El transporte de mercancías y materias primas, actividad básica y vital para el comercio y la industria, ha sido uno de los rubros en los que el crimen organizado y la delincuencia común parece haber prosperado en los últimos años.

El robo a transportistas es un tema que ya preocupa a varias entidades de la República, Morelos entre ellos. Este flagelo no solo afecta los bienes materiales y hasta la vida de los trabajadores que se dedican a llevar de un sitio a otro las mercancías, sino que redunda inevitablemente en la economía de todos nosotros. Las pérdidas materiales, la necesidad de seguros cada vez más caros y hasta la escasez de algún artículo impactan en nuestros bolsillos y en la voluntad de los inversionistas, nacionales y extranjeros.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) tiene a Morelos entre los cinco estados con mayor incidencia de este delito, que ha crecido exponencialmente en cuestión de meses: la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (Amis) calcula que el robo de transporte pesado aumentó 46% en México durante los últimos 2 años, periodo en el que hurtaron 17,409 vehículos asegurados, un promedio de 25 unidades diarias, adicionalmente, más del 70 por ciento de estos hechos se perpetúan con violencia.

“El robo de mercancías aseguradas es un delito que viene acompañado de otros actos delictivos”, aseguró hace algunas semanas la directora general de la Amis, Norma Alicia Rosas, en un comunicado oficial de la Asociación, “el robo de mercancías impacta a los transportistas, a las empresas que esperan los insumos o productos y, finalmente, a la economía de las comunidades” pues afecta directamente a la cadena productiva de múltiples empresas.

De acuerdo a la última Encuesta Anual de Robo de Mercancías al Autotransporte, patrocinada por la Cámara de Industria de Transformación de Nuevo León, las pérdidas a nivel nacional por este delito rondarían los 14 mil millones de pesos.

En este contexto, el programa “Campo Seguro: Morelos te acompaña”, que organiza el gobierno del estado en colaboración con el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, que busca garantizar la seguridad de los productores locales y el traslado de sus cosechas, es una acción que tiene el potencial de sanar uno de los múltiples agujeros en el barco morelense, pero uno que podría evitar que todo el buque se vaya a fondo.

Si bien, como recordó ayer la gobernadora Margarita González Saravia, la seguridad es uno de los rubros que más preocupan a todas las dependencias de su gobierno y en los que se han logrado los primeros avances, la situación del estado es tal que será necesario un esfuerzo creciente durante todo su periodo.

Frenar primero la tendencia de este crimen en nuestro estado y, luego, revertir sus efectos, sería uno de los mayores logros de cualquier administración. Y la forma en que se está atendiendo -en coordinación de todos los niveles, empezando por los productores mismos y hasta el nivel federal- dan buenas razones para tener confianza de que lo podría conseguir.

La Jornada Morelos