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En el 2024 Morelos exportó productos por más de mil 988 millones de dólares a otros países, de ese monto, más de la mitad fue a los Estados Unidos y casi la tercera parte consistía en productos químicos, la mayoría medicamentos y precursores de ellos.

Por la cercanía geográfica, pero también por la exploración de una especie de monomercado de exportación, los Estados Unidos han sido el principal receptor de exportaciones morelenses desde hace décadas. La mayor parte del valor de ese comercio lo aportaron la industria farmacéutica, la automotriz y las manufacturas de fibra y lana de vidrio.

El modelo había funcionado en alguna medida hasta que la conformación de la economía internacional cambió drásticamente, primero en el 2001con el inicio de la llamada “Guerra contra el Terrorismo”, luego por la digitalización y automatización de procesos productivos y el surgimiento de sólidas economías emergentes y nuevas potencias y bloques económicos; y más recientemente por el restablecimiento de políticas económicas proteccionistas en los Estados Unidos principalmente, comportamiento que han empezado a imitar otras naciones.

Los gobiernos de Morelos y los empresarios locales no pudieron, según muestra la evidencia, dimensionar el tamaño y la importancia de los cambios para el futuro de las exportaciones morelenses que, si bien han tenido un comportamiento ascendente desde 2007; lo lograron con base solo en la producción de algunas empresas instaladas en el estado con alcance para exportaciones sólidas, como las de la industria farmacéutica y hasta este año la automotriz, que concentraron siempre poco más de la mitad del total de producción morelense colocada en el extranjero.

En paralelo, la producción agropecuaria en el estado mantuvo su potencial tradicional, aunque estuvo sometida a los vaivenes de políticas gubernamentales inconstantes que invirtieron poco en infraestructura y permitieron su deterioro. Aún con ello, en 2023 y 2024, los productos morelenses lograron colocarse en mercados internacionales (principalmente Estados Unidos y Sudamérica), con números regularmente sólidos. En el 23, Morelos exportó productos del campo por 55.23 millones de dólares y el año pasado alcanzaron los 76.4 millones de dólares.

Aunque sólidas, en conjunto las exportaciones del campo morelense alcanzaban apenas el 5 por ciento de las totales del estado; esto a pesar del potencial de exportación no sólo de las cosechas y esquejes, sino también de una creciente agroindustria.

Los productores morelenses enfrentan aún dos problemas fundamentales para aumentar su participación en el mercado de exportación; primero la falta de infraestructura, no sólo para la producción sino para el transporte; y segundo la apuesta a un mercado cambiante y previamente saturado por otros proveedores, como el caso del aguacate michoacano en los Estados Unidos. Los dos problemas se están atendiendo en la administración de la gobernadora Margarita González Saravia.

En infraestructura, el Circuito Tierra y Libertad mejora paulatinamente las carreteras, vías secundarias y caminos de saca volviendo más eficiente la transportación terrestre. El aeropuerto Mariano Matamoros tendrá un área específica de manejo de frío que funcionará primordialmente para la transportación de productos agrícolas. Las mejoras al Distrito de Riego de Morelos (primordialmente financiadas y coordinadas por el Gobierno de México), favorecerán una mayor estabilidad en los volúmenes de producción y su calidad.

La otra parte es la exploración de nuevos mercados, y Europa parece ser la alternativa más lógica no solo por los volúmenes de compra y el aprecio que se tiene en las naciones del Viejo Continente por los productos locales; también porque se trata de mercados que ya habían sido parcialmente explorados, aunque de forma quizá muy tímida, por exportadores morelenses y comercializadores internacionales.

La participación de Morelos en la Fruit Attraction 2025 de España, y la que se dará en noviembre próximo en Holanda durante una feria de flores de ornato parecen generar los primeros resultados para el fortalecimiento paulatino de la participación del sector primario en las exportaciones de Morelos; otra deuda que se tiene con los campesinos y los agroindustriales del estado, y que urge empezar a pagar por el bien de ellos y de la economía local.

La Jornada Morelos