La crisis en el Tribunal Superior de Justicia de Morelos generó una sesión extraordinaria de más de diez días de duración, en la que si bien no se lograban poner de acuerdo en quién presidiría el órgano, en decenas de intervenciones de magistradas y magistrados se evidenciaron confesiones de un órgano contaminado por hechos de corrupción, mentiras, favoritismos, y otras conductas lejanas y en ocasiones opuestas a la impartición de justicia.

El 21 de mayo, en obediencia a lo que mandata el decreto 165 mediante el que se reformó el Poder Judicial en Morelos, el pleno del tribunal se reunió en sesión permanente con el único objeto de nombrar a una nueva persona titular de la presidencia de la que, esa misma mañana, había sido removido, por la misma ley, el magistrado Luis Jorge Gamboa Olea. La sesión inició con los 22 integrantes del pleno, luego se declaró un receso para remitir la terna para la elección al Congreso de Morelos que tendría que validarla. Una vez que se validó la terna la sesión se reanudó con la primera de dos votaciones que no alcanzaron la mayoría calificada.

22 de mayo, las primeras acusaciones

El jueves 22 el bloque de Gamboa Olea hizo el primer vacío a la reanudación de las sesiones. El intento de sesionar a las nueve de la mañana se pospuso hasta un par de horas después, pero llegaron solo once de los 22 integrantes del pleno.

Un nuevo intento ocurrió a las 12:35, pero con los mismos resultados. El magistrado decano, Juan Emilio Elizalde Figueroa quien presidía la sesión, aseguró: “quiero dejar constancia, porque creo que tiene una trascendencia en esto: al abandonar las instalaciones tuve la coincidencia con la magistrada Carmen Aquino, quien me hizo saber que estaban reunidos los compañeros en el lugar en que, creo yo que indebidamente, ocupa el magistrado Jorge Gamboa (la oficina de la presidencia del Tribunal)”. La magistrada le aseguró entonces que no había sido convocada, sin embargo, la secretaria general informó que les había convocado personalmente.

La magistrada Bertha Rendón Montealegre aseguró: “es evidente el desapego (de los magistrados ausentes) hay un enojo que se manifiesta en los casos cuando esto es una cuestión institucional”, expuso que la intención de la sesión era: “decidir a una persona que reúna los requisitos, no solo de la abogacía de una persona honesta, eficiente, transparente, humana y descartemos, pues una etapa de tiranía y de terror en que la gente de afuera y de adentro ha sido la que ha sufrido”.

Elizalde Figueroa se solidarizó con las palabras de la magistrada y aseguró que los magistrados ausentes buscaban votos y respaldos en otros lados y no al interior del tribunal: “los 11 magistrados aquí presentes indudablemente no estamos buscando en ningún otro lado… Si aquí estamos los que tenemos que estar, estamos para lo que tenemos que estar, se habrá de votar… Yo creo y soy un convencido de que finalmente entre quienes tienen que buscar el consenso es entre estos compañeros, incluyendo su servidor, y no en lugares distintos con personas ajenas”.

Se convocó nuevamente para las 16:50 horas y se reunieron apenas once magistradas y magistrados. Bertha Rendón Montealegre advirtió “ya es oportuno informar a las sociedades competentes… en este caso, pues al Poder Legislativo, solicitándole que por su gentil conducto también se informe al resto de los integrantes del constituyente permanente, a la misma titular del poder educativo, a los órganos colegiados jurisdiccionales, juzgados de distrito, incluso las instituciones con los que este tribunal tiene contratos para los efectos administrativos”, de lo que crisis que se gestaba en el Tribunal.

Un aciago 23 de mayo

El 23 de mayo pasó todo y empezó con el olvido de la toga de Javier Mújica Díaz, uno de los candidatos a la presidencia, que derivó en solicitar un receso para reanudar la sesión en la que ya pasadas las diez de la mañana se celebraría la segunda votación, otra vez sin lograrse los votos para definir la presidencia. El bloque de magistrados afines a Gamboa Olea apoyaron la moción de reunirse nuevamente a las cuatro de la tarde, pero no llegaron.

