

Cuautla, conflictos y vicisitudes de la efímera capital morelense entre 1874 y 1876.
“Trasladados á esta ciudad [de Cuautla] los Poderes Superiores del Estado [de Morelos] con las oficinas respectivas y el Instituto Literario, no sólo se han mejorado los edificios que ocupan para apropiarlos á los diversos objetos de su servicio, sino que se ha procurado el aseo y [el] embellecimiento de la localidad para hacer la mancion digna del poder público”, informó ‒1875‒ el general Francisco Leyva Arciniegas, gobernador del estado de Morelos.
En medio de una severa crisis de legitimidad y de legalidad que lo llevó a solicitar reiteradas licencias al cargo, el primer gobernador constitucional de la nueva entidad envió al Congreso del Estado de Morelos el decreto que, publicado el 11 de mayo de 1974, estableció en Cuautla la capital del estado de Morelos. El 1 de junio siguiente se realizó la mudanza del mobiliario de los tres poderes locales, entrando estos a Cuautla el lunes 15 de junio de 1874.
Si los cuautlenses “de buena fe y que no viven del presupuesto”, visitaran Cuernavaca antes del traslado de la capital, y conocieran “todos los males que [Leyva y sus amigos] aquí han hecho; todo lo que hicieron sufrir á los habitantes de esta ciudad, á unos en su persona, á otros en sus intereses, á otros en su dignidad y á muchos en su honra […] verán como el día más infausto de la historia de Cuautla, es aquel en que dé albergue á esta turba de miserables”.
En una carta dirigida a El Monitor Republicano ‒1 de junio de 1874‒, el anónimo remitente hizo un recuento de acusaciones en contra de “Leyva y sus secuaces, […] cuyas pretensiones llenaron de alegría á los habitantes de Cuernavaca, ya porque se quitan de esa calamidad, y ya también porque siendo peor temperamento el de Cuautla, es probable que se exsacerven las intermitentes y acaben de una vez con la existencia de ese malhadado enfermo”.
Ante la licencia solicitada por Leyva, el gobernador sustituto, Miguel Quiñones, concretó el traslado de la capital morelense a Cuautla. Nuevamente en el cargo, Leyva informó que “el Palacio municipal se ha mejorado, se han compuesto los edificios destinados para cuarteles de la seguridad de infantería y caballería, se han pintado las fachadas de todos los edificios y se procede actualmente á la construcción de un Teatro que no hay en esta población”.

Así, Cuautla se convirtió en el escenario de los conflictos entre las facciones juarista y porfirista confrontadas por el control del estado de Morelos. Si bien se impulsó el desarrollo de la región, los cuautlenses también sufrieron las consecuencias de la inestabilidad política, los levantamientos armados, los juicios políticos, la escasez del erario, el vandalismo creciente, los intereses de los empresarios y de las ambiciones de los políticos.
Memoria presentada al Honorable Congreso del Estado de Morelos por el C. Gobernador Constitucional del mismo Francisco Leyva; primera edición; Imprenta del Gobierno del Estado; Morelos; 1875.
El Monitor Republicano; Correspondencia particular del Monitor [sic]; quinta época; año XXIV; t. 65; núm. 133; jueves 4 de junio de 1874; p. 3.

Imagen: Vista de Cuautla desde el campanario del convento de San Diego
(fragmento). ca. 1910. Fototeca Nacional SINAFO-INAH.

