

Anarquismo: de la A a la Z
A mis nietos
El Anarquismo es una tradición del pensamiento político, ligada, pero diferente de la tradición liberal. Tiene una historia de al menos 300 años. Desde fines del siglo XVII, con la generación 1705 (nacidos entre 1698 a 1712), cuando nace J.J. Rousseau y con quien se engendran los primero brotes del pensamiento libertario original, y no el del anarco capitalismo del que se han apoderado los fachos de hoy: Milei, Melani… Presento con las exigencias del espacio una aproximación a la historia generacional del anarquismo como una tradición del pensamiento político, hasta su lectura y apropiación por la generación Z o de 2005 nacidos de 1998 a 2012. Veinte generaciones o 300 años después de Juan Jacobo.
Una tradición política mutable, que para permanecer cambia
El anarquismo como tradición política se ha transformado a lo largo de tres siglos, oscilando entre la utopía moral y las tácticas de insurrección violenta. Esto es, entre la no violencia (Tolstoi o Illich) y la violencia extrema (Malatesta o Durruti). Desde sus primeros atisbos en el s. XVIII, pasando por su formulación sistemática y plural en el XIX, hasta las interpretaciones del primer cuarto del XXI.
El anarquismo no es una teoría acabada, sino una forma de sensibilidad política: rechazo a la autoridad, defensa de la comunidad, amor total a la libertad y, en muchos casos, imaginación de formas de cooperación más allá del capitalismo. Un modo de producción autogestivo y comunitario. Una forma de bien vivir en libertad.