La ausencia de ese viernes por la tarde motivó que la magistrada Bertha Rendón Montealegre pidiera se informara a las autoridades las condiciones que guardaba la sesión interrumpida. El magistrado decano, Juan Emilio Elizalde Figueroa (conductor de la sesión) pidió se hiciera el borrador de ese informe.

Pero antes de la votación, la magistrada Rendón acusó a los ausentes de imponer “obstáculos ilegales, abusivos, bajos” a la reanudación de la sesión; actitudes que dijo, “constituyen un riesgo para la administración de justicia”.

Elizalde Figueroa, acusó “hay teléfonos oficiales que han sido bloqueados” para no ser notificados, los magistrados, de los intentos de reanudar sesión, “en algunas ponencias se negaron categóricamente a recibir las convocatorias, quizá pensando que esto impediría que estuvieran cumpliendo con la obligación que tienen”.

También acusó que el grupo ausente en la sesión dio información tergiversada de la presencia del magistrado decano en el Tribunal, aunque dijo “esperaré que estén aquí los protagonistas de esas situaciones para efecto de, en su cara, en presencia de él, decirle todas las situaciones anómalas que están sucediendo; dentro de las cuales hay una que en lo personal me indigna porque, es una secuela, que es un trato totalmente vejatorio, indigno en torno a una mujer que es el caso de la oficial mayor (Nidiyare Ocampo Luque)”.

José Anuar González Cianci propuso intentar nuevamente reanudar la sesión a las 19:30 horas, lo que se aprobó por unanimidad de los 13 presentes.

A las 19:32 horas del viernes vino un nuevo intento de retomar la sesión, nuevamente se reunieron apenas doce magistrados.

En el intento de sesión que duró menos de diez minutos y en él se instruyó notificar a los magistrados faltantes de una nueva sesión el sábado al mediodía, ya con una preocupación más, el de pago de nómina de los trabajadores.

Fin de semana de advertencias y lamentaciones

Para el mediodía del sábado ya se habían presentado catorce de los 22 magistrados, aún insuficientes para reanudar la sesión.

El incumplimiento para presentarse mereció ya se notificara a todos los magistrados y magistradas su obligación para presentarse sin necesidad de convocatoria, a lo que se opuso la magistrada Alejandra Hernández García.

El documento preparado fue leído por el magistrado decano. En el texto se explica que al tratarse de una sesión permanente la presencia de los magistrados es imperativa y en caso de desacato, como en el que incurrían los magistrados que no acudían a la reanudación “es materia de responsabilidad política, administrativa e incluso penal, en términos de lo que han mandatado la constitución política del Estado de Morelos, los numerales 135 y 136, en relación con la ley estatal de responsabilidad de los servidores públicos, en sus artículos 2 y 10, fracciones primera y sexta, lo anterior al no cumplir con un Decreto Constitucional. Es decir, hay una asistencia reiterada y contumaz”.

Luego de la discusión sobre el contenido de la notificación, que al final quedó en los mismos términos, Elizalde Figueroa volvió a referir a los señalamientos que los ausentes le hacían a través de algunos medios de comunicación: “yo no tengo el mismo interés ni de mantenerme, ni de permanecer… La verdad es que esta tarea… de manera grotesca alguien que insisto, está ausente, habla de abandono, en mi caso, de las funciones que tengo encomendadas en la en la primera sala del tercer circuito, lo cual obviamente falta la verdad… pero, aun así, en esa política tan pertinaz y tan vil que siempre existe de engañar, de mentir por su parte en un comportamiento ya habitual”

Se programó otra sesión para el domingo y tampoco se reunió el quórum. Acudieron solo 13 magistrados y la preocupación principal fueron los pagos de servicios y de personal que el tribunal enfrentaría en unos días.

Lunes de denuncias y balconeos

Las nueve de la mañana del lunes, tampoco se pudo reanudar la sesión. Con catorce magistrados solamente la sesión viró sobre la necesidad de garantizar la nómina de los trabajadores.

La magistrada Alejandra Hernández propuso una reunión “informal” para resolver el problema de pagos, lo que llevó a la mesa el tema de los audios filtrados a medios de comunicación de conversaciones entre magistradas y magistrados en que se registraron advertencias y otra suerte de presiones para inclinar el voto de magistrados a favor de Javier Mújica Díaz.

