

Segundo grupo de estas postales enviadas a mí mismo
Domingo 23 de abril, día de viaje.
Hoy que se corrió el maratón de Madrid tuvimos un almuerzo padrísimo con tu sobrina Gisela, Raúl —su marido y fanático a muerte del Real Madrid, a pesar de su origen andaluz— y su increíble hija Sofía que ya tiene un año. Eso fue antes de emprender nuestro viaje a Torrelodones donde pasaremos los próximos tres días.
Como a eso de la una de la tarde salimos, con Pau al volante, Úrsula, Camila —su hija mayor— Laura y yo hacia esa ciudad la cual queda a 29 kilómetros al noreste de Madrid, cerca de la sierra de Guadarrama, con destino a la casa de Maribel quien sería la anfitriona de nosotros los mexicanos venidos de ultramar.
Para recibirnos se tenía organizada una gran comida en el Quiosco del Bulevar, restaurante con una gran terraza situado a tan sólo diez minutos caminando de la casa donde viviremos. No negarás que vale la pena compartirte el menú con el que nos deleitamos. Los siete comensales, contando a Diego, el hijo de Maribel, que nos acompañó esa tarde, compartimos estas delicias: croquetas de jamón y setas, ensalada de ventresca y tomate, boquerones en vinagre, huevos rotos con setas y foie, una espléndida carne llamada pluma ibérica acompañada de patatas y pimientos de padrón, pescadillas fritas en aceite de oliva, espárragos asados y algo que merecerá una postal aparte, los tomates pata negra, dignos, por su sabor inigualable, de una ficha culinaria que me compartió Maribel y que te enviaré mañana.
Después de este manjar nos instalamos en la bellísima casa de nuestra anfitriona y para cerrar esa tarde vimos en su pantalla una gran película hablada casi en su totalidad en gallego, pero con subtítulos, llamada As bestas, búscala en las plataformas, te va a encantar. Hasta aquí este primer día en Torrelodones.

P.S.: Santos Ruesga te mandó saludos solamente por vía telefónica porque no pudo estar en persona con nosotros por razones de trabajo, según nos dijo. Ya sabes cómo son los economistas, siempre inventando qué hacer.
24 de abril, casa de Maribel.
Ficha culinaria y botánica.
Tomate pata negra (raf)
(Solanum lycopersicum)
“Es una variedad de tomate obtenida a partir de la selección artificial practicada sobre los tomates tradicionales que se plantan al aire libre, manejo que apareció en los años sesenta y cuyo origen se encuentra en la Vega de Almería. El raf es un tomate del tipo marmande que destaca por su sabor y textura, así como por su elevada resistencia a aguas salinas. En España las zonas de producción más relevantes son la barriada de La Cañada de San Urbano, en la capital de la provincia y en el municipio de Níjar, ambos en Almería (Andalucía, España). Para una degustación correcta se debe esperar al punto de maduración preciso, cuando adquiere un tono rojo sangre. Ese sabor sólo necesita un poco de aceite de oliva virgen y sal de mar en grano.”
Torrelodones, el mismo 24 de abril.
Este lunes Maribel me llevará a conocer el pueblo y a comer en alguno de sus muchos bares. Por ello salí en la mañana al encuentro —a tan sólo dos cuadras de camino— de un lugar que seleccioné para desayunar estos tres días, se llama Zeppelin y por lo agradable y tranquilo decidí convertirlo en el sitio para escribir un texto que tenía prometido que apareciera en un libro que celebra a un gran amigo, y para el que tenía límite próximo a la fecha de entrega. Hoy, para conocer su sazón, pedí una ración de tortilla de patatas que estaba preparada como me gusta, es decir, tierna, sin que el huevo esté demasiado cocido. Con ese magnífico sabor aparecieron los primeros renglones del texto, sabores acompañados con una cañita de medio día.
Más tarde, en el auto de Maribel, llegamos a la Plaza Constitución, que es el corazón del pueblo. En este espacio de forma rectangular nos sentamos en uno de sus bares; tomamos una cerveza y picamos unas aceitunas. Más tarde recorrimos el pueblo y visitamos una librería cercana. En sus calles sentí el ambiente inconfundible de este país. Ya con hambre elegimos dónde comer. Entramos a un pequeño bar y yo recorrí la barra para ver qué ofrecían los platones de comida. Sin dudarlo pedí una ración de caracoles madrileños, o sea, preparados en una salsa de tomate y ajo, y de segundo un bacalao a la vizcaína que se veía delicioso. No puedo describirte estos sabores, los dejo a tu imaginación.
De regreso a casa encontramos a Laura, que seguía trabajando con México a distancia desde su computadora. Cuando terminó sus labores los tres nos sentamos plácidamente a conversar. En esa charla supimos dos datos interesantes, uno es de dónde proviene el nombre, para nosotros extraño, del lugar donde estábamos. Torrelodones era conocido en su fundación como Torre de Lodones, debido a la torre musulmana que dominaba la comarca y a un árbol característico de la zona llamado lodón, y por economía del lenguaje se unieron las dos palabras para darle nombre a este lugar. El segundo dato también es sumamente interesante: el partido político que desde 2015 ha ganado ampliamente las elecciones municipales es un partido local, tanto así que se llama Partido Vecinos de Torrelodones (V×T). Te envío este dato para que pensemos en un partido nuevo llamado V×P, Vecinos de Portales.
*Bailarín tropical, apasionado de viajes, bares y cantinas, que desea que estas Vagancias semanales sean una bocanada de oxígeno, un remanso divertido de la cotidianidad.


