Estudiantes de diversas universidades agrupados en colectivos como el Grupo de Acción Revolucionaria (GAR), el Frente Alimentario Estudiantil (FAE), la Asamblea Interuniversitaria y Popular por Palestina (AIPP), la Coordinadora General en Solidaridad con Palestina, Movimiento por la Autonomía de la UPN, se reunieron en el Ángel de la Independencia, para participar en la megamarcha por Palestina que se realizó el 17 de agosto pasado en la CDMX. Una alumna de la UPN Ajusco fue agredida por policías, Zorros, Ateneas o como se llamen hoy los granaderos.

Nos cuenta que “apenas la marcha iba a comenzar en el Ángel rumbo al Hemiciclo, el Zócalo y la Cámara de Diputados, cuando se dio la primera agresión policíaca. Nuestro contingente se encontraba realizando un evento cultural, con música, carteles y fotos que se acomodaron en el Ángel de la Independencia. La policía, en un número exagerado e innecesario se apostó a lo largo de la avenida, eran más que los marchistas. Un grupo del Bloque Negro llegó a confrontarlos, eran muy pocos, y la policía se puso muy agresiva. Tienen órdenes de detener a quien traiga capucha, y cosas como espray en las manos. Nosotros también quedamos encapsulados y tratábamos de recuperar nuestros instrumentos de música y sonido. Comenzó la golpiza, a un compañero le abrieron el labio con sus escudos. También tomaron a un músico de la tercera edad, a quien golpearon y quitaron su instrumento de música. Por fin, avanzó la marcha. A los lados, tanto a la izquierda como a la derecha, se apostaron policías, eran demasiados, nos rodearon. Veníamos casi enfrente de la marcha. Los del Bloque Negro se metieron entre nuestro contingente, entonces los policías entran y rompen nuestro contingente, nos encapsulan y empujan. Nosotros cuidábamos que no tomaran a los chicos de negro. Se puso peligroso, allí fue que me dieron una patada en el tobillo, muy fuerte, casi no podía caminar, las piernas se me doblaban. Tomaron nuestras banderas de Palestina y las rompieron violentamente. Es grave, es símbolo de nuestra lucha y no les importó. Nuestro contingente quedó roto, una mitad se quedó atrás, nos desarticularon. Los policías comenzaron a sacar gente, no sabíamos dónde estaban nuestros compañeros. A la media hora los encontramos, muchos golpeados, los tiraron al piso. No entramos al Zócalo, nos quedamos por el Hemiciclo a Juárez. En especial golpeaban a los que íbamos con cámara, yo estaba documentando, y traíamos, los de prensa un pañuelo para identificarnos. Le tomé varias fotos a los policías. No continuamos hasta el Zócalo y la Cámara de Diputados, estábamos desgastados por las agresiones. Nos fuimos a Pino Suarez, a un parque que está allí, ya muchos se retiraban, quedamos pocos, y había demasiada policía, y nos volvieron a encapsular para perseguir a los de negro. Hicimos un mitin, se acordó retirarnos en grupos pequeños hacia los metros Pino Suárez y Zócalo. La policía nos seguía amedrentando, eran muchos, exageradamente muchos. Yo estoy bien, me están cuidando los compañeros, tenemos que rehuirnos, reflexionar y trabajar más” (se conserva el anonimato para evitar poner en riesgo a la compañera).

En la plaza de Armas Emiliano Zapata, de Cuernavaca, entre el Memorial y el antimonumento de Samir Flores Soberanes se coloca una mesa de firmas para exigir al INE la ruptura de relaciones de México con Israel. Si gana el SÍ, entonces el gobierno está obligado acatar, porque es vinculante legalmente. Ahora bien, tiene candados, primero piden 130,000 firmas, y luego debe participar en la consulta el 40% del padrón electoral. Pero bueno… se puede firmar, llevando su tarjeta del INE, de 9 a 12.30 frente a el general Zapata y Samir Flores con kufiya enredada en el corazón. Muchos niños concurren a moldear con barro palomitas de paz, mismas que serán exhibidas, exigiendo alto al genocidio.

El domingo 24 de agosto más de cincuenta personas se dieron cita en el Zócalo de Cuernavaca para danzar por la paz en Palestina.

Son muchas las acciones que se realizan exigiendo alto al extermino racial de los sionistas israelíes contra palestinos. Van a ser dos años del inicio del exterminio, después del 7 de octubre de 2023. Duelen los niños desnutridos hasta el hueso, niñas cargando tambos de agua o recogiendo migajas de harina del suelo. La hambruna como arma de extermino es cruel, injusta y brutal. Manifestaciones masivas, por todo el planeta claman por terminar con el genocidio imperdonable. Los señores del poder capitalista, ven por sus intereses, no les importa ni acongoja que miles mueran por hambre y sed, balas, bombas y armas asesinas. No les conmueve. El abuelo Marx lo explicó, en el capitalismo la humanidad es mercancía. La guerra es eslabón de la economía de arriba.

Harfuch se retrata con el embajador de Israel con quien, además, tiene tratos de entrenamiento para la milicia mexicana. Tal vez sus tácticas fueron usadas en la mega marcha por Palestina, con encapsulamientos. No olvidemos que los israelíes entrenaron a los kaibiles de Guatemala, que sembraron muerte, tortura y horror en Centro América. Ahora los tenemos en México. Será por eso, que la con A no se ánima a pronunciar el nombre de genocidio.

Compañeros hacen guardia para que no se destruyan el amtimonumento: “La puerta de la Libertad y la Vida”, una bandera palestina, sembrada a las afueras de Relaciones Exteriores y frente al Museo de la Memoria y Tolerancia. Son varias las agresiones a expresiones populares de denuncia, se han borrado murales, se incendió el antimonumento de los 43. Así son tratadas las voces que expresan senti pensares y posiciones frente a la realidad violenta gubernamental. No se escuchan, no se atienden, se reprimen, se criminalizan.

Mientras Harfuch se reúne con las fuerzas sionistas, la embajadora de Palestina en México, Nadya Rasheed, se presentó en el antimonumento y agradeció al pueblo de México su lucha por Palestina Libre. Nuevamente Greta Thunberg surca el mar, ahora con 44 barcos, buscan romper las barreras que evitan llegue ayuda humanitaria a Palestina.

El aliento es constatar marchas masivas dentro de Israel, encabezadas por judíos que exigen devolución de los rehenes de Hamas, y alto a la guerra contra Palestina. El movimiento en las entrañas del monstruo, unido a los millones de voces que claman por detener el genocidio, esperemos inclinen la correlación de fuerzas a favor de detener la masacre racista. ¡Que la vida preserve a la humanidad!

¡Justicia para Mafer!

¡Alto al genocidio en Gaza!

Oralba Castillo Nájera