El Colegio de Morelos ha cumplido diez años, después de una reestructuración del antiguo CIDHEM, la institución morelense se abre como un espacio de investigación, docencia y difusión del conocimiento con un fuerte compromiso social, así lo indica el Decreto Publicado en el Periódico Oficial “Tierra y Libertad” el 26 de agosto de 2015, documento que contiene la Ley Orgánica del Colegio de Morelos. A pesar de su renacimiento, el Colegio de Morelos guarda mucho del ímpetu y la visión de su fundador el doctor Ricardo Guerra, así como de los grandes profesores y humanistas que le dieron vida, sobre todo en lo que hace a su misión académica.

A propósito de estos vínculos, es decir, del vaivén que se dibuja inevitablemente entre la pertenencia y el distanciamiento, platicaba en su momento acerca del logo y la imagen gráfica del Colegio de Morelos con un destacado profesor que, además, es un profundo conocedor del antiguo CIDHEM y de toda la escena intelectual morelense en los últimos años. Argumentaba, por mi parte, que el logo del colegio actúa como un referente gráfico de esa labor dialogal, de unidad en la diversidad a la que induce su nombre, sobre todo, si pensamos en la raíz latina a la que responde: colligere, con el significado básico de reunir, juntar o asociar y que, de inmediato nos lleva a collegium. De tal modo, collegium por definición es un espacio dedicado a procurar el conocimiento, como recinto que se distingue por la unidad de múltiples perspectivas. En este mismo sentido, Egidio Forcellini en su Totius latinitatis lexicon también refiere a la synagía griega o la societas romana, puntualizando: qui plures complectitur…et significat certum hominum statum, sive ii societate conjuncti sint, sive non. (que se comprende de muchos…y significa un cierto estado de hombres, sea que estén unidos en sociedad o no). Lo que nos recuerda la libertad que caracteriza a este tipo de colectivo, digamos que en este caso se trata de una comunidad que se fundamenta en la libertad de pensamiento que tiene lugar en el estado de Morelos, como el determinativo claramente lo indica.

Con esto en mente, sigo considerando que la espiral que lo compone es una alusión directa a la acción de reunir, además de una versión de la sección áurea formalizada por los griegos y llevada a su máxima expresión por Leonardo de Pisa. Sin embargo, la cuestión no queda solamente ahí, pues también puede verse en una de sus versiones la xicalcoliuhqui, la poderosa greca escalonada que es referente de la arquitectura prehispánica, más allá de que la palabra expresa un movimiento particular, asociado con el caparazón de los caracoles y, como atributo, de todo lo ondulado. De tal modo, el logo y la imagen gráfica expresan la convergencia de lo universal y de lo propio, de los elementos que en su encuentro le dan contenido a nuestra tradición.

A raíz de esto, no dejaba de pensar en el buen tino de la actual administración en la elección del lema que ahora acompaña a esta imagen: “provechosamente morelenses, generosamente universales”. En la convergencia de todos estos elementos puede leerse la voluntad académica e intelectual que ahora lo caracteriza, por conducto de la presencia perenne de Alfonso Reyes y a través de una excelente actualización de las palabras del maestro en A vuelta de Correo, texto en el que Reyes había puntualizado que “la única manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente universal, pues nunca la parte se entendió sin el todo. Claro es que el conocimiento, la educación, tienen que comenzar por la parte: por eso ‘universal’ nunca se confunde con descastado.”, todo esto después de ser interpelado por Héctor Pérez Martínez en 1938.

Así pues, los miembros del Collegium se reúnen como guardianes del pensamiento, de su desarrollo y de su aplicación para construir un mundo mejor, siempre en beneficio de la humanidad. Efectivamente, se trata de un espiral que en sus líneas generales plantea la posibilidad del desarrollo, pero, específicamente, de un desarrollo con la medida del pensamiento. De esta forma, la misma voluntad de apertura al mundo, con una fundamentación en lo local queda de manifiesto. Finalmente, y una vez más con el gran maestro de Monterrey, afirmamos que “… a México le conviene que se oiga su voz en todas partes…”, por todo esto, esperamos que sean muchos años más del servicio de esta institución educativa.

A resaltar inicio del cuarto párrafo:

“A raíz de esto, no dejaba de pensar en el buen tino de la actual administración en la elección del lema que ahora acompaña a esta imagen: “provechosamente morelenses, generosamente universales”. En la convergencia de todos estos elementos puede leerse la voluntad académica e intelectual que ahora lo caracteriza, por conducto de la presencia perenne de Alfonso Reyes y a través de una excelente actualización de las palabras del maestro en A vuelta de Correo, texto en el que Reyes había puntualizado que “la única manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente universal…”

Imagen. Logo del Colegio de Morelos.

  1. Nahuatlato, Profesor de Tiempo Completo en El Colegio de Morelos.

José Manuel