Escuela de Turismo lanza su primer Diplomado de Cine Contemporáneo

Jazmin Aguilar

En colaboración con la casa productora La Huella Films, la Escuela de Turismo anunció el Primer Diplomado de Cine Contemporáneo: “Narrativas de la Pérdida Inminente”, un programa teórico-práctico que se impartirá de manera online a partir del 4 de septiembre, con sesiones los martes y jueves de 4 a 8 pm.

Este diplomado está dirigido a estudiantes, egresados, docentes y público en general. Cuenta con validez curricular y ofrece opción a titulación para quienes forman parte de la Escuela de Turismo. Para todos los interesados la fecha límite para la entrega de documentos y anteproyectos es el 29 de agosto, y el cupo es limitado.

La Huella Films: cine con memoria e inclusión

En entrevista para Desde el Campus, los cineastas Mirelli Nápoles y Alex Zavaleta, fundadores de La Huella Films, compartieron la filosofía detrás del proyecto, así como su línea pedagógica para el diplomado.

“Somos una productora audiovisual con dos líneas especializadas: narrativas inclusivas y documentales de preservación del patrimonio. Buscamos que cada obra deje una huella, una trascendencia que vaya más allá de lo comercial, trabajando el cine como una herramienta de memoria, tiempo y espacio”, explicó Zavaleta.

Entre sus trabajos recientes destaca el documental Tesoros Humanos Vivos, realizado con la entonces Secretaría de Turismo y Cultura de Morelos. Esta obra integra técnicas de live action y animación para rescatar saberes ancestrales, y se distingue por su accesibilidad, ya que incluye subtitulado especial para personas con distintos niveles de hipoacusia, interpretación en Lengua de Señas Mexicana y narración en náhuatl. También han producido videoclips musicales y documentales sobre cocineras tradicionales y rutas culturales, como la Ruta Zapata.

El programa académico del diplomado comprende seis módulos principales: cinematografía, realización, escritura, producción, postproducción y práctica. Además, contempla una salida opcional a Chalcatzingo para prácticas en campo; lugar que se ha proyectado como una locación potencial para el desarrollo de esta industria.

“No se requiere experiencia previa ni equipo profesional: se puede trabajar incluso con la cámara de un celular o con material de archivo. Lo importante es explorar nuevas formas de narrar desde el cine contemporáneo”, comentó Mirelli Nápoles.

Una industria en crecimiento

Los cineastas subrayan que este diplomado surge en un momento clave para Morelos, donde la producción audiovisual está cobrando fuerza como motor cultural y económico. “El audiovisual no solo documenta, también preserva la memoria y genera una derrama en las comunidades a través de locaciones, servicios y oficios ligados a las filmaciones. Por eso es importante profesionalizar y abrir espacios de formación”, señalaron.

Actualmente, La Huella Films trabaja en el documental Una huella en cada surco, que aborda la historia y herencia de la zafra cañera en Morelos, producción que esperan estrenar en festivales nacionales e internacionales, así como en un recorrido local por comunidades del estado. Además, a finales de año preparan un evento especial, la filmación de una escena en una hacienda de Morelos, acompañada de un concierto de música novohispana, donde el público podrá participar como parte de la experiencia cinematográfica.

Informes e inscripciones

El diplomado tiene un costo de 10,500 pesos para docentes y comunidad UAEM, y 13,500 pesos para el público general. Las inscripciones ya están abiertas a través del correo: haui@uaem.mx.

Para conocer más del trabajo de la casa productora, se pueden consultar sus redes sociales @la.huella.films en Instagram y en Facebook como La Huella Films

Un par de personas sentadas en una sala

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Mirelli Nápoles y Alex Zavaleta, cineastas de La Huella Films, se especializan en documental, patrimonio inmaterial y narrativas accesibles, aunque el diplomado abre espacio a diversas corrientes cinematográficas. Foto: La Huella Films

Diagrama

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Conmemora FES Temixco 12 años de formación social con visión comunitaria

Redacción

La Facultad de Estudios Sociales (FES) Temixco de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos celebró el pasado 22 de agosta su decimosegundo aniversario con una ceremonia encabezada por la rectora Viridiana Aydeé León Hernández, en la que se reconoció la trayectoria de esta unidad académica en la formación de profesionales comprometidos con el entorno social.

En su intervención, la rectora León Hernández resaltó que la UAEM mantiene presencia en 20 municipios de Morelos, lo que refleja el impacto de la labor universitaria tanto en la docencia como en la investigación. Subrayó además la relevancia de la intervención social realizada por estudiantes y docentes en favor del bienestar colectivo: “Como una universidad pública estatal, refrendamos siempre nuestro compromiso con la formación de profesionistas del trabajo social que nos ayuden a consolidar a esta Facultad de Estudios Sociales, que es pertinente y necesaria para la vida universitaria”, expresó.

