Cuando la ley cambia: el papel estratégico de los NODESS en la economía social mexicana

Tatiana Vanessa González Rivera*

Hace algunos meses escribí sobre la nueva Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público 2025, la cual introdujo reformas relevantes a la Ley de Economía Social y Solidaria y a la Ley General de Sociedades Cooperativas. En ese momento, compartí algunas precisiones sobre sus posibles alcances, así como críticas constructivas derivadas de un análisis preliminar. En esta ocasión, y como parte de los retos para este 2026, me interesa profundizar en un aspecto específico: el papel que pueden desempeñar los NODESS en esta nueva dinámica de la compra pública, particularmente en su vinculación con el sector social de la economía mexicana.

Sin duda, este corto periodo de aplicación hace difícil evaluar con claridad los efectos reales de la aludida ley y respectivas reformas a otros dispositivos legales. En particular, todavía no es posible saber con certeza si la ley está logrando uno de sus principales objetivos: impulsar la economía social y solidaria (ESS) a través de una compra pública más estratégica, incluyente y participativa.

Por ello, el debate académico y público sobre esta nueva normativa no puede darse por cerrado. Al contrario, debe continuar a partir de reflexiones críticas basadas en la observación gradual de sus impactos en los territorios y en las organizaciones del sector. Aun así, es posible compartir algunas opiniones preliminares desde un análisis teórico y normativo.

Como ya antes había señalado un primer punto a destacar, más allá de cualquier crítica, es que la ley reconoce explícitamente al Sector de la Economía Social y Solidaria como actor en los procesos de contratación pública, lo cual representa un avance importante en términos legales. Sin embargo, con el paso del tiempo será necesario evaluar si este reconocimiento se traduce en hechos concretos: por ejemplo, cuántos contratos públicos son realmente adjudicados a cooperativas y a otras organizaciones del sector social y solidario, y bajo qué condiciones. Además, resulta fundamental que estas políticas no favorezcan solo a ciertas figuras organizativas, sino que reconozcan la diversidad de expresiones de la economía solidaria que existen en los territorios.

En este sentido, se vuelve indispensable contar con mecanismos claros de seguimiento y evaluación que permitan medir el impacto de la ley específicamente en la ESS. Esto implica definir indicadores adecuados y construirlos en diálogo entre el Estado y las propias organizaciones del sector.

Es aquí donde los NODESS (Nodos de Impulso a la Economía Social y Solidaria) adquieren un papel clave. Estos espacios pueden convertirse en aliados estratégicos del INAES, siempre que exista una relación de diálogo y cooperación que permita comprender tanto los efectos de las reformas como su aplicación práctica.

Los NODESS ya cuentan con una ventaja importante: su trabajo territorial. Los diagnósticos y relevamientos que realizan permiten identificar cooperativas y otras organizaciones con potencial para integrarse al padrón y participar en procesos de contratación pública. No obstante, este acompañamiento debe realizarse de manera ordenada, sensible y adaptada a las capacidades reales de cada colectivo.

Además, los NODESS pueden cumplir una función fundamental al difundir información, acompañar procesos de formalización y fortalecer capacidades técnicas y legales, especialmente en aquellos grupos que carecen de los recursos necesarios para hacerlo por cuenta propia. De esta manera, contribuyen a reducir brechas y a democratizar el acceso a las oportunidades que abre la ley.

Finalmente, los NODESS también pueden identificar cooperativas con potencial para ofrecer bienes y servicios al Estado y apoyarlas en su preparación para los procesos de licitación. Al tratarse de alianzas estratégicas, estos nodos facilitan el vínculo con los gobiernos locales, permitiendo visibilizar necesidades, demandas y capacidades existentes en los territorios.

En conclusión, los NODESS deben ser entendidos como un engranaje operativo fundamental en la implementación de la nueva legislación. Este contexto abre una oportunidad para redefinir y fortalecer su papel, dotándolos de mayor claridad institucional y recursos, de modo que puedan asumir plenamente su función estratégica, articuladora, operativa y formativa en el impulso de la economía social y solidaria.

* Coordinadora del NODESS Morelos Solidario y Cooperativo.

Investigadora Asociada C de Tiempo Completo del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (CRIM-UNAM). tatianag@crim.unam.mx

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