Visto desde el método histórico de las generaciones—como lo articularon: Ortega y Gasset y Julián Marías en España, y Luis González en México— el anarquismo revela un rasgo singular; cada generación lo reinventa y adecua a partir de sus conflictos, tecnologías y expectativas. No existe un anarquismo químicamente puro, sino anarquismos sincronizados con coyunturas laborales: artesanales en el XIX, obreros en el XX, digitales en el XXI.
Genealogía del anarquismo: Albores de la idea
La idea de la libertad personal se articula con la idea de la libertad política, y de allí, mi afán por identificar antecedentes del pensar la anarquía como ideal político. Actores clave para la emancipación de las monarquías como formas de gobierno dominante y la irrupción de tres tradiciones del pensamiento político moderno: liberal, republicana y democrática, todas con diversas conexiones con la tradición anarquista.
A finales del XVII y principios del XVIII, nacen las generaciones que darán como resultado el siglo de las luces y la valoración de la libertad política. Detonantes de las revoluciones de Independencia de los Estados Unidos (1776) y la Francesa (1789). Nacen: el Barón de Montesquieu (1689 a 1755); Voltaire (1694 a 1778). Y una figura clave en la emancipación cultural de la Nueva España que fue Juan José de Eguiara y Eguren (1696 a 1763). Benjamin Franklin (1706 a 1790). David Hume (1711 a 1776). Juan Jacobo Rousseau (1712 a 1778).
La generación 1735 o de los Jesuitas novohispanos: Alzate, Alegre, Bartolache. Clavijero… expulsados por el decreto de Carlos III (1767).
La generación 1750 ve nacer a William Godwin (1756 a 1836) quien pone la piedra fundacional de esa forma de republicanismo radical que es la anarquía. Influyó a Byron, Shelley y otros. Las siguientes generaciones forjan en México la Revolución de Independencia y se resumen con un solo nombre: G. 1750 Hidalgo. G. 1765 Morelos. G.1780 Guerrero. G. 1795 Leona Vicario. G. 1810 Juárez y la Pléyade de la Reforma…
El anarquismo fundacional s. XIX
Pierre-Joseph Proudhon (1809 a 1865) propuso en su tesis “la propiedad es un robo” e impulsó federaciones mutualistas.
Mijaíl Bakunin (1814 a 1876) encarnó la revuelta antiautoritaria contra el Estado central.
Piotr Kropotkin (1842 a 1921) articuló una antropología política basada en el “apoyo mutuo” como factor evolutivo.
Se vivió el capitalismo industrial temprano: condiciones obreras miserables, monarquías conservadoras y Estados en formación. Su anarquismo fue económico y comunitario, con fe en el poder de los sindicatos, las comunas y la acción directa.
G.1900 y 1915 (1893 a 1922)
- Los nacidos en el auge del imperialismo articularon un anarquismo internacionalista. Movimientos sindicalistas en España, Argentina, Italia, México…
- Experimentos sociales como la Revolución social española de 1936. Colectividades agrarias y fábricas autogestionadas.
- Influencia en movimientos artísticos (dadaísmo, surrealismo).
Fueron generaciones marcada por masas urbanas, sindicatos combativos y pedagogías libertarias (Ferrer Guardia). Su imaginario fue colectivista y su sujeto político casi siempre fue la clase trabajadora industrial.
G. 1930 y 1945 (1923 a 1952)
Apenas sobreviviente tras la derrota en España y la consolidación del Estado de bienestar, esta generación se replegó hacia:
- El anarquismo contracultural de los años 60´s.
- Ecologismo radical Murray Bookchin (1921 a 2006).
- Comunalismos, cooperativismo.
Anarquismo cultural no violento, más que insurreccional, distanciado de la violencia política, influido por la psicodelia, el pacifismo y las luchas por derechos civiles. Su lema: paz y amor. La sensibilidad vital de la generación que nacimos bajo el influjo de la II Guerra Mundial.
G. 1960, 1975, 1990 (1953 a 1997)
Los nacidos bajo el neoliberalismo, Internet y la precariedad laboral formularon su propio anarquismo:
- Acciones hacker creativas: software libre, criptografía, descentralización.
- Movimientos altermundistas (Seattle 1999, Génova 2001).
- Ocupaciones urbanas (Occupy, indignados, ZAD en Francia).
- Feminismos autónomos, transfeminismos, disidencias sexuales con organización horizontal digital.
Aquí el anarquismo se vincula a redes, no a sindicatos; a comunidades móviles, no a territorios fijos; a relatos de autonomía personal y colectiva, no a un programa revolucionario único.
El anarquismo y la Generación Z (nacidos de 1998 a 2012)
La Generación Z creció con rasgos estructurales propios en México, bajo las presidencias, ¡mucho ojo: de Fox y Calderón!
- Vida digital total: plataformas, vigilancia algorítmica, economía de datos.
- Precariedad permanente: subtrabajo, endeudamiento, crisis climática.
- Hipersensibilidad ética: justicia social global, diversidad, anti-autoritarismo moral.
Desde el punto de vista histórico-generacional, su anarquismo posee 5 características principales:
1 Anarquismo de redes y microcomunidades autónomas
Para la Generación Z, la organización política no se imagina en grandes sindicatos ni partidos, sino en:
- Servidores Discord.
- Colectivos de afinidad.
- Afinidades políticas.
- Comunidades de código abierto.
La lógica es rizomática (Deleuze): nodos que se multiplican sin centro.
2 Anarquismo algorítmico: crítica a la vigilancia y defensa del cifrado
El Estado ya no es solo policía o ejército: es infraestructura digital para dominar.
La Generación Z anarquista busca:
- Doxxing inverso contra abusos.
- Herramientas de anonimato VPN, Tor.
- Activismo anti-vigilancia y campañas contra leyes digitales restrictivas.
La libertad se concibe como soberanía sobre los datos.
3 Anarquismo eco-radical y climático
Para esta generación la catástrofe ecológica no es pronóstico, sino paisaje cotidiano.
El anarquismo se torna:
- Ecoautonomista: huertos urbanos, DIY, reciclaje extremo.
- Antiextractivista: defensa de bosques, territorios indígenas, bloqueos ambientales.
- De resiliencia: cooperativas energéticas, sistemas de redistribución comunitaria.
4 Anarquismo afectivo y de cuidados
El giro feminista y queer redefine la política libertaria:
- Redes de apoyo emocional,
- Protocolos de cuidados comunitarios,
- Mutualismo de salud mental.
El sujeto revolucionario ya no es “el proletariado”, sino la comunidad vulnerable. Nosotros.
5 Anarquismo performático
La política como performance: del street art a TikTok.
- Ironía, humor, cripto-intérpretes.
- Subculturas digitales (goth-punk, vaporwave, glitch aesthetics).
- Reapropiación icónica (banderas negras coloreadas, emojis subversivos).
La Generación Z produce un anarquismo visual, efímero y distribuido al margen del mercado, ¡hasta que son integrados como influencer!
Concluyo:
El anarquismo, no es una teoría acabada, sino una tradición de insurrección cambiante. Cada generación lo adapta a sus condiciones históricas tecnológicas y sociales. La Generación Z hereda los principios clásicos —autonomía, apoyo mutuo, horizontalidad— pero los adapta a un mundo digitalizado, ecológicamente amenazado y culturalmente sobre conectado.
Su versión del anarquismo no está en manifiestos tipo siglo XIX, sino en:
- Servidores cifrados.
- Cooperativas de software.
- Acciones ecologistas descentralizadas.
- Comunidades queer y de cuidados.
- Imaginarios estéticos no-autoritarios.
Más que destruir el Estado, buscan evadirlo, erosionarlo o sustituirlo con redes libres. No es la revolución del Palacio de Invierno, sino la revolución distribuida, comunidad por comunidad. De abajo para arriba, con autogestión y convivialidad. ¡Anarquismo, inteligencia y no violencia, es su lema!
*El Colegio de Morelos

William Godwin (1756-1836). Redes sociales

