación técnica, tecnológica y capacitación para el trabajo para que caminen en la dirección de las necesidades del estado, son pasos que se están dando en la dirección correcta y que generarán beneficios en el mediano y largo plazos.

En tanto, las primeras ferias del empleo de la administración de Margarita González Saravia deben reconocerse como el inicio de un programa integral de fomento al empleo y recuperación económica del estado cuya importancia es ser una semilla para un mayor y mejor encuentro entre empleadores y trabajadores. De éxito de cada una de ellas depende, sin duda que las próximas sean mucho mejores.

