¿EL MUNDO AL BORDE DE LA TERCERA GUERRA MUNDIAL?

 

Apenas en el mes de octubre, Estados Unidos autorizó a Ucrania el uso de misiles ATACAMS con los cuales atacó instalaciones militares dentro del territorio ruso. Hace unos días, el 21 de noviembre Ucrania lanzó misiles Storm Shadow de origen britanico contra Rusia quien respondió lanzando sobre Ucrania un misil no convencional, hipersónico Oréshnik que prácticamente no se puede interceptar y puede llevar ojivas nucleares con gran precisión.

Zelenski ante este ataque solicitó a la comunidad internacional una respuesta contundente; La OTAN por su parte convocó una reunión urgente con las autoridades de Kiev para abordar la situación y reafirmar su apoyo a Ucrania.

El canciller alemán Olaf Scholz describió el uso del misil como una «terrible escalada»; El Primer ministro de Polonia Donald Tusk lo calificó como «amenaza de un conflicto global». Putin confirmó la prueba exitosa del misil en condiciones de combate y anunció su producción en serie. Estas reacciones ante la escalada del conflicto Rusia-Ucrania dan pie al análisis sobre la factibilidad de una conflagración mundial.

Rusia posee el arsenal nuclear más grande del mundo con aproximadamente 5,889 ojivas nucleares. La fuerza nuclear rusa incluye misiles intercontinentales que alcanzan objetivos en cualquier parte del mundo, submarinos equipados con misiles nucleares y aviones capaces de lanzar bombas nucleares o misiles de crucero. Además, tiene misiles hipersónicos como el Oréshnik, que pueden transportar cabezas nucleares y evadir los sistemas de defensa actuales.

La posibilidad de que el conflicto entre Rusia y Ucrania se convierta en una guerra mundial es por hoy la mayor preocupación internacional. Los lanzamientos de misiles de largo alcance de fabricación britanica y estadounidense y la rápida respuesta de Rusia con el Oreshnik es vista por algunos analistas como una amenaza a la paz mundial que regresaría a los sobrevivientes a la prehistoria.

Los países miembros de la OTAN e incluso los países europeos ubicados como neutrales, toman muy en serio la posibilidad de una tercera guerra mundial por lo que ya adoptan medidas para enfrentar un posible apocalipsis nuclear.

Ante la amenaza del escalamiento bélico, países como Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca distribuyen manuales con recomendaciones en caso de guerra, así como también correos electrónicos recomendando a sus poblaciones entre otras cosas que tengan reservas de agua y alimentos no perecederos, lamparas, radios y medicamentos. Mientras Alemania, habilita sus bunkers.

Los países con potencial nuclear saben que de iniciar una guerra nuclear, la destrucción sería total. Incluso existe el término MAD (Mutual Assured Destruction). MAD implica que, si dos potencias nucleares se atacan mutuamente con armas nucleares, ambas tienen garantizada una destrucción catastrófica.

Por esta razón se tiene una serie de restricciones que limitan una escalada nuclear que afectaría a todo el orbe. Las potencias nucleares saben que iniciar una guerra de esta naturaleza equivale a un suicidio colectivo.

Una de estas restricciones (para algunos la más importante), es lo que podemos llamar el equilibrio del terror. Tanto Rusia como los países de la OTAN poseen suficientes arsenales nucleares que aseguran una destrucción mutua. Este equilibrio actúa como poderoso desalentador de una confrontación nuclear.

La economía en un conflicto global tendría consecuencias devastadoras para todos los países, incluidos aquellos directamente involucrados por lo que es un elemento clave que disuade a muchas naciones de respaldar una escalada militar.

Por el lado Ruso, su aislamiento lo limitaría a una escalada global. Rusia cuenta con algunos aliados como Irán, Corea del Norte y posiblemente China que ha evitado involucrarse directamente en el conflicto, sin embargo, no cuenta con un bloque suficientemente fuerte para provocar un conflicto a escala mundial.

Hace unos dias, el 29 de noviembre, Zelenski en una entrevista, insinuó por primera vez la posibilidad de un alto al fuego bajo la condicion de su ingreso a la OTAN entre otras condiciones. Desde luego falta que Rusia acepte tener en su traspatio la amenaza de la OTAN. La diplomacia y la mediación internacional continuan con la tarea de impedir con todos los medios a su alcance un escalamiento nuclear.

En síntesis, ante el conflicto Rusia y Ucrania que amenaza la paz mundial, las restricciones señaladas y el anuncio de Zelenski de un posible alto al fuego dan una esperanza de que el conflicto no desemboque en una tercera guerra mundial que usaría armas nucleares con consecuencias apocalípticas.

José Antonio Gómez Espinoza