El tema de los derechos humanos ha sido unas de las variables que más he pretendido citar vinculado al tema de la Economía Social y Solidaria (ESS). En esta entrega quiero centrarme en los llamados derechos de segunda generación o Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales identificados con las siglas DESCA. Si bien en otros escritos he realizado referencias al respecto, lo he hecho de forma general. La intención es, entonces, dar respuesta a la interrogante de si es posible la satisfacción de los DESCA a través de las prácticas de ESS; lo anterior a partir de la experiencia recogida desde el NODESS Morelos Solidario y Cooperativo durante todos estos años.

Los DESCA se conciben como aquellas prerrogativas que buscan una mayor igualdad entre las personas, para lograr lo anterior es fundamental que los individuos cuenten con un trabajo decente y digno, seguridad social, vivienda, salud, educación, desarrollo personal y cultural y un medio ambiente sano. En pocas palabras, las anteriores prerrogativas forman parte de los DESCA.

Así, la referencia a los DESCA en México se vuelve ineludible ya que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 (CPEUM) fue la primera en el mundo en integrar a su contenido los derechos sociales; sin embargo, desde el primer momento se les atribuyó un carácter aspiracional y por ende, no resultaban justiciables – término jurídico que se refiere a la posibilidad de demandar o reclamar ciertas prerrogativas ante los órganos de justicia –, prolongándose su cumplimiento en el tiempo.

En ese sentido, defiendo la idea de que la satisfacción de los DESCA depende de una determinada estructura y organización en el campo económico y social a partir de otras alternativas al desarrollo. Como mencioné en mi escrito de la semana pasada, son derechos que no han podido ser atendidos ni por el Estado ni por el mercado.

Diversos informes, de hecho, han demostrado los vínculos críticos entre pobreza, desigualdad y fallas en la protección de derechos humanos. En esa línea de ideas, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales señala que las naciones o Estados deben lograr que estos derechos sean plenamente efectivos adoptando medidas “hasta el máximo de los recursos de que dispongan”; de modo que si el crecimiento económico que experimenta un país deja como consecuencia o externalidad negativa mayor pobreza y desigualdad – como el caso del sistema hegemónico – difícilmente se logra una protección de tales derechos. Por otro lado, las medidas que deben adoptar los Estados para procurar ese cumplimiento de derechos deben darse en forma progresiva; por ende, al generarse mayores índices de pobreza y peores condiciones de vida para las personas bajo un sistema orientado a reproducir y cuidar el capital de forma constante e indiscriminada se deben valorar otras alternativas o caminos para alcanzar un desarrollo más sostenible.

La ESS da cuenta de prácticas interesantes que cobijan tales derechos y logran su satisfacción a manos de iniciativas o colectivos del llamado, en México, sector social de la economía. Me decanto por referenciar algunas que hemos tratado desde el NODESS Morelos Solidario y Cooperativo:

  1. Mercadito Verde Morelos; en algún momento nuestro NODESS colaboró con esta iniciativa de economía solidaria a cargo de la Comisión Estatal de Biodiversidad de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del estado de Morelos y se demostró la viabilidad de una producción y consumo responsable con el medio natural.
  2. Bazar Campo-Ciudad, otra iniciativa con la cual colaboramos algunos años. Esta estaba a cargo de la Unión de Pueblos de Morelos, una A.C. que en su momento participó como actor del NODESS, la intención de la iniciativa era acercar productos del campo saludables y orgánicos a consumidores ubicados en zonas urbanas; una forma de ESS con la capacidad de generar mejores hábitos alimenticios con consecuencias positivas para la salud.
  3. Diversas cooperativas que documentamos en el NODESS cuentan con fondos de educación y culturales para fomentar ambos derechos en favor de sus asociados, familias e incluso comunidades o territorios en los que impacta su quehacer.
  4. Resiliente, una cafetería que brinda trabajo a personas con diferentes tipos de discapacidad. Esta iniciativa a cargo de alumnos de la facultad de psicología de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos – y que en algún momento tuvimos oportunidad de documentar – promueve la inclusión laboral.
  5. Cooperativas de mujeres a nivel del estado de Morelos que han brindado oportunidades económicas y sensibilizado en el tema de género.

Creo que no hace falta desglosar en cada ejemplo o iniciativa citada el derecho humano o DESCA en concreto que se logra proteger y satisfacer de forma práctica; lo que sí vale la pena enfatizar es la respuesta a la interrogante que titula este escrito: sí, sí es posible la satisfacción de los DESCA a través de las prácticas de ESS.

* Coordinadora del NODESS Morelos Solidario y Cooperativo.

Investigadora Asociada C de Tiempo Completo del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (CRIM-UNAM). tatianag@crim.unam.mx

Tatiana Vanessa González Rivera