“Sería conveniente que pudiéramos no sólo convocar de manera formal, sino yo invitaría a los integrantes de este pleno a que pudiéramos reunirnos de manera extraoficial los 22 integrantes… para efecto de poder platicar sobre qué vamos a hacer, cómo vamos a transitar -porque estamos a 26 de mayo- entonces, próximamente se viene el pago de nómina de los trabajadores… me parece que deberíamos de sentarnos porque desde que se publicó la reforma, si bien es cierto, tal vez algunos se han reunido, pero no los 22 integrantes”.

Los magistrados Bertha Rendón, Francisco Hurtado Delgado y Juan Emilio Elizalde se apartaron de la propuesta de la magistrada para una reunión en privado.

Rendón Montealegre acusó: “ha habido muchas reuniones informales y las va a seguir habiendo, pero junto con ello, pues está la asistencia a las sesiones del pleno, una cosa no excluye la otra…. sólo que tenemos que ir documentando también que, junto con las pláticas, los encuentros o también los desencuentros, está también dar muestra de que estamos aquí cumpliendo el mandato constitucional… porque bueno, las reuniones informales no se registran… cuando menos yo creía que no se registraban, ahora resulta que se graban. Es otro acto también bochornoso”.

Señaló la existencia de una “guerra tristísima… en donde se descalifica, se calumnia, se difama, pero la gente ya nos conoce. Y en lugar de atender racionalmente lo que es una cuestión institucional, no personal, sigue la manipulación de las emociones, porque esto impera muchas veces en las redes sociales. Sigue la descalificación, la calumnia. Pero eso tampoco es nuevo, pues ya no hemos visto, ya lo hemos sufrido. Entonces eso no es un obstáculo para que continuemos en el cumplimiento de nuestro deber”.

Elizalde Figueroa secundó: “alabo la preocupación de la magistrada Alejandra respecto a las consecuencias que pudiera haber administrativamente hablando y de la cual creo que desde el primer minuto en que entramos en esta mecánica de ausencias y presencias, he externado de manera reiterada lo que es la preocupación de mi parte y de la parte de los otros 10 magistrados y ahora la incorporación de los 2 magistrados más… Yo me apartaría la verdad de tener reuniones extraoficiales porque creo yo que el lugar indicado para llevar al cabo cualquier clase de debate es aquí. Creo yo que con todo lo que se ha manejado ya en los medios y lo que ha pululado como rumor, como información, considero que solamente estaríamos dando… credibilidad a cuestiones que son intereses distintos los que se quieren manejar para efecto de arribar un propósito”.

Reiteró: “no participaré en ninguna reunión que sea extraoficial, insisto, que no tenga que ver con la reunión en la cual aquí estemos los 22 magistrados. Si obviamente es voluntad, tienen la capacidad, la posibilidad… y quieren reunirse. Háganlo, no hay ningún empacho de mi parte ni ninguna oposición, pero sí reitero, y lo digo plenamente convencido, el único lugar para poder debatir es este lugar. Si quieren arreglarse en otras cuestiones, repito, están en plena libertad y no queriendo decir más”.

Francisco Hurtado señaló: “en aras de la transparencia y para combatir precisamente algunas informaciones totalmente falsas que se han circulado en algunos medios electrónicos, precisamente para combatir esas informaciones falsas… Coincido también de que debe ser aquí en pleno donde se debe resolver esa situación”.

Ya para las cuatro de la tarde, en la reanudación de sesión el tema de la nómina parecía estar más claro, pero la magistrada Rendón acusó los bloqueos de parte de Gamboa Olea para resolver la crisis. “¿Cuál es el temor? ¿Por qué la resistencia?… Pero es que tiene que irse ya su gente dice que tiene lista la entrega, pues no se aparece y no hay posibilidades de llevar a cabo la otra porque no vienen”

“Es otra vez no el terror de siempre… ‘Yo no voy, ah, pero ustedes hacen algo cuidado’… Es como el pirómano que incendia verdad y sale corriendo gritando fuego”, advirtió la magistrada.

