La amenazas del presidente electo Donald Trump de establecer aranceles especiales a sus supuestos amigos y socios comerciales México y Canadá, encendió de inmediato las alarmas en ambos países que se preparan para hacer gala de sus mejores dotes diplomáticas y de negociación internacional ahora en enero, cuando el magnate regrese a la Casa Blanca.

La preocupación no es gratuita pues ser vecinos de una de las economías más importantes del mundo tiene sus pros y sus contras y en ambas casillas podría caber el hecho de que más del 60 por ciento de las exportaciones de México tienen como destino nuestro vecino del norte.

En el mundo en que vivimos, cada vez más interconectado, las economías locales y globales se han entrelazado de tal forma que ningún país, región o entidad puede considerarse aislado del impacto de las dinámicas -sociales, económicas o políticas- de sus vecinos. La globalización, entendida como el proceso de integración de mercados, culturas y políticas, ha creado un sistema económico en el que el comercio internacional desempeña un papel fundamental. Este fenómeno no solo ha transformado las relaciones entre países, sino que también ha reconfigurado las oportunidades y desafíos a nivel local.

Las cadenas de suministro globales, el comercio transfronterizo, los acuerdos multilaterales y los flujos de inversión son ejemplos de cómo los países dependen unos de otros para obtener bienes, servicios y capital. Según datos del Banco Mundial, en 2022, el comercio internacional representó más del 50% del PIB mundial, un claro indicador de la importancia de las exportaciones e importaciones en la economía global.

Este contexto permite dimensionar los esfuerzos de la presente administración estatal por impulsar el comercio con naciones europeas como Suiza, cuya economía es en sí misma un ejemplo de los que representa aquella interdependencia en la economía globalizada.

Suiza, siendo una economía abierta y globalmente integrada, tiene un alto nivel de dependencia en las importaciones de bienes y servicios. De acuerdo a los portales especializados Trending Economics y The Global Economy, en 2023, las importaciones suizas representaron el 62.89% de su PIB, una cifra significativamente superior al promedio mundial del 49.03%

En términos absolutos, Suiza gasta aproximadamente 556.54 mil millones de dólares en importaciones. Los principales bienes que adquiere incluyen materias primas, maquinaria, equipos electrónicos, combustibles, y productos alimenticios procesados.

Por su parte, nuestro estado posee características únicas que lo posicionan como un potencial actor destacado en el comercio mundial. Aquí tenemos los elementos necesarios para que Morelos se inserte con éxito en cadenas de valor globales pues tiene el potencial para ser un ejemplo de cómo una economía local puede integrarse al comercio internacional sin perder su identidad, generando beneficios compartidos para todas sus comunidades.

El sector agrícola morelense, reconocido por su producción de caña de azúcar, arroz y nopal, podría aprovechar el comercio internacional para expandirse. Por ejemplo, la producción de arroz del estado, que cuenta con denominación de origen, tiene la capacidad de posicionarse como un producto gourmet en mercados internacionales, donde existe una creciente demanda de alimentos de alta calidad y procedencia certificada.

El reto es considerable, pero el potencial es aún mayor, como seguramente calcula el Gobierno del estado. Ojalá prosperen esta y otras negociaciones, y que no flaquee el empeño por hacer crecer al estado que la gobernadora y su equipo están demostrando al inicio de esta administración.

La Jornada Morelos