
Misóginos y feministas mundialmente famosos
Queridos amigos, cuando hoy en día el grito unánime de grandes sectores femeninos es el de acabar con el machismo, creo que si éste ha crecido y por lo mismo avanzado se debe a varios factores. Para combatirlo se requieren varios factores, el primero es que los distintos poderes deben escuchar con respeto y atención las quejas y demandas colectivas, pero momento, también la sociedad entera debe tomar conciencia y considerar el ya no solaparlo, sea quien sea el agresor. Porque en este asunto, no hay un solo responsable, hay varios.
Además de que todavía hay autoridades incompetentes que aún hoy en día no le dan la importancia debida cuando mujeres agredidas denuncian no solo la violencia ejercida contra ellas, sino también en otro ámbito de denuncias, la violación a sus derechos que tienen como mujeres, por ejemplo, en el ámbito laboral ya que las quejas por lo general caen en saco roto si las denuncias las recibe un espécimen de macho. Todavía recuerdo que al ingresar en una de las ocasiones al gobierno del estado me querían hacer firmar una constancia de no ingravidez “porque era requisito legal”. Acepto, les respondí, cuando me muestren constancias que les hagan firmar a los hombres de que no han embarazado a ninguna empleada. Por supuesto no firmé nada. Y no sé si siga existiendo tal requisito vergonzoso por donde se le mire.
Reconozco que hay grandes y muy respetables excepciones en las autoridades que reciben quejas, pero por desgracia son las menos. Y los demás miembros de la sociedad no nos sintamos exentos del problema porque de una forma u otra, todos somos culpables. Y, además, la mayor parte de los estudios remiten al hogar como la cuna del machismo.
Partamos de que el macho en todo su horror no tiene ningún interés de que se combata el problema porque en automático perdería los privilegios que tienen sobre las mujeres, pero el asunto ya se convirtió en un fenómeno social y si realmente queremos conformar una sociedad con verdaderos valores que lo combatan, debemos analizar cómo es que el machismo en México ha llegado a avanzar tanto.
Creo que, con respecto al cine, que ha glorificado al macho mexicano, María Félix fue de las primeras en ponérseles al tú y en vivo, por ejemplo, cuando se sintió humillada por Raúl Velasco ante 40 millones de televidentes, ahí inició el descenso de Siempre en Domingo. También filmó películas en las que refrendaba su importancia a gritos ante verdaderos machos como Emilio “el Indio” Fernández en La Cucaracha o en La Bandida y con Pedro Armendariz a cachetada limpia como en Enamorada.

Pero qué creen, el problema no es solo de México. Leo y encuentro que famosos a nivel mundial han glorificado el machismo y la misoginia a lo largo de los siglos entre ellos Sigmund Freud padre del psicoanálisis y mucho antes que él, grandes pensadores como Aristóteles, Rousseau, Nietzsche y filósofos como Kierkegaard y Heidegger pese a lo positivo en otros temas que aportaron cada uno a la sociedad en turno.
Si nos vamos más atrás vemos que Platón, aunque es el filósofo griego que más dignificó a la mujer en su obra República, estaba muy lejos de tener pensamientos feministas, si no lean. Él decía: “la mujer tiene que adecuarse a la ejemplaridad del hombre”.
El mismo Aristóteles deja en claro que el amo, sea padre o esposo, manda sobre el resto porque “la hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades”. Y Eurípides escribió: “Aborrezco a la mujer sabia. Que no viva bajo mi techo la que sepa más que yo”.
Pero como contrapeso les comparto grandes acciones de mujeres que marcaron un antes y un después como Mary Wollstonecraft que en 1792 publicó Vindicación de los derechos de la mujer en los que defendió la educación igualitaria para mujeres y hombres en una época en que las féminas eran excluidas de la vida intelectual.
En México tenemos a Frida Kahlo que además de su legado artístico, defendió la autonomía femenina, la libertad sexual e identidad de las mujeres en una sociedad profundamente conservadora. Hermila Galindo fue otra de las primeras feministas mexicanas en exigir el voto femenino y la educación laica y sus propuestas sentaron bases para que en 1953 México reconociera el sufragio femenino. Pero faltan muchas más. Y así me podría seguir, pero por ahora, nos leemos el próximo miércoles.


