

Entre acordeones y desinformación, la fuerza cívica que emerge
Primera parte
Ana Isabel León Trueba*
“La primera condición para modificar la realidad consiste en conocerla”.[1]
“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos” [2]
“Mucha gente pequeña, en sus lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas,

puede cambiar el mundo[3]”
Eduardo Galeano
El pasado 10 de junio, el INE presentó los últimos resultados de la elección del poder judicial realizada el domingo 1 de junio. Ahora se conoce a los próximos ministros de la SCJN, a los integrantes del nuevo Tribunal de Disciplina, a quienes integrarán la Sala Superior y las cinco Salas Regionales del Tribunal Electoral, así como a las y los jueces y magistraturas de circuíto, se eligieron 881 cargos.
El espacio ciudadano[4] se llenó de voces, palabras que rebotan en noticieros, mesas de debate, entrevistas y por supuesto en redes sociales, palabras que celebran o condenan la elección del poder judicial mediante el voto popular. En medio de este estruendo mediático, casi 100 millones de personas, cada una con sus dudas y certezas, enfrentamos una primera disyuntiva: Ejercer nuestro derecho a votar para elegir al poder judicial o abstenernos de hacerlo.
Los casi 13 millones de personas que votamos tomamos una segunda decisión: anular la boleta o emitir nuestras preferencias marcando los recuadros correspondientes. Un cálculo, con datos del INE, de la elección de la SCJN, muestra que aproximadamente un millón 400 mil personas decidieron anular su voto. Las demás avanzamos:
Cómo definir por quién votar
Hay millones de historias que contar, miles de acciones y estrategias implementadas, que en su diversidad al plasmarse cada una en las boletas, al concretarse en votos específicos, crean en su conjunto, los resultados de la elección.
Ante la diversidad y con el deseo de profundizar en el conocimiento de lo sucedido, presento tres situaciones que considero vivieron la mayoría de las personas que votaron, toca a mis lectores valorarlas.
Situación 1: Se reciben por medios electrónicos o de forma presencial listados de candidaturas (“Acordeones”) que se propone sean votadas. Provienen del partido Morena, de asociaciones de profesionales o civiles, de amigos, vecinos, familiares o conocidos, de comunicadores alternativos, entre otros, que comparten sus análisis y propuestas.
Situación 2: El acceso a la información sobre los perfiles y las trayectorias de las y los candidatos fue muy desigual. La mayor parte de la información sobre las y los candidatos se difundió por internet, por ejemplo, el sitio web del INE con información valiosa sobre cada candidatura, llamado “Conoceles, practica y ubica”. Sin embargo, estudios han mostrado que las personas sin acceso a internet son adultos mayores, personas con bajo nivel educativo o en pobreza, habitantes rurales y residentes en estados con poca infraestructura como Chiapas o Oaxaca. La ciudadanía con acceso a internet podría obtener información valiosa, si decidía consultarla, los demás sólo se podían informar por radio o TV.
Situación 3: Los medios de comunicación tradicionales (radio y tv comerciales) con mayor cobertura que el internet, decidieron restringir su información y presentar una visión negativa de la elección incluyendo el llamado a no votar. Por su parte, el sistema público de radiodifusión (SPR) se coordinó nacionalmente y brindo información y análisis sobre el proceso electivo. Se les critica que hayan dado un trato desigual favoreciendo a las candidaturas de Morena.
Ante las situaciones descritas, las personas que decidimos votar, cada una dentro de sus propias circunstancias, enfrentó una disyuntiva para definir su voto:
Votar como se proponía en el “acordeón”. Circularon varios listados, el más difundido se atribuye a Morena, se proponía escribir en los recuadros de las boletas los números que sugería el “acordeón”. Considero que esta forma de proceder responde a la complejidad de la tarea, al poco o nulo acceso a información relevante sobre las candidaturas y a la confianza que el elector tiene de la persona u organización que le proporcionó el “acordeón”. No se puede dejar de lado la presión que pudo ejercerse sobre el votante.
Informarse y elaborar individual o colectivamente su propio “acordeón”. La tarea resultó compleja, sólo en la elección de la SCJN se tenían 64 candidaturas. Por ello, en muchos casos no se partió de cero, fue un esfuerzo colectivo no totalmente artículado. Los medios de comunicación alternativos jugaron un papel importante, Fabricio Mejía, Ángel Balderas, Viri Ríos, Julio Astillero, entre otros, también las organizaciones profesionales o civiles como la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, en las redes sociales se presentaron listados alternativos, se comentaron las trayectorias de las y los aspirantes, buenas y no tan buenas. Las conversaciones fueron intensas y sumadas al trabajo individual permitió ir construyendo el listado personal que se trasladaría a las boletas.
Los resultados de la votación para la SCJN
El resultado fue que ganaron las 9 personas que se propusieron en el “acordeón” difundido presuntamente por Morena. Este hecho es interpretado por la oposición como la imposición por parte de este partido en la integración de la SCJN.
Viri Ríos, en su artículo publicado el 8 de junio pasado en el diario El País, cuestiona esta interpretación. La periodista y académica analizó estadísticamente los resultados de 71 mil secciones electorales distribuidas en el país e identificó 7 patrones de votación en la elección de la SCJN. Me referiré sólo a los tres principales patrones que en su conjunto representan el 86 % de las secciones estudiadas y que se presentan en la tabla 1.
Tabla 1
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Patrón de votación |
% de secciones electorales ganadas |
Candidaturas con mayor votación |
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Oficial: |
30 % |
Los nueve candidatos propuestos en el “acordeón” morenista |
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Oficial simplificado: |
25% |
Hugo Aguilar y Lenia Batres. El resto no representa un patrón |
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Orgánico. |
31% |
Cuatro candidaturas propuestas en el “acordeón” (Hugo, Lenia, Loretta y Estela Ríos) y candidaturas independientes (Isaac de Paz, Natalia Télles, Federico Anaya, entre otros) |
El patrón orgánico es resultado de la participación de personas con perspectiva de izquierda que decidieron no votar como se proponía en el “acordeón” morenista. Elaboraron propuestas, no articuladas del todo y surgidas desde varias partes del país, que coincidían en los cuatro candidatos que se identifican con el obradorismo, pero no así los 5 restantes. Ganaron en un porcentaje 1 % mayor de secciones que el patrón oficial, pero al no coincidir del todo en las 5 candidaturas independientes, éstas obtuvieron menos votos que las candidaturas oficiales. La pregunta es si lograron incidir en la conformación de la SCJN, les propongo a quienes esto leen analizarlo en la segunda parte de este artículo.
*Académica y expresidenta del IMPEPAC (2014-2020)
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Las Venas Abiertas de América Latina (1970). ↑
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El libro de los abrazos (1989). ↑
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Atribuida a Eduardo Galeano, sin referencia confirmada. ↑

