1300 firmas de la comunidad tepozteca recabadas este 2024

(Primera parte)

 

Imagen cortesía del autor

El abogado Horacio Solís Barragán, junto con la activista y actual estudiante del posgrado en Estudios Regionales de la UAEM, Concepción Peñaloza Garrido, ambos tepoztecos, presentaron en el mes de noviembre una carta acompañada por más de 1,300 firmas de la comunidad tepozteca que los activistas reunieron durante meses previos este 2024, dirigida a diversas dependencias, entre ellas, y en este caso, la oficina en Morelos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, ubicada en Mariano Matamoros No. 14, Acapatzingo, Cuernavaca. En el escrito presentado se señala la insostenible situación que continúa padeciendo el primer tramo de ascenso al Cerro del Tepozteco, incluida la zona de Axitla, siendo cubierta cada fin de semana con vasos de micheladas y mojitos, basura y popotes, en directa proximidad con los basamentos piramidales más recientemente descubiertos, así como una insostenible carga de turistas que utilizan servicios de W.C. que se han instalado como negocios sobre plataformas que se han construido en la zona de ascenso, mismas que se dedican también a la venta de las bebidas, generando en la zona aún más cantidades de basura inorgánica, en especial plásticos, y también de desechos orgánicos.

Horacio Solís y Concepción Peñaloza habían solicitado personalmente desde octubre a la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo el poder exponerle la problemática, cuando la presidenta se presentó en un evento público junto con la gobernadora Margarita González Saravia en el municipio de Jantetelco. Los activistas entregaron un escrito relatando la situación directamente a la presidenta, tras lo cual ella solicitó a las oficinas de INAH Morelos citar a los dos tepoztecos para que presentasen a detalle la creciente problemática de afectación a las zonas arqueológicas, por lo que recibieron una notificación de parte de la encargada de la jefa del departamento de trámites y servicios legales de la sede del INAH en el estado, la Lic. Alma Rosa Cienfuegos Domínguez.

Los dos activistas arribaron en el día y hora programada al recinto acompañados por el columnista suscrito. A pesar de que había recibido una instrucción directa de la presidenta de la república, la Lic. Alma Rosa Cienfuegos no los atendió en persona, sino que delegó a su asistente, la Lic. Xóchitl Rodríguez López, la tarea de recibirlos.

Respecto a la descontrolada venta de alcohol en los puestos que se han asentado a lo largo del primer tramo del sendero de ascenso al cerro, en directa proximidad con el Bautisterio de Axitla y con los basamentos descubiertos en el año 2009 y 2010, Rodríguez López declaró: «Es un área que le compete al Ayuntamiento, a CONANP, y a los comuneros, no nos toca a nosotros.» […] «Los basamentos ya se cercaron. A nosotros sólo nos toca la vigilancia del sitio arquelógico«, refiriéndose al Templo del Tepozteco que se encuentra al final del ascenso.

Se le recordó a la Lic. Rodríguez que el jardín de eventos privados «Bajo la Montaña» tiene dentro de su terreno un basamento piramidal y una antigua capilla donde originalmente comulgaba una orden de monjas del pueblo, tal como recuerdan los comerciantes de la zona de Axitla, quienes también dicen desconocer de qué forma fue que todo ese terreno -con los vestigios históricos dentro- fue vendido al actual propietario, Vicente Suárez Moya, quien ya antes había sido señalado por iluminar el cerro durante sus eventos nocturnos, lo cual causaba afectación a los ciclos vitales de las especies endémicas. Si bien Suárez Moya dejó de iluminar de semejante forma, el escándalo con amplios decibeles -que también causan una afectación por contaminación sonora- continúa caracterizando a los eventos nocturnos privados que su jardín ofrece.

A lo anterior, Rodríguez respondió que «si alguien tiene vestigios o un recinto arqueológico dentro de su propiedad privada, lo único que puede hacer el INAH es pedirle que vele por su integridad, que cuide de no alterar ni dañarlos.» El licenciado Horacio Solís entonces respondió que la superficie sobre el basamento piramidal mencionado es usada como estacionamiento por el jardín de eventos, y que un basamento paralelo a ese se encuentra también en el estacionamiento «Rojas», aledaño a «Bajo la Montaña».

Los comerciantes del gremio de Axitla han señalado también que cuando la Lic. Alma Rosa Cienfuegos y personal del INAH Morelos visitan la zona, utilizan precisamente el estacionamiento Rojas, que tiene apropiado un basamento, el cual, como se ha documentado en múltiples fotografías, cada fin de semana se ve rodeado vasos de cerveza y popotes tirados, que los turistas arrojan aún hacia el otro lado de la cerca que se erigió supuestamente para protegerlo, ya que finalmente el vestigio arqueológico está dentro del negocio usado por los mismos turistas que consumen las bebidas y dejan ahí sus automóviles. Así mismo, los comerciantes señalan que la misma Lic. Cienfuegos tiene desde hace ya unos años una cercana amistad con Suárez Moya, del jardín «Bajo la Montaña».

Solís Barragán puntualizó a Rodríguez que el problema radica justamente en que de la misma forma en que el INAH asegura que es un asunto del ayuntamiento, éste a su vez declara que es un asunto que compete a INAH. Solís agregó que precisamente busca que cada dependencia, incluida también CONANP, señale por escrito hasta qué punto supuestamente se limitan sus responsabilidades en base a las leyes vigentes.

(Continúa en segunda parte…)

Horacio Socolovsky Aguilera