La magistrada Alejandra Hernández aprovechó para ventilar desavenencias con Rendón Montealegre a quien acusó de faltar al respeto a los trabajadores y de haber tramitado un permiso para ausentarse “se puede engañar a los medios de comunicación, tal vez con un discurso tan reiterado, tal vez se puede engañar a la propia ciudadanía, pero los que estamos en este plano sabemos que en meses anteriores la magistrada que me antecedió en el uso de la voz presentó un escrito para una licencia de un mes. ¿Ausentarse un mes y saben qué hizo? Lo retiró. Simplemente se ausentó ese mes y no se presentó en el Tribunal. Sí, el trabajo se lo llevaban a su casa”.

La magistrada Rendón le respondió que siguió haciendo su trabajo pese a atender un asunto personal y su sala siguió funcionando, “dejo ahí para no entrar en este tema de vecindario”.

Juan Emilio Elizalde expuso que “todo lo que aquí decimos y exponemos, la verdad es objeto y sujeto de una disección milimétrica por parte de quiénes sólo están esperando, quizás una mala palabra mal puesta, una coma no aterrizada para el efecto de ver cómo van y presentan una denuncia, como finalmente se habla de violencia de género, violencia política, violencia de lo que sea…. ¿Cuál es la dificultad que encontramos en este pleno? Que no estamos ni siquiera 15 y no porque nosotros lo estamos impidiendo”, y citó nuevamente para el martes a las 14 horas, justo una semana después de los primeros intentos.

Las prebendas, canonjías y la vergüenza del magistrado Elizalde

El mismo lunes, ante el pleno, el magistrado denunció los bloqueos que ha sufrido en el breve encargo que le corresponde: “una ocasión pretendí obtener un sello que me fue negado en las oficinas de la presidencia para poder remitir al Congreso la terna que este pleno había determinado me fue negado… el personal que está adscrito en presidencia… me negó el acceso a priori, y la verdad fue una situación que considero no solamente como magistrado, sino como responsable de la tarea, era humillante. Pero la indicación que tenían era fundamental. ¿De quién venía? Se han dado otros incidentes que la verdad, o sea creo, va a llegar el momento oportuno para poder sacarlos a colación, en las cuales incluso se han dado situaciones ríspidas… que tienen que ver con cuestiones materiales y en las cuales pareciera que su servidor quisiera usarlas”.

Y sentenció: “creo que ese proceso que debe haber culminado en una hora, cuando muy tarde estamos viendo que ya llevamos más de una semana… mi único interés es que haya un representante permanente, que hay a quien de alguna manera tutele, pero una persona que tutele esto sin tener que estar, como ha sido cotidiano, con las manos amarradas, teniendo que pagar facturas y teniendo que estar correspondiendo a intereses que son públicos, visibles y conocidos por todos. ¿Qué me das? Tienes mi voto, ¿qué me DAS? tienes mi solidaridad aquí”.

Y recordó: “aquí en este pleno hemos visto… y me ha dado vergüenza de votaciones en las cuales estando a 42 grados, si quien está aquí (en la silla de la presidencia) dice que hace frío, se ponen suéter, así de grave… Creo yo que tenemos un salario, creo yo que tenemos prebendas, la verdad, canonjías, gastos médicos, cuestiones que nos permitirían obviamente vivir de la medianía que hablaba (Benito) Juárez o más allá incluso de la medianía. ¿Pero qué sucede? Cosas que de alguna manera a veces se manejan en lo absurdo. Estás conmigo de doy todo lo que quieras, plazas, viajes, vehículos, lo que tú quieras. Con eso obviamente sé que tengo tu voto. Y si obviamente estamos manteniendo ese lugar a través, obviamente, de otorgar lo que no nos está dado dar”.

“La cuestión de la reforma judicial a veces se hace justificable por tantos excesos. Creo yo que no era la forma, sin embargo, también habría que acusar en responsabilidad lo que todos hemos abonado para que se den situaciones de esta naturaleza. La verdad, lo he dicho, lo sostengo. Ha habido conductas aquí, votos que se han dado absurdos, votos que han sido contradictorios en una misma sesión de pleno y que esto de verdad lo digo ante los ojos de la sociedad, lo digo ante el pueblo de Morelos… este punto ya debe acabar”.

