Oralba Castillo Nájera

El 19 de septiembre se reunieron en el zócalo de Cuernavaca, frente al atimonumento Samir Flores Soberanes y la escultura ecuestre del general Zapata colectivos agrupados bajo la consigna ¡Palestina Libre! ¡Viva la flotilla Sumud! Desplegaron la bandera monumental que ha acompañado manifestaciones pro Palestina que invaden redes sociales mostrando calles, avenidas, puentes, plazas, jardines a reventar de gente que pide ¡No al genocidio! Internacionalismo solidario con Gaza y Cisjordania. Personas de todas edades, sabores y colores consternados al mirar el rostro del capitalismo voraz en fotos y videos de infancias aniquiladas, mujeres despavoridas, hombres quebrados, bebés abandonados en incubadoras muriendo de hambre y sed obligan a manifiéstese contra la barbarie.

El 21 de septiembre, Australia, Reino Unido, Canadá, Portugal, España, Francia, entre otros, reconocieron, en la Asamblea General de la ONU, al Estado Palestino. Lo que es una cortina de humo, al no reconocer el derecho de autodeterminación, autonomía, descolonización y emancipación del pueblo palestino. Al no exigir que el genocidio deje de ser negocio rentable, como lo denunció Fancesca Albanece. No sancionar a Israel y E.U por delito de genocidio. Falta, que los países en la ONU rompan relaciones políticas, militares, de espionaje y comerciales con los sionistas israelíes.

Como siempre solo el pueblo organizado y actuando como lo están haciendo los trabajadores de Italia que en huelga bloquearon envíos de suministros de guerra para Israel. Acciones directas y valientes como la flotilla Sumud, unidos a movilizaciones vigorosas, podrán hacerle, aunque sea un rasguño, (como dicen los zapatistas) al monstruo genocida capitalista. Hoy es Gaza y Cisjordania, mañana ¿Quién será?

La flotilla Sumud vuela hacía Gaza amenazada, la criminalidad de Netanyahu y Trump no tiene límite. Hasta hoy 24 de septiembre, van 11 ataques con drones a la flotilla.

Presionada por las movilizaciones pro Palestina, que la presidenta, despectivamente considera pequeñas, la obligaron a pronunciar la palabra genocidio. Falta deje de comprar armas y entrenamiento a los sionistas. Falta romper relaciones políticas, económica y militares con Israel.

La enorme bandera roja, verde y negra atravesó el zócalo gritando ¡Del río al mar Palestina Vencerá!, ¡Palestina Libre! Veladoras y velas alumbraron los cascos del “As de Oro”, el cuaco de Emiliano alumbrado con las luces que claman ¡Alto al genocidio!

Ernesto Ledezma, en el programa “Rompeviento”, informa: Retrasos hacia Gaza por mal tiempo, descomposturas, ataque de drones sionistas. Falta de combustible para zarpar, grandes compañías sionistas compraron exageradamente combustibles. La flotilla continua, sus tripulantes mantienen comunicación por redes. La atención es suya.

Como en las batallas heroicas y los falsos binomios, los malos y los buenos están en posición. El genocidio captado minuto a minuto sacude, desempolva valores, en tiempos en que todo cae, obliga a tomar posición. La neutralidad es complicidad.

En el plantel de la UPN Morelos, el 18 de septiembre se realizó un conversatorio “Palestina y el racismo contra los pueblos originarios”. El diálogo estuvo a cargo de la Dra. Alicia Castellanos y la Dra. Myriam Fraccia. Se estrenó la composición musical, “Alas” de la artista Patricia Salas, se sembró un olivo símbolo de Palestina. Alumnos y maestros en lucha por la autonomía, extendieron la monumental bandera manifestando apoyo a la asediada flotilla Sumud, por ella y por romper el silencio es que Cuernavaca se sumó a las voces internacionales de: Paris, Chicago, Seúl, CDMX, Barcelona, San Paulo, Estambul, Berlín, Roma, Washington, Sídney, Nueva Zelanda, Nueva York, Los Angles, Tokio, Madrid, Toronto, Italia, Londres y muchas más: ¡Alto al genocidio!

De la poeta palestina Ni´ma Hassan

“Hablo de la muerte del vendedor de café, de mi falda que se convirtió en el techo de una tienda de campaña. Hablo de mi gato que fue dejado en una ciudad destripada y ahora maúlla en repetición en mi cabeza. Quiero una gran nube que no puede llover y un avión que tira dulces. Y paredes de colores donde puedo dibujar a un niño con los brazos abiertos sonriendo. Estos son los sueños de mi tienda.

Te amo y tengo suficiente coraje a escalar edificios que ya no existen y en mi sueño saltar a tus brazos para poder confesar que ahora estoy bien.

Por favor pregúntame acerca de mi miedo otra vez”

¡Justicia para Mafer!

¡Alto al genocidio en Gaza!

Oralba Castillo Nájera