

Impuestos 2025: las reservas de los empresarios
Dos eventos paralelos no necesariamente relacionados pero que podrían interpretarse como una feliz coincidencia: Morelos empezó a recuperar empleos formales al cierre de octubre, con un total de mil 267 plazas formales generadas en los 31 días del mes, lo que es el mayor paliativo a la caída de hasta tres mil 500 registrada hasta julio; y la popularidad de la persona ocupante de la gubernatura pasó de menos del 20% a mediados del año a 62.8% en noviembre, con lo que Margarita González Saravia se convierte en titular del Ejecutivo con mayor respaldo ciudadano en muchos años.
Insistimos, se trata de una feliz coincidencia que, para los rudimentos del pensamiento mágico que suele encontrar relaciones de causalidad entre eventos que aparecen casi simultáneamente, resulta por demás afortunada, pues habrá quienes relacionen el alto respaldo que tiene la gobernadora con la confianza de los empresarios para crear empleos formales, y no tanto el proceso de relevo en la administración pública y la apertura de fuentes de empleo conforme a un ciclo normal de la economía.
En cambio, si hacemos caso a lo que sugirieron las cámaras empresariales y organizaciones ciudadanas ayer en la reunión con la Comisión de Hacienda del Congreso, la excelente perspectiva que percibía el sector productivo con los anuncios de la nueva administración estatal en torno al fortalecimiento de la infraestructura, el impulso a las exportaciones, y la generación de círculos de bienestar que potenciaran el mercado interno (que aún no cuajaba, por cierto, en proyectos definitivos de inversión porque los empresarios suelen ser en extremo cautos), empieza a correr un peligro grave debido a la propuesta de creación de nuevos impuestos y elevación de las tablas de valor propuestos por la Secretaría de Hacienda de Morelos como una forma de potenciar la recaudación local.
La reunión que los representantes empresariales y civiles tuvieron con la Comisión de Hacienda del Congreso local, evidencia que los argumentos expuestos por la impulsora del proyecto para ampliar la recaudación, Mirna Zavala Zúñiga, secretaria de Hacienda estatal no han servido para tranquilizar ni al propio gabinete, donde nadie ha ayudado al impulso del proyecto de ingresos, pero tampoco a promover los beneficios que traería el presupuesto de egresos a cada uno de los sectores.
Pese a sus habilidades parlamentarias, la secretaria de Hacienda no ha podido convencer a nadie de que el proyecto para elevar la recaudación traerá bondades para el desarrollo del estado. Porque está bien que haya carreteras que permitan mejorar las rutas comerciales con la producción local, pero el beneficio solo existirá si hay productos que transportar, y el escenario que pintan los empresarios prevé el cierre de empresas (especialmente pequeñas y medianas) y la contracción de la inversión y el empleo entre otros elementos que darían al traste a la incipiente recuperación de la economía estatal.

El consenso entre quienes han revisado la propuesta de recaudación del Ejecutivo estatal es que el documento es por lo menos confuso, inexacto en sus proyecciones de ingresos (en la mayoría se queda muy corto), agresivo, al pretender el incremento de contribuciones y la creación de por lo menos cinco más; y se olvida de considerar, por lo menos parcialmente, la realidad desde fuera de las oficinas del Ejecutivo. Las lapidarias críticas arrecian en algunos sectores, como las industrias de alto impacto ecológico y el sector restaurantero, que serían seriamente afectados por lo que consideran una sobrecarga impositiva.
Peor aún, no son pocos los dirigentes empresariales que aseguran no haber tenido noticia alguna de la intención de aumentar impuestos antes de que se presentada la propuesta al Congreso. Lo cual es parcialmente cierto, si bien todo indica que no se dio una reunión entre el sector empresarial y la Secretaría de Hacienda para plantear la necesidad de aumentar la recaudación y las estrategias que se pretendían para lograrlo, lo cierto es que ya días antes de la entrega del paquete económico la propia gobernadora había esbozado en un par de entrevistas “banqueteras” la posibilidad de aumentar las contribuciones.
De hecho, la primera reunión entre las dirigencias empresariales y la Secretaría de Hacienda se dio hasta el lunes pasado.
Ya lo habíamos dicho antes, la enorme ventaja de la discusión de este paquete económico, contra experiencias anteriores, es que parece haber la apertura en los poderes Ejecutivo y Legislativo para atender las inquietudes y quejas de los diversos sectores y dicho por la presidenta de la Mesa Directiva, Jazmín Solano López, “ver hasta dónde tenemos margen de maniobra”, para aumentar la recaudación sin que ello signifique obstaculizar la recuperación económica del estado.
La discusión sobre el paquete económico continuará en los próximos días y ya con el aporte de los empresarios puede tener una proyección más real sobre los ajustes que deberán hacerse, ya habíamos anotado que el proyecto de ingresos no pasará tal cual fue presentado; los nuevos ajustes incluyen el que los nuevos impuestos se apliquen de forma progresiva (paulatinamente a través de los años); como ya lo habíamos también anticipado en este espacio. La idea es que, entre los representantes empresariales, los diputados y el Ejecutivo se encuentren las formas de alcanzar la meta de recaudación para un presupuesto equilibrado. Probablemente acá cabría calcular cuánto se puede recaudar con la incorporación de la economía informal a la base de contribuyentes.
@martinellito / martinellito@outlook.com