Más intentos y más abortos

Del martes al sábado hubo nuevos intentos por retomar la sesión. El día 27 asistieron doce; el miércoles llegaron 13 (la magistrada Rendón tuvo un problema familiar y los presentes se solidarizaron y dieron su pésame a la ausente); el jueves llegaron catorce nuevamente; el viernes, llegó el mismo número de magistradas y magistrados en el primer intento, y en el segundo hubo 13; el sábado se reunieron los mismos 14.

El lunes a las 17:21 horas hubo una nueva convocatoria, en la que nuevamente no hubo quórum. Juan Gabriel Vargas Téllez pidió generar un receso de 20 minutos para generar una propuesta para reunirse. Pasada media hora volvieron al salón los 14 cotidianos. Hubo, eso sí, intentos de diálogo con el bloque ausente.

Pero tampoco esos acercamientos funcionaron. El pleno se declaró en receso permanente y pidió auxilio al Congreso de Morelos.

El magistrado Manuel Díaz Carvajal resumió la crisis: “El día 19 de mayo del presente año sí se publicó en el periódico oficial el Decreto 165, que reformó nuestra Constitución en materia de nuestro Poder Judicial…. es un hecho notorio y público. Hasta esa fecha traíamos una problemática como institución, problemática que el constituyente permanente, pues procuró dar un cauce para su solución a través de la disposición decimosegunda y estableció ahí un procedimiento. En primer lugar, se determinó que quien estaba en funciones y ostentaba la presidencia cesaba a la entrada en vigor de dicho decreto y que a las 9:00 de la mañana del día siguiente, el día 20, pues empezaría esta sesión que hasta la fecha continuamos y después de 24 sesiones muy lamentablemente, muy tristemente este órgano colegiado, dada la incomparecencia de algunos compañeros, no ha podido determinar esa representación que es fundamental para el funcionamiento del Estado. Hay que recordar que la impartición de justicia está reconocida constitucionalmente como una de las instituciones fundamentales del Estado. Y es lamentable que una de esas grandes instituciones del Estado no tenga su representación debidamente integrada. Insisto, el Constituyente Permanente nos dio una vía para solucionar esa problemática que traíamos y no hemos tenido esa capacidad para solucionar, dado que ni siquiera este hemos tenido la asistencia del número de compañeros suficientes para llevar a cabo la votación correspondiente”.

Se propuso entonces dar vista al Congreso de Morelos, “con la situación que prevalece después de 24 reanudaciones de la sesión, para el efecto también de que se tomen las medidas legislativas que correspondan, por ahí se pueda reencauzar esta esta problemática”.

Elizalde Figueroa calificó nuevamente la crisis por la que atraviesa el Tribunal como una situación de absurdo: “el papel que estamos haciendo los 14 magistrados aquí presentes… habla del interés de poder sumarse a este esfuerzo. Pero creo yo, repito, el hecho de estar dando pausas y más pausas, al único en que estamos poniendo en predicamento y el entredicho es este poder judicial a este Tribunal Superior de justicia, poner en entredicho la honorabilidad, todos los preceptos éticos, morales que existen para efecto de poder arribar a un punto de acuerdo. O sea, yo les he dicho y lo comparto, que no soy muy proclive a la cuestión de hacer acuerdos o negociaciones en esto, porque creo yo que no hay otro interés ni otro propósito más que este Tribunal Superior Justicia responde y corresponda a lo que reclama una sociedad y pide justicia… nos financia a través de sus impuestos para poder cumplir con una función. El hecho de estar cumpliendo en tiempo y forma no se da”.

Se turnó el documento al Congreso y los magistrados se fueron a un receso permanente, como un símil de la justicia en Morelos que se encuentra también en pausa desde hace mucho tiempo ya.

Un grupo de personas en un salón de clases

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Luis Jorge Gamboa Olea el 19 de marzo, cuando once de sus pares intentaron desconocerlo como Presidente del TSJ; por una amenaza de bomba el edificio fue desalojado y se suspendió le energía eléctrica, después llego al sitio Edgar Núñez Urquiza, el entonces fiscal Anticorrupción para asegurar la oficina de la Presidencia.

Avión parado en frente de un edificio

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Luis Jorge Gamboa Olea

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Juan Emilio Elizalde, magistrado decano del Tribunal Superior de Justicia de Morelos. Foto: RTV

El pleno y sus notables ausencias. Foto RTV

La Jornada Morelos