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Después de muchos años de abandono en las tareas de seguridad pública que permitieron la penetración de grupos delictivos hasta en las estructuras del gobierno municipal, Huitzilac va dejando poco a poco de ser tierra de nadie. No es un asunto casual, en 2025, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos implementó una estrategia permanente de combate a la delincuencia en el municipio.

Entre otros puntos de atención, la autoridad incluyó los operativos interinstitucionales, vigilancia tecnológica y presencia territorial contra al menos cuatro grupos criminales que operaban en la zona y han sido severamente mermados con las detenciones de muchos de sus miembros.

La estrategia contempla patrullajes constantes, sobrevuelos con drones, cuatro bases operativas en puntos clave como la salida a las Lagunas de Zempoala, Fierro del Toro y Coajomulco, además de la instalación de arcos de seguridad con cámaras, lectores de placas y botones de pánico; acciones que han contribuido a mejorar la seguridad contener la incidencia delictiva y recuperar la confianza ciudadana.

Las autoridades reportaron, en el 2025, avances importantes en materia de combate al delito en el municipio, cuya ubicación como límite con la Ciudad de México lo vuelve estratégico para la seguridad regional. Entre otros destacan el combate a la tala ilegal; el desmantelamiento de estructuras para la producción de drogas; la detención de bandas de roba autos, secuestradores y extorsionadores; la recuperación de vehículos robados y la reducción relevante de los niveles de riesgo en las dos carreteras a la Ciudad de México.

Aún con ello, se mantienen como pendientes el robo de vehículos y los enfrentamientos armados entre grupos delincuenciales que buscan controlar la actividad criminal en el área; riesgos en los que se continúa trabajando porque, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, ahora las fuerzas policiales han recuperado el control de la zona.

El vacío generado por la desarticulación de grupos delictivos en Huitzilac, una zona atractiva por su ubicación para las estructuras criminales genera la tentación de otros grupos de apoderarse del espacio probablemente bajo aquel dogma de que los vacíos se pueden llenar con nuevos actores. Esta lógica genera un riesgo importante para la seguridad en el municipio y bajo las condiciones del pasado habría sido catastrófica.

Ahora, la estrategia trazada desde la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, con la colaboración de autoridades federales, permite tener nuevas herramientas para enfrentar el problema empezando por la más elemental: la confianza de la ciudadanía que se ve reflejada en el aumento de denuncias de hechos delictivos en el municipio.

Este factor no es menor, a partir de las denuncias ahora se dan despliegues importantes de fuerzas policiacas para realizar actos de investigación, contención y aprehensión de grupos delictivos conforme al debido proceso, lo que permite que los implicados sean finalmente condenados como marca la ley. También, las denuncias permiten fortalecer la inteligencia policial para prevenir la comisión futura de delitos mediante acciones de vigilancia y también de atención a las causas del crimen.

Es un asunto de la mayor trascendencia, no solo por la ubicación estratégica de Huitzilac; sino por el mensaje de que el Estado puede recuperar territorios y no volverlos a perder frente a las bandas criminales, y eso resulta fundamental en cualquier estrategia de seguridad.

La Jornada Morelos