Todo un Julio Verne en Cuernavaca

(Primera parte)

 

Hablar con un científico aquí en esta ciudad donde a pesar de que existe el mayor número de centros de alta investigación científica de todo México, curiosamente no es fácil porque aunque amables, parecieran pertenecer a un mundo inaccesible, por lo que de pronto conocer a uno que no solo ha soñado siempre con la astronomía sino que ya adulto trabaja en la creación de una cápsula bautizada con el nombre de Quetzalcóatl y que en el futuro podría ser una de las que alunicen en Marte, es un privilegio.

Me refiero al Dr. Héctor Omar Pensado Díaz, actual director del “Centro Universitario Bonplant & Humboldt” y a la vez, es el creador del Plan Ares que es la primera propuesta latinoamericana cuyo objetivo va encaminado a la exploración de Marte en el que ya trabajan científicos de distintos países, sin embargo, en lugar de hacerlo en el extranjero, este científico veracruzano busca desarrollar la capacidad de México en la exploración espacial.

Este Plan Ares que ya colabora con organizaciones internacionales, aboga por la exploración y colonización de ese planeta, lo presentó por primera vez en Cuba – ¿por qué allá?, pregunto-. “Fue circunstancial. Aproveché un viaje de estudios de mis alumnos de doctorado en gestión ambiental y el Ministerio de Educación Superior me permitió presentar el proyecto en el INSTEC (Instituto Superior de Tecnología y Ciencias Aplicadas) de La Habana, concretamente en el Centro de Estudios Martianos (José Martí).

“Poco después en México lo volví a presentar durante el congreso: México hacia Marte. De esta manera entré en contacto con científicos de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio) y con ellos hemos tenido varios encuentros de intercambio de información. Ahora estamos en Cuernavaca porque aquí la Universidad Mexicana de Educación a Distancia, UMED, nos brindó las facilidades y el apoyo para instalar nuestro centro de estudios con lo que ya esta ciudad se convirtió en sede también del Plan Ares en un momento muy difícil y de escasez para nosotros porque al ser independientes, no dependemos del gobierno por lo que agradecemos que nos hayan puesto a nuestra disposición parte de sus instalaciones. Morelos en su generosidad nos permite seguir con este proyecto espacial”.

Al escuchar a este científico exponer con voz pausada y tranquila su proyecto que tiene como uno de sus fines, lograr no solo la llegada tripulada al planeta Marte, sino los efectos favorables que esta tendría para nuestro planeta, no luce descabellado. Verán porqué lo digo. El Plan Ares iniciado en el año 2005 cuenta además de su creador y director, con valiosos colaboradores que trabajan con él en su diseño, entre ellos, su co-director y asesor en Sistemas de Propulsión el Dr. Luis Enrique Ochoa Ortega.

“De esta manera, -continúa Omar Pensado-, hemos desarrollado un programa cósmico que ha permitido diseñar los prototipos de una serie de naves siderales para la exploración de Marte que permitirán viajar a ese planeta con motores de propulsión y cohetes lanzadores; de igual forma el Plan Ares ha desarrollado un programa para convertir a Marte en un planeta verde, similar a la tierra, bautizado ese proyecto por la NASA al conocerlo, como: Modelo de Oasis.

“Este proyecto incluirá el prototipo de una serie de naves siderales en varios modelos, el primero con capacidad de viajar de la Tierra a Marte y de regreso; el segundo es un alunizador que permitirá llegar a Fobos, una de las lunas de Marte. Y se encuentra ya en proceso de construcción, un modelo de máquina/invernadero con el que se harán ensayos en los climas más extremos de la Tierra para simular condiciones intermedias entre ambos planetas.

“El impacto del Plan Ares es que éste busca proponer soluciones a problemas concretos que podrían tener su aplicación en nuestro planeta como es el reciclamiento del agua, aire, desechos orgánicos e inorgánicos, perfeccionamiento de cultivos y cosecha de alimentos, entre otros. No solo eso, sino buscamos crear un mecanismo para la formación de jóvenes científicos mexicanos en diversos rubros para fomentar el intercambio de información y tecnología con otros países vanguardistas en la materia”.

Mi encuentro con el científico veracruzano, ya aclimatado a nuestra ciudad de Cuernavaca, fue muy afortunado porque tan pronto me senté en la mesa de amigos donde se encontraban él y su esposa y colaboradora, la también Doctora Julieta Ivette Ramírez Enriquez, directora ejecutiva de The Mars Society México, comencé a escuchar su interesante conversación desde la primera pregunta que le hice. “Mi amor por la astronomía inició –responde don Omar- desde niño porque crecí en una familia de maestros rodeado de cultos libros, de hecho, el primero de mi autoría, se llama: Exploradores de los cielos”.

Le pido al científico lo detalle, así comienzo a escuchar los capítulos de los que se compone la obra, como: Los pilares de la astronomía; Los planetas y el sol; Los planetas gaseosos; El mar de asteroides; Júpiter y sus mares nebulosos; Las lunas de Júpiter; Saturno y su reino de lunas; Urano, el planeta de anillos oscuros; Plutón, pequeño y lejano; Los mensajeros exteriores del Sistema Solar”, todo un viaje por el sistema solar, pero el último capítulo que tituló don Omar: Hacia la extensión de la vida, me resultó fascinante queridos lectores porque examina científicamente la probabilidad de vida en otros planetas y la posibilidad de extender la vida más allá de la tierra. Qué tal este pionero en México de la exploración espacial, cósmica o galáctica que ya está aquí en Cuernavaca. Continuamos el próximo miércoles.

Personas comiendo en una mesa

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En la imagen aparece el Dr. Héctor Omar Pensado Díaz, destacado científico, creador y director del Plan Ares, que es la primera propuesta latinoamericana de exploración tripulada de Marte entrevistado por la autora.

Lya Gutiérrez Quintanilla