Durante el acto, Marivet Cruz Rodríguez, encargada de despacho de la Dirección de la FES Temixco, destacó que los egresados de la licenciatura se caracterizan por una visión crítica y comprometida con las comunidades. Subrayó que las prácticas profesionales representan uno de los pilares de la formación: “En cada espacio, en cada proyecto, se trabaja desde la construcción colectiva, ética y solidaria; este año contamos con 27 escenarios de práctica en los ámbitos educativo, comunitario, de salud, jurídico y empresarial”, señaló.

En el marco del aniversario también se conmemoró el Día Nacional de las y los Trabajadores Sociales con un programa académico integrado por ponencias y mesas de trabajo, en las que se reflexionó sobre los retos y aportaciones de esta disciplina en el contexto actual.

Grupo de personas en una tienda

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La rectora Viridiana Aydeé León Hernández encabezó la ceremonia por el 12 aniversario de la FES, durante la conmemoración se reconoció también el Día Nacional de las y los Trabajadores Sociales. Foto: Cortesía

Sistemas de información geográfica: tecnología al servicio de la agricultura

Jazmin Aguilar

El investigador Víctor López Martínez, editor en jefe de la revista Acta Agropecuaria y Pecuaria y coordinador del Cuerpo Académico de Producción Agrícola en la Facultad de Ciencias Agropecuarias, ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar cómo la tecnología puede mejorar la producción de alimentos. Su línea de investigación, Fitosanidad de plantas cultivadas, se enfoca en el control de plagas y el manejo de herramientas digitales para fortalecer la agricultura.

¿Qué es un sistema de información geográfica?

Un sistema de información geográfica (SIG) es una combinación de software y hardware que permite recopilar, procesar y analizar datos geoespaciales para representarlos en mapas. “Básicamente, se trata de transformar información que se obtiene en campo en herramientas visuales que sirven para la toma de decisiones”, explica López Martínez.

En otras palabras, a través de estos sistemas es posible observar un problema a escala de parcela, municipio, estado, país e incluso a nivel mundial. Esto facilita la planeación, la prevención y el manejo de riesgos en la producción agrícola. El académico comenta que los datos utilizados en los SIG se llaman datos geoespaciales, que se dividen en dos grandes categorías:

Vectoriales: Representan puntos, líneas o polígonos. Por ejemplo, colocar una trampa en un cultivo, registrar su ubicación con coordenadas y anotar cuántos insectos cayeron ya se convierte en un dato vectorial. Con estos puntos es posible identificar la densidad de población de plagas en distintas áreas. Y Raster: Son imágenes compuestas de pixeles, donde cada uno tiene un valor que representa una variable de interés, como humedad, temperatura o cobertura vegetal.

“Gracias a esta información, los productores pueden identificar patrones y anticiparse a problemas en sus cultivos”, explica el investigador.

Geodatos y fitosanidad

En la agricultura, explica, uno de los problemas más relevantes que atraviesa los productores son las plagas. “Hablamos de insectos, ácaros, hongos, virus, bacterias, roedores o aves que afectan directamente la producción de alimentos”, señala López Martínez. En este caso, su trabajo se centra en la parte de los insectos/plaga en los cultivos, usando trampas y geodatos, para medir su presencia y comportamiento. “Esto permite tener una visión integral que va desde lo más básico en la parcela, hasta análisis a gran escala que pueden orientar políticas agrícolas o prevenir pérdidas totales”. De este modo, la fitosanidad se convierte en una herramienta clave para reducir pérdidas y garantizar la seguridad alimentaria, expresa.

 

Implementación de proyectos

Uno de los proyectos actuales en el que se encuentra trabajando, se centra en combatir la plaga de los gusanos blancos o comúnmente llamados “Gusanas ciegas”, que tradicionalmente se combaten con insecticidas aplicados al suelo. Pero el investigador y su equipo desarrollan alternativas ecológicas basadas en la clasificación de las especies presentes y en el uso de trampas de luz; así al reducir la cantidad de adultos que vuelan y se reproducen, se limita la siguiente generación de larvas. Actualmente trabajan en identificar horarios de vuelo para diseñar trampas que se enciendan solo en lapsos específicos, lo que ahorra energía y evita atraer insectos que no dañan los cultivos. “Proyectos como este, tuvieron de base un análisis SIG, a partir de ahí, diseñamos la estrategia de acción”, comenta.

Además del maíz, el equipo estudia plagas que afectan al aguacate y otros cultivos, combinando datos de campo con imágenes satelitales capaces de detectar patrones de daño en grandes extensiones. Esto permite anticipar riesgos y dirigir el control a las zonas prioritarias sin recorrer todo el estado. Para el procesamiento utilizan software libre, lo que facilita compartir los resultados con los productores sin costos adicionales y así contribuir a reducir el impacto ambiental en la producción de alimentos.

Un ejemplo del alcance de esta tecnología se dio cuando un modelo de predicción desarrollado en Morelos sobre la invasión de una plaga coincidió con datos de Estados Unidos, mostrando que, lo que comienza en una parcela puede escalar a nivel nacional e incluso internacional.

“La agricultura de precisión nos permite pasar del control reactivo al manejo anticipado. Nos ayuda a cuidar los cultivos, ahorrar recursos y garantizar que los alimentos lleguen a la mesa. Y todo esto, con herramientas que pueden ir desde una simple trampa de luz hasta un satélite en órbita”, concluye López Martínez.

Un joven sentado en un escritorio

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Víctor López Martínez investigador de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, combina su experiencia en agronomía con sistemas de información geográfica para apoyar la toma de decisiones de productores y autoridades pertinentes. Foto: Jazmin Aguilar

Imagen que contiene pájaro, tabla

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En Yautepec, el equipo del investigador combina la colocación de trampas con monitoreo geoespacial para reducir la plaga de escarabajos (gusanos blancos) en plantíos de maíz. Foto: Jazmín Aguilar

Un monitor de computadora

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El trabajo del investigador permite generar, acceder e implementar tecnología de agricultura de precisión, para predecir la presencia de plagas y riesgos a nivel regional, estatal y nacional; optimizando recursos y protegiendo los cultivos. Foto: Jazmin Aguilar

La universidad construye la cultura de paz día a día

La Jornada Morelos

Ayer se llevó a cabo en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos la primera jornada “Hacia una cultura de paz en Morelos desde la universidad”, en la que académicos e investigadores compartieron reflexiones y experiencias en torno al trabajo que se desarrolla en distintos centros de investigación de la institución.

La actividad se realizó en el Auditorio César Carrizales del Campus Norte y contó con la participación de Gerardo Gama Hernández, secretario de Extensión Universitaria, quien acudió en representación de la rectora Viridiana Aydeé León Hernández. En su mensaje inaugural, destacó el compromiso de la universidad y la importancia de la colaboración interinstitucional para analizar y fortalecer el papel de la UAEM en la construcción de una cultura de paz.

Gama Hernández subrayó que la jornada tuvo como propósito abrir un espacio de reflexión y diálogo para identificar retos y oportunidades que permitan generar entornos más pacíficos, justos y equitativos. Señaló además que “la cultura de paz se construye diariamente a través de la educación, la investigación y la vinculación interinstitucional”.

Por su parte, Jade Gutiérrez Hardt, directora de Publicaciones y Divulgación y representante de la Secretaría Académica, afirmó que en este encuentro confluyeron la reflexión académica, la experiencia social y el compromiso ético para pensar colectivamente cómo contribuir desde la universidad a la construcción de un estado más justo y pacífico. Explicó que este esfuerzo surgió como respuesta al llamado de distintos organismos que han buscado a la UAEM para generar lazos de colaboración.

La primera mesa de trabajo, titulada “Universidad y cultura de paz: avances y desafíos en los centros de investigación”, reunió a Beatriz Alcubierre Moya, directora del Centro Interdisciplinario de Investigación en Humanidades (CIIHu); Luis Pérez Álvarez, director del Centro de Investigación Transdisciplinar en Psicología (Citpsi); y Cony Saenger Pedrero, directora del Centro de Investigación Interdisciplinar para el Desarrollo Universitario (Ciidu).

En ella, Alcubierre Moya enfatizó la importancia de visibilizar el trabajo que, desde hace nueve años, desarrolla el CIIHu en temas como estudios de género, perspectiva etaria con énfasis en infancias y juventudes, exclusión cultural y lingüística, memoria, violencias, discursos de exclusión e identidades colectivas.

A su vez, Pérez Álvarez explicó que el Citpsi, con casi 12 años de trayectoria, trabaja en el análisis de la cultura de paz en contraste con la violencia, con estudios dirigidos a familias que han perdido a seres queridos, así como en investigaciones sobre reacciones neuropsicológicas en personas con perfiles violentos. Por su parte, Saenger Pedrero reflexionó sobre la identidad y el propósito del Ciidu en un contexto de transformación científica. Expuso que su trabajo se centra en un proyecto de civilización y paz, con énfasis en la preparación social y emocional, considerando la educación como la vía fundamental para la transformación humana.

Finalmente, el programa incluyó una segunda mesa de diálogo bajo el tema “Perspectivas, retos y experiencias de cultura de paz en la investigación y la colaboración”, con la participación de Luis Ocampo Rocha, de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos; Roberto Carlos Monroy Álvarez, del CIIHu; Sandra Márquez Olvera, del Citpsi; y Adriana Gutiérrez Díaz, del Ciidu. El encuentro concluyó al mediodía con un espacio de reflexión colectiva en torno a la importancia de fortalecer desde la universidad una cultura de paz con impacto social.

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Durante las mesas de diálogo, especialistas del CIIHu, Citpsi y Ciidu compartieron avances, retos y experiencias en torno a la construcción de una cultura de paz desde la investigación universitaria. Foto: Cortesía

La Jornada